N° 1857 - 03 al 09 de Marzo de 2016
N° 1857 - 03 al 09 de Marzo de 2016
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEs muy difícil esquivar el tema. Hay novedades todos los días. En Brasil, la Corte Electoral ordenó investigar a siete empresas del comité de campaña para la reelección de Dilma Rousseff. Se sospecha que recibieron dinero no declarado a las autoridades pertinentes. Y no se descarta que sea dinero “desviado” de Petrobras. Se sospecha —y se investiga— que durante la campaña electoral de 2014 la fórmula integrada por Rousseff y su vicepresidente, Michel Temer, incurrió en “abusos con cadenas nacionales”, “manipulación de datos socioeconómicos”, “uso indebido de predios públicos” y propaganda electoral en “períodos de veda”.
Si efectivamente fue así, es algo atrevido hablar de elecciones legítimas, libres y democráticas. ¿O no?
En Argentina, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner (CFK) deberá declarar ante la justicia por una denuncia sobre el manejo de contratos de futuro de dólar con grandes pérdidas para el Estado argentino. Se habla de cifras de miles de millones de dólares. También han sido citados quienes fueran ministro de Economía y presidente del Banco Central de CFK. Otras causas que involucran a la ex presidenta, vinculadas a “lavado de dinero”, tienen que ver con la financiación de la campaña electoral en un caso y en otro con el alquiler de habitaciones en un hotel del que es copropietaria, contratadas por Aerolíneas Argentinas, empresa estatal manejada por kirchneristas radicales y muy allegados a CFK. Fueron cerca de 5 millones de dólares, por hospedaje.
En Bolivia fue a prisión, preventivamente, la ex pareja del presidente Evo Morales por supuesta legitimación de ganancias ilícitas, enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias. Ese tema —lo bien que le iba en las licitaciones públicas a esa señora— erosionó la imagen del gobierno y tuvo su efecto en el rechazo plebiscitario a la propuesta reeleccionista de Evo.
El vicepresidente Raúl Sendic, en enero pasado en México, hablando sobre corrupción en el II Encuentro Internacional de la Izquierda Democrática, fue contundente: “Si es corrupto, no es de izquierda”.
En función de eso, la pregunta es: ¿qué son Dilma Rousseff, Lula (también bastante investigado en estos días), Cristina Kirchner y Evo Morales?
¿Son de izquierda?
Decía Deng Xiao Ping, el líder de la transformación de China: “No importa que el gato sea blanco o negro (léase, de izquierda o de derecha); mientras cace ratones, es un buen gato”.
Y si se come los pollitos, ¿es un gato malo? ¿O en este caso depende de si es blanco o negro o de izquierda o de derecha?
El hecho es que, por ahora, parece que cuando se averigua, se informa, se denuncian y se “destapan” cosas sobre Menem, Uribe, Martinelli o Alan García, se trata de “periodismo investigativo”. En cambio, si los investigados son los Kirchner, Fidel, Chávez, Lula —aunque se hayan comido los pollitos, y hasta la gallina y los huevos sobrantes—, se trata de una campaña de desestabilización a cargo de mercenarios y cipayos, defensores de las dictaduras militares y voceros al servicio de la derecha y del imperialismo yanqui.
De todas formas, dos más dos son cuatro. Es inevitable, como más tarde o más temprano queda probado, les guste o no a izquierdas y derechas.
© Danilo Arbilla. Derechos reservados. (Especial para Búsqueda)