La industria publicitaria se reunió para escuchar el testimonio de su colega argentino Gustavo Quiroga

Entre máquinas de arcade, una mesa de pool, otra de póquer, un gran tablero de ajedrez con algunas fichas en el techo, un banquito cuadrado con forma de dado y algunos pufs coloridos, sucedió un encuentro entre colegas. Publicistas y trabajadores de medios uruguayos se reunieron el jueves 25 de mayo (Día de la Independencia de Argentina) en las oficinas de Media Office. El objetivo fue compartir un momento de intercambio y escuchar, en primera persona, un testimonio de cómo es trabajar en medios, comunicación y publicidad del otro lado del Río de la Plata, entre fuertes turbulencias económicas y políticas.

La charla estuvo a cargo del publicista argentino Gustavo Quiroga, fundador y director de Agencia Quiroga, una empresa de comunicación regional independiente que cuenta con su casa matriz en Buenos Aires y filiales en México, Uruguay, Chile, Paraguay, Colombia, Brasil, Ecuador, Perú y Estados Unidos.

Para Quiroga, Argentina siempre fue un país inestable y con alta inflación. Pero de esa inestabilidad surgió un aprendizaje positivo: “Tenemos una gimnasia que no tiene ningún otro país”, aseguró. Para ejemplificar, contó que en un principio los planes anuales de publicidad en medios intentaban cotizarse en dólares. Sin embargo, por el funcionamiento de la economía y el sistema monetario del país, si el dólar no fluctuaba, el precio igual lo hacía, porque había inflación o deflación en moneda estadounidense. Entonces, el rubro empezó a presentar planes cotizados con base en la inflación, sujetos a ello. “Por eso la inflación es un gran aliado de todo este negocio en Argentina”, dijo Quiroga.

Sobre Uruguay, opinó que “tiene un modelo que es el más legalista de todos”. Añadió que el país “supo entender el lugar que le quedaba dentro del Mercosur y tomó el criterio de ser la Suiza del bloque, un país estable, con un mercado chico donde se respetan los medios”.

Quiroga se refirió también a la fuerte injerencia de la política en los medios de comunicación argentinos, una realidad que no sucede en Uruguay, y llamó a evitar que ocurra porque se trata, según él, de “un modelo siniestro”. A futuro, el publicista expresó una visión positiva. Dijo que el siglo XXI es “el siglo de las comunicaciones” y que si bien hay varios desafíos como guerras y una expansión de la inteligencia artificial, todo necesita de la comunicación. “Si hacemos más o menos las cosas bien, vamos a tener trabajo para adelante”, concluyó.

Fotos: Valentina Weikert