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Phoebe Philo es de las pocas directoras creativas de una marca de lujo que decidió tomar su licencia maternal

La diseñadora franco-inglesa revolucionó el armario femenino a principios del milenio, se abandera con el equilibrio entre el trabajo y la maternidad, y retornó al mundo de la moda con el lanzamiento de su propia marca

Cambió el paradigma de la ropa femenina al alejarse de la hipersexualización característica de la moda de esa época, donde reinaban las minifaldas, los tops apretados y cortos, las pieles aceitosas, Paris Hilton y Britney Spears. Propuso, en ese contexto, prendas holgadas, con paletas de colores bajas y algunos destellos más vibrantes, diseños modernos y clásicos al mismo tiempo. Cada una de sus prendas desprende, hasta el día de hoy, aires sofisticados y serios, sin alejarse de lo sexy, canchero y cómodo. En un momento en el que el mundo se obsesionaba cada vez más con las celebridades, una de sus primeras campañas al mando de Celine, firma que dirigió entre 2008 y 2018, se trató de fotografías de modelos con la cara cortada. 

En esa misma línea, las entrevistas que ha dado en su trayectoria pueden contarse con los dedos de una mano. Dejó su puesto de directora creativa en una marca de lujo (rol con el que sueñan la mayoría de los diseñadores) para dedicarse a la crianza de sus hijos y desapareció de la industria por casi siete años. Así es Phoebe Philo (50), la diseñadora franco-inglesa que reúne fanáticos alrededor del mundo —llamados Philophiles (Philófilos)— y que se abandera con el equilibrio entre el trabajo y la maternidad. 

<em> Retornó a la industria de la moda luego de casi siete años, con el lanzamiento de su propia marca homónima. </em>Retornó a la industria de la moda luego de casi siete años, con el lanzamiento de su propia marca homónima. 

Directora creativa de Chloé (marca de la que fue directora la uruguaya Gabriela Hearst) durante 2001y 2006, y de Celine, Philo estudió en la famosa Central Saint Martins, a la que fue John Galliano, hoy director creativo de Martin Margiela, Alexander McQueen, fundador de su marca homónima, Stella McCartney y varios más que hoy dirigen la moda occidental. Si bien nació en París en 1973, ciudad en donde vivían sus padres ingleses, Richard Philo y la comerciante de arte y diseñadora gráfica Celia Philo, su familia volvió al Reino Unido en 1975. Se crió en Londres y es donde vive hoy. Quizá es temprano para decir que se transformó en una diseñadora de culto, como Helmut Lang o Martin Margiela, pero parece que va por ese camino. Se posicionó como la diseñadora de la mujer empoderada, tal como lo describen los medios especializados en moda, y a pesar de —o debido a— sus idas y venidas del mundo fashionista, el fanatismo por su trabajo y persona no disipa. 

<i> Chloé, 2001. Foto: AFP</i>Chloé, 2001. Foto: AFP

Cambios de paradigma. Stella McCartney, unos años más grande que Philo, le propuso ser su mano derecha tras ser nombrada directora creativa de Chloé en 1997. La hija de Paul McCartney se convirtió en la diseñadora más joven en asumir ese rol en la casa francesa, sustituyendo a Karl Lagerfeld y generando revuelo en la industria por su edad y apellido. Junto con Philo, demostraron ser un éxito, capaces de llenar zapatos grandes. Las jóvenes cambiaron las cosas: ubicaron la vestimenta del día a día o la ropa de calle, como pueden ser unos jeans con una remera estampada, en las pasarelas donde Chanel o Dior presentaban atuendos más teatrales y rígidos. Hasta 2001, cuando Stella se despidió de la firma francesa para fundar su propia marca, los camisones como vestidos, el encaje, los pantalones tiro bajo y tops cortos fueron característicos de las colecciones Chloé. Apuntaban a una mujer joven, como lo eran sus diseñadoras. 

<em> Chloé, 2004. Foto: AFP</em>Chloé, 2004. Foto: AFP

En 2001 llegó el momento de Philo, para nada conocida en el sector, en Chloé. Dio vuelta el tablero proponiendo lo opuesto a la tendencia del momento: mucha piel al descubierto, los bustos apretados, los atuendos de tiro bajo con partes de arriba bien cortas. Algo que los medios especializados en moda destacan de Philo, además de este gran cambio de paradigma, fue el éxito comercial que generaba colección tras colección, en muchos casos hasta más grande que el que alcanzaba Stella McCartney. Con esas primeras colecciones Philo marcó un ADN del que sigue sin despegarse: bohemio, rockero, elegante, joven, sexy y sofisticado. En un desfile de enero de 2006, la diseñadora salió a saludar a los invitados con su equipo de diseño, entre los que estaba el argentino Adrián Appiolaza (hoy director creativo de Moschino). Con ese saludo, poco común entre las grandes marcas, Philo se despidió de Chloé y del mundo de la moda durante dos años. “La diseñadora, que contribuyó a catapultar el crecimiento de la marca parisina con codiciados diseños de bolsos y vestidos femeninos, anunció hoy que renuncia a la firma por motivos personales, según fuentes del mercado”, se lee en un artículo de Women’s Wear Daily de aquella fecha. “El deseo de Philo de pasar más tiempo con su familia y su nueva bebé, Maya, está cada vez más en desacuerdo con las demandas de una de las casas de moda europeas de más rápido crecimiento”. 

<em> Chloé, 2004. Foto: AFP</em>Chloé, 2004. Foto: AFP
<em>Celine, 2010. Foto: AFP</em>Celine, 2010. Foto: AFP

Dos años después volvió a aparecer para ocupar el puesto de directora creativa de Celine, en donde siguió reflejando lo mismo que en sus diseños de principios del 2000 pero con aires más maduros y serios. Es claro que sus diseños acompañaban su vida personal. Elevó a Celine a un nivel de lujo que no conocía hasta el momento, cerrando 195 locales de 200, para que la propuesta fuera más íntima y exclusiva. Sus bolsos fueron de lo más elogiado de sus colecciones. Eran grandes, perfectos para cualquier mujer que trabaja y/o es madre, muy distinto a las mini carteras en tendencia del momento y que también son las preferidas hoy.

<em> Celine, 2010. Foto: AFP</em>Celine, 2010. Foto: AFP

Dentro de los momentos más icónicos de su trayectoria en esa firma se encuentra la primera colección, protagonizada por el color camel y la especial atención a la calidad de los materiales. Sus campañas fotográficas, en general, se realizaban en interiores de casas o en espacios naturales, elementos con lo que ella conectaba en ese momento: la casa, la cotidianeidad y lo natural. Hoy parece un estilo totalmente común pero en ese entonces era novedoso. No buscaba asociarse a ninguna celebridad y cuando lo hizo en una de sus campañas, fue con la escritora Joan Didion, en aquel momento de 80 años. No era Kim Kardashian ni Claudia Schiffer, era Joan Didion. Todas las modelos elegidas para su pasarela o campañas, además, usan el menor maquillaje posible desde los comienzos de su carrera. 

<em> Joan Didion, de 80 años en ese momento, protagonizó la campaña de Celine en 2015. </em>Joan Didion, de 80 años en ese momento, protagonizó la campaña de Celine en 2015. 
<em>Celine, 2010. Foto: AFP</em>Celine, 2010. Foto: AFP

Maternidad al frente. Canceló el desfile de otoño de 2012 debido a su segundo embarazo. A cambio del show durante la Semana de la Moda de París, meca comercial para cualquier marca de indumentaria, Philo montó una pequeña pasarela para un público selecto de invitados antes de la famosa semana. Luego de eso, tomó licencia maternal y retomó su puesto a los meses; y en 2017 anunció su renuncia por un tercer embarazo. A pesar de —o debido a— elegir la maternidad por sobre su carrera, las ventas de Celine y de las prendas de colecciones antiguas que se comenzaron a vender y que se siguen vendiendo en el mercado de lo vintage suben de precio y son cada vez más codiciadas. 

<em> Phoebe Philo, 2023</em>Phoebe Philo, 2023
<em>Phoebe Philo, 2023</em>Phoebe Philo, 2023

La expectativa por su retorno era alta. Las redes sociales y los medios se inundaron de recuerdos de los años de la diseñadora en Chloé y en Celine, destacando colecciones, momentos inolvidables, y también especulando sobre el éxito y lo nuevo que propondría Philo en octubre. El 30 de ese mes se lanzó la página web —único canal por donde se podían adquirir las prendas de la primera colección de Phoebe Philo— y el primer ítem en agotarse fue un collar de plata 925 bañada en oro de 24 quilates. De frente pulido y lados grabados, pesa (se encuentra en stock nuevamente) 177,95 gramos para que quede plano contra la base del cuello. Es unisex, tal como se especifica en la descripción de la página. Está hecho en Italia y su precio es de 3.200 libras esterlinas (casi 4.000 dólares). Repite la palabra Mum (mamá) una y otra vez, a lo largo del cuello de quien lo lleve puesto. 

<em> El Mum Necklece fue el primer item en agotarse cuando Phoebe lanzó su marca en octubre del año pasado. </em>El Mum Necklece fue el primer item en agotarse cuando Phoebe lanzó su marca en octubre del año pasado. 
<em>Phoebe Philo, 2023</em>Phoebe Philo, 2023

“Saca la maternidad del frío en una industria que podría hacer más para celebrar a las mujeres”, escribe sobre el llamado mum necklace (collar mamá) la periodista de moda Ellie Violet Bramley en The Guardian. Un artículo de The New York Times cita a más de una docena de mujeres profesionales que confían en los diseños de Philo. “Phoebe Philo crea una colección cada temporada que trata de construir un guardarropa en lugar de centrarse en tendencias desechables. Creo que, como mujer trabajadora y madre, ella realmente tiene esa capacidad de resonar con lo que las mujeres quieren usar”, comentó Katie Bain, exdirectora de espectáculos del British Fashion Council, y le siguen varios testimonios del mismo tipo. 

El mum necklace se convirtió así en otra demostración del lugar que ocupa la maternidad en la vida personal y el trabajo de la diseñadora: uno de orgullo y fortaleza.