• Cotizaciones
    viernes 10 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    ¡Qué cobrás, juez!

    N° 1876 - 21 al 27 de Julio de 2016

    A fines de los años 90, los cinco ministros de la Suprema Corte de Justicia se jactaban de ser hinchas de Peñarol. Durante sus diálogos con periodistas, abogados o jueces bromeaban: “La Corte es de Peñarol”. A nadie se le ocurría que esa adhesión pudiera incidir en algún juicio. Entonces, el fútbol era una pelota, 22 jugadores y los árbitros. Una diversión y poco más.

    Eugenio Figueredo presidía la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y desde antes era vicepresidente de la Conmebol. La corrupción estaba pero permanecía oculta y, por eso, a algunos jueces que integraban tribunales de Justicia de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) la situación no les parecía potencialmente conflictiva.

    El paso del tiempo generó preocupación. En 2003, el Instituto de Estudios Legales y Sociales del Uruguay (Ielsur) y la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU) plantearon a la Corte su inquietud. ¿Es razonable que jueces del Poder Judicial integren tribunales de la AUF cuando esta prohíbe a clubes, jugadores y técnicos dirimir sus conflictos ante el Poder Judicial?

    El artículo 68 del estatuto de la FIFA establece que sus integrantes y los de las asociaciones dependientes tienen prohibido recurrir ante la Justicia a menos que lo especifique ese organismo. La basura se barre adentro.

    En 2004, la Corte respondió. Valoró “inconveniente” para el “prestigio y la imagen” del Poder Judicial que magistrados en actividad integren tribunales de la AUF. Aclaró que eso no significaba un “obstáculo a la libre decisión” y que la permanencia de jueces en los tribunales no sería valorada como “inconducta profesional” (Búsqueda Nº 1.278).

    Menudas contradicciones: lo consideraba inconveniente porque afectaba el prestigio y la imagen del Poder Judicial pero no lo consideraba una inconducta profesional. Gestiones posteriores de jueces y dirigentes de la AUF llevaron a que la Corte hiciera la vista gorda.

    La brutal corrupción de la FIFA y de sus organizaciones regionales y nacionales que estalló el 27 de mayo de 2015 repercutió en el Poder Judicial uruguayo. Cinco meses antes, la Conmebol había extorsionado a varios clubes para que no ratificaran una denuncia penal en Crimen Organizado. Los amenazaron con dejarlos fuera de las competencias internacionales y dieron marcha atrás. Quedó como denunciante la Mutual de Futbolistas, mientras el extorsionador, el ex director general de la Conembol, Gorka Villar (hijo de Ángel María Villar, presidente de la Federación Española de Fútbol, presidente interino de la UEFA e integrante de la FIFA), seguía en su puesto y evadía declarar ante la Justicia uruguaya. La Conmebol anunció esta semana el alejamiento de Gorka Villar.

    Con los efluvios de las cloacas aún en el ambiente, la actual Corte avanzó. En mayo consultó a la Comisión Iberoamericana de Ética Judicial. Quiere saber si existe un “cuestionamiento ético” para que los jueces integren esos tribunales deportivos.

    Le preguntó “si la integración de tribunales u otro tipo de órganos para dilucidar conflictos en organizaciones como la FIFA o sus federaciones asociadas, que tienen normas que expresamente prohíben concurrir a los tribunales comunes a dilucidar dichas controversias, constituye o no un cuestionamiento ético en la actividad de los magistrados” (Búsqueda Nº 1.874).

    Desconozco si en otros países hay jueces en tribunales de Justicia deportiva. Poco importa. La ética debe ser asumida como algo natural sin que ningún organismo tenga que marcar el camino. Tampoco importa que los magistrados sostengan que su actividad “deportiva” no influye en sus decisiones como magistrados. Lo central es lo que dijo la Corte en 2004: se afecta la “imagen y el prestigio” del Poder Judicial.

    Hay un antecedente para destacar. Por la corrupción en la FIFA está detenido el ex secretario general de la Federación de Fútbol de Guatemala, Héctor Trujillo, que era juez del Tribunal Constitucional de su país. “Dispensó justicia mientras solicitaba sobornos y vendía su influencia dentro de la FIFA”, dice la acusación fiscal.

    El reglamento de la AUF establece que “ningún asunto podrá plantearse por los clubes, sus dirigentes, sus jugadores o sus técnicos contra la AUF o sus afiliados ante la Justicia ordinaria u organismos administrativos, so pena de desafiliación o aplicación de las sanciones pertinentes”. Se dirimen en órganos de “Justicia deportiva” denominados “tribunales”, señala la Corte en su consulta, y señala que esos tribunales “en muchos casos son integrados por magistrados y magistradas del Poder Judicial”.

    Hoy “se siguen dando casos de participación de magistrados y magistradas en órganos internos de la Asociación Uruguaya de Fútbol que actúan en sustitución del sistema de Justicia”, advierte la Corte.

    La consulta recordó que “en muchos casos se ha visto que el recurso a los tribunales ordinarios significa la sanción (deportiva) de por vida a aquellas personas o instituciones” que recurran al Poder Judicial.

    Para la Corte, la Comisión de Ética debe analizar el tema tomando en cuenta “los hechos de notoriedad global que rodean en este tiempo al fútbol mundial y regional”. Las detenciones en Suiza en mayo de 2015 y el posterior procesamiento en Uruguay de Figueredo marcaron un antes y un después. Se sumaron a otros actos corruptos: vínculos con el tráfico de drogas y el lavado de dinero, la creciente violencia de las barras bravas, los sobornos empresariales, el vandalismo al comercio durante festejos y la acción de patotas, como la que recientemente atacó a Walter Píriz, presidente electo de Cerro. Amedrentado, renunció.

    Salvo la preocupación de la Corte sobre los jueces “deportivos”, en la “familia del fútbol” impera el mutis.

    // Leer el objeto desde localStorage