El impresionante cierre en París del primer gran tour mundial de Rosalía

Después de casi 70 shows la cantante española de música urbana y pop cerró su gira en el festival Lollapalooza de París y confirmó su capacidad para desafiar las fronteras de los géneros musicales

Con el pelo frisado, un ramo de flores en la mano, la cara sudada y su equipo de bailarines abrazándola, Rosalía terminó su show en el festival Lollapalooza en el Hippodrome Paris-Longchamp, el sábado 22 de julio. Cuando faltaban 30 minutos para que comenzara el espectáculo, el público ya era el más grande de toda la programación del festival. A pesar de eso, se podía estar cerca del escenario, tener espacio para bailar y respirar sin ahogo; lujos inalcanzables en un Lollapalooza de Buenos Aires, por ejemplo. En Francia la gente no se aprieta ni hace pogo. 

Miles de celulares estaban prontos para filmar la entrada de la barcelonesa, a pesar de que la estrella demoró su aparición como unos 10 minutos de la hora estipulada en la grilla. Cuando pisó el escenario, el público rugió y acomodó mejor la cámara. Rosalía llevaba un body de cuerpo entero, pollera de cuero y botas de motoquera que le llegaban hasta el muslo. Todo negro. Lució así uno de los atuendos de la colección —de 10 trajes— diseñada por Dion Lee para su gira. Desde el 6 de julio del año pasado, fecha en la que comenzó el Motomami Tour en España, Rosalía vistió una serie de trajes inspirados en la estética motociclista a cargo del australiano. La sensación que provocaron fue tal que quizá pasen a formar parte de los outifts legendarios de la historia de la música en vivo, como el famoso corsé cónico de Madonna diseñado por Jean-Paul Gaultier (1990) o el body que Diana Ross lució en su concierto del Central Park (1983). 

<i> El Lollapalooza París se llevó a cabo del 21 al 23 de julio, en donde la artista barcelonesa dio un concierto que cerró su tour mundial. Foto: AFP</i>

El Lollapalooza París se llevó a cabo del 21 al 23 de julio, en donde la artista barcelonesa dio un concierto que cerró su tour mundial. Foto: AFP

Natural y empoderada. Rosalía (de apellido Vila Tobella) no solo es una de las cantantes y compositoras más reconocidas en el mundo hoy, que acumula premios Grammy y hits con récords de toda índole. Es, además, una performer de alto nivel. “El espectáculo que monta Rosalía es más parecido a un arte de performance que a un espectáculo tradicional de estadio. No lo llamemos concierto”, escribe la revista estadounidense Rolling Stone. Sus shows son de esos que dejan a todos con la boca abierta y pensando en él varios días después. 

Los ocho bailarines que la rodearon durante la hora y poco que duró el concierto en el Lollapalooza también vistieron atuendos diseñados por Lee. De musculosas blancas apretadas y pantalones holgados negros, acompañaron los movimientos de la dueña de los reconocidos temas Saoko y Con altura, en cada canción, con un sincronismo que hipnotizó. A cargo de Mecnun Giasar, coreógrafo alemán que trabajó con Madonna y Rihanna, la coreografía incluyó monopatines, celulares cuyas cámaras filmaban lo que se proyectaba en las pantallas del escenario, y hasta una moto formada con los cuerpos de los mismos bailarines. 

<em> Después de 70 fechas, Rosalía terminó su tour Motomami desplomada en el suelo del Lollapalooza de París. Fotografía que subió a su cuenta de Instagram luego del show. </em>

Después de 70 fechas, Rosalía terminó su tour Motomami desplomada en el suelo del Lollapalooza de París. Fotografía que subió a su cuenta de Instagram luego del show. 

Las cámaras tuvieron su propia coreografía y se convirtieron en un sello de los espectáculos de Rosalía. Sin contar los varios momentos en los que la cantante, o alguno de sus bailarines, agarró un celular para filmar y proyectar las imágenes en las pantallas, un camarógrafo persiguió a la española por todo el escenario durante su performance. Se proyectaron imágenes de todos los planos, incluidos los primeros y poco favorables, tomas torcidas y movidas de la cantante y sus bailarines. Pues esa era la idea, que todo fuera más real, menos armado. Esta estética casera y —quizá aparentemente— espontánea de las tomas hace del show algo todavía más inédito en la industria de la música. Inmersa en un mundo en donde la imagen perfecta parece ser primordial, Rosalía agarra para otro lado y se anima a secarse la transpiración con una toalla en pleno escenario, varias veces. No solo eso, sino que hace de ello un evento en sí mismo, algo parte del show: La música se detiene, un bailarín le alcanza una toalla blanca y botella de agua, ella se seca la cara con actitud empoderada, orgullosa. Tampoco usa mucho maquillaje, yendo en contra del resto de las artistas. Y también lo integra al show cuando toma un espejo en pleno escenario y se quita lo único de make up que lleva: lapiz labial rojo sangre. Su naturalidad encanta y hace de todo el espectáculo algo más impresionante. 

Académica y osada. La española mezcla flamenco, jazz, pop, música urbana, bachata, reguetón, y a esa sopa le suma palabras en japonés u otros idiomas, mientras canta en español. El resultado son premios Grammy, formar parte de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos según la revista Rolling Stone, billones de reproducciones y ventas, colaboraciones con otros artistas de renombre, como Bad Bunny, Billie Eilish, The Weeknd y C. Tangana, de quien fue pareja entre 2016 y 2018. También incontables halagos de la crítica internacional. “Esta amplitud de ambición creativa ha convertido a Rosalía en una de las artistas jóvenes más vistas, veneradas, escudriñadas, copiadas y contadas en el mundo”, escribe el The New York Times. “Solo quiero escuchar algo que no haya escuchado antes. Esa es la intención siempre”, dijo ella en la misma nota del medio estadounidense. 

En este concierto recorrió, aunque con excepciones, los temas de su último álbum Motomami (2022), de los hits Despechá, La fama y La combi versace, con el que se aventura casi por completo en la música latina. Sin embargo, fue con su segundo álbum, El mal querer (2018), con el que comenzó su ascenso a la escena musical internacional. Este fue, además, el proyecto final de sus estudios en Musicología de la Escuela Superior de Música de Cataluña. Antes cursó varios más, también musicales, en su ciudad natal, donde estudió flamenco durante nueve años. De hecho, en su primer álbum, Los ángeles (2017), ya se notan su ganas de reinventar la música folklórica española y el registro de su voz llega a erizar la piel de quien la escucha. 

Con altura (2019), tema en colaboración con el colombiano J Balvin, fue su primer éxito mundial y, con una fuerte impronta reguetonera, marcó el camino de Rosalía hacia la música urbana latina. Logró la venta de siete millones de copias, fue nombrada una de las mejores canciones del año por Billboard y Pitchfork, y obtuvo el Grammy Latino a la mejor canción urbana. Además, su videoclip fue el más visto de 2019 en YouTube en España con 1.141 millones, y ocupa el segundo puesto en el mundo.

La sensación. “Ya yo necesito otro beso. Uno de esos que tú me das. Estar lejos de ti es el infierno. Estar cerca de ti es mi paz”, canta Rosalía en Beso, tema que compuso y canta con su ahora ex, en ese momento actual novio, Rauw Alejandro. “Mis sentimientos no caben en esta pluma. Ey ¿cómo decirte? Tú ?res la exponent? infinita, la equis, la suma. Te queda pequeña la luna”, le responde el reguetonero portorriqueño en la misma canción, que alcanzó el número uno en España. Este y dos más (Vampiros y Promesa) son los temas que la pareja coprodujo este año, junto con videoclips que dieron de qué hablar. Especialmente el de Beso, en el que la pareja anuncia su casamiento. Pero después del concierto en París, meses posteriores al lanzamiento del tema, la pareja anunció su separación luego de tres años juntos. “La lista de bendiciones que Motomami me ha dado es infinita y Motomami se termina en París”, dijo Rosalía durante el espectáculo. “Tantos de vosotros me habéis conocido gracias a este proyecto, gracias a este disco y a los que os estoy muy muy agradecida. El siguiente capítulo aún no sé cómo será. Hay algunas ideítas, o ilusiones, pero pues yo qué sé, solo Dios sabe, Dios dirá. A todos mis fans en el mundo entero quiero que sepáis que os adoro y que sois lo mejor que me ha pasado”.

<i> Luego de tres años en pareja, y unos días después del concierto en París, Rosalía y el reguetonero puertorriqueño Raul Alejandro anunciaron su ruptura. Foto: AFP</i>

Luego de tres años en pareja, y unos días después del concierto en París, Rosalía y el reguetonero puertorriqueño Raul Alejandro anunciaron su ruptura. Foto: AFP

Con esas palabras la estrella cerró una gira mundial que parece haberla coronado como la artista más auténtica y musicalmente más atrevida, dejando a todos los fanáticos expectantes de las futuras ideítas.