Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáHago referencia a la carta publicada el día jueves 21 de los corrientes por mi colega el Dr. Jonás Bergstein sobre este mismo tema, a raíz de una carta mía publicada en la edición anterior bajo el solitario nombre de César, lo cual fue un error mío, que lamentablemente no pude corregir, y una falta de respeto hacia el doble colega, corresponsal y abogado, así como a los otros lectores.
Señalo, sí, que esta breve carta será la última de mi parte sobre el tema, por cuanto Búsqueda no puede estar a disposición permanente de corresponsales que discuten algún asunto entre ellos sine die. Para ello hay otros medios técnicos.
Me voy a referir por tanto, a temas muy puntuales, por más que la problemática daría para mucho más.
1) Desconocía yo que el agresor del Sr. Fremd lo había atacado invocando a Alá. Ello complica un poco más las cosas. ¿Loco suelto, antisemita, yihadista, etc.? En fin, como dije en mi primera misiva, no me considero técnicamente capacitado para opinar sobre las actitudes de un sujeto, posteriormente declarado inimputable —hasta donde sé—; básicamente es un tema jurídico-criminológico y forense. El corresponsal colega, más allá de reafirmar la comisión de un delito de odio, tampoco profundiza sobre ello, quizás —mis disculpas si me equivoco— porque carezca de esos mismos conocimientos. Fue una verdadera lástima que en determinado momento se quitara del plan de estudios de la Facultad de Derecho la materia Medicina Forense, más o menos sustituida por Criminología, meramente opcional.
2) La segunda parte de su carta es mucho más profunda, profundísima, y creo que inabarcable en pocas líneas, es algo que proviene desde el fondo de la historia y no podemos retrotraernos al momento de la destrucción del Templo por los romanos. Sería para un tratado. Eso sí, reconozco, como católico, que gran parte del antijudaísmo (que es la palabra correcta a mi juicio, y no la ampliada de “antisemitismo” —véase, por favor, el interesante trabajo del historiador judeo-húngaro-norteamericano John Lukacs, El Hitler de la Historia, Turner Publicaciones, pág. 153) proviene del equívoco religioso cristiano de que “los judíos mataron a Cristo”. Sin embargo, a) no solo los judíos sefarditas son semitas, también lo son los sirios, los libaneses, los jordanos; b) es ingenuo y errado imputar la muerte de Jesús a manos de todos los judíos; y c) los judíos de origen askenazis nada tienen de semitas.
Por tanto, para finalizar, hablar de antisemitismo puro y duro es también errado.
Dr. Esc. César Eduardo Fontana