Nobilis organizó junto a Galería una cena en pasos en el Hotel Costanero

Lejos de la locura característica del mes de diciembre, en el que todos parecen andar a las apuradas, en el Hotel Costanero Montevideo MGallery se vivió una noche amena que permitió el intercambio profesional y personal en el marco de una cena de alta gastronomía. 

El encuentro, que tuvo a Nobilis como anfitrión y a Galería como organizador, reunió a profesionales de diferentes rubros invitados por la empresa especializada en inversiones, que quiso homenajearlos y cerrar el año con ellos. 

La velada comenzó en el bar del hotel, donde el gerente general de Costanero, Francisco Lorente, y autoridades de Nobilis recibieron a los invitados mientras el sommelier de Vinos del Mundo, Richard Ausán, los convidó con moutai, un baijiu de origen chino con 53% de graduación alcohólica. Bruno Pereira, barman del bar Cauce, preparó los cócteles, que se acompañaron con bocaditos como mousse de palta, cebollita glaseada al jerez con caviar y ensalada de txipirones y alubias blancas. 

Luego todos se trasladaron a Cauce, el restaurante que se ubica en el primer nivel del hotel y cuenta con una hermosa vista del atardecer sobre la rambla. Allí, Pablo Perrotta, business officer de Nobilis, ofreció un discurso de bienvenida en el que recorrió brevemente la historia de Nobilis y explicó que la firma es “la principal corredora de bolsa local”, considerando que tiene más de 3.000 clientes y más de 1.300 millones de activos bajo manejo. 

“Sabemos que estamos en un momento cada vez más desafiante y complejo para hacer rendir el dinero o poder tener algo de ganancia”, expresó Perrotta, quien se mostró dispuesto a mantener futuras conversaciones específicas con los diferentes integrantes de la mesa.  

Minutos más tarde tomó la palabra Marcos Soto, decano de UCU Business School. En una charla que tuvo una gran impronta filosófica habló sobre el peso que tiene el dinero en la vida de las personas y sobre la incidencia real que tiene en la felicidad, dando como ejemplo diferentes estudios y su propia visión. 

Tras la instancia oratoria llegó la cena de tres pasos. Los comensales pudieron escoger el maridaje de su cena, teniendo vinos y whiskies como opción. Para la entrada se podía elegir entre whisky japonés Hatozaki y vino Albariño de Los Vascos; para el principal, un vino Le Dix de la misma bodega chilena o un whisky Compass Box Peat Monster (Escocia); mientras que para el postre el whisky sugerido fue Cotswolds Reserve Single Malt Inglés o un vino Rosé, de Los Vascos. 

La cena de tres pasos, preparada por el chef ejecutivo del hotel, Matías Faroppa, comenzó con un aguachile de pulpo y durazno. El plato principal consistió en un meloso de peras con short ribs cocinados a baja temperatura durante 18 horas. El postre, que llamó la atención por la combinación de colores y texturas, fue un cremoso de mascarpone con compota de frutos rojos, aire de frambuesa y crocante de merengue con polvo de matcha y esponja. 

Los invitados y las autoridades de Nobilis y de Costanero despidieron el año con esta cena maridada especialmente por Vinos del Mundo. 

Fotos: Valentina Weikert