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    Ancap da “robancias”, no ganancias

    N° 1985 - 06 al 12 de Setiembre de 2018

    Cada dólar que Ancap dice ganar, es un dólar que tú vas a perder. Las ganancias de Ancap no provienen de “servir al prójimo” (que es como se gana el dinero en la actividad privada), sino que lo ganan esquilmando al prójimo. Ancap no da ganancias, da “robancias”.

    Este engaño no es nuevo. Hace exactamente dos años, el 20 de setiembre de 2016, Jorge Batlle Ibáñez escribió en su Facebook: “La mentira como método”, donde decía que una empresa monopólica como Ancap, fija el precio de sus productos como quiere y se marca los márgenes de utilidad que quiere. Como no compite con nadie y vende un producto de extrema necesidad, se abusa de sus clientes, que en realidad no son tales: son rehenes; o peor aún, esclavos.

    Esta mentira que decían dos años atrás la siguen repitiendo hoy, practicando ese efectivo método nazi de “repetir una mentira mil veces hasta convertirla en verdad”.

    La presidente de Ancap, Marta Jara, declaró la semana pasada: “Lo más importante, además del desempeño económico, es que empezamos a ver los negocios diversificados con un foco más estratégico, donde estamos tratando de retener aquellos que son centrales al giro de una empresa como Ancap”.

    Parecen bastante lentos de reflejos. Les tomó 13 años “empezar a ver” (todavía no lo vieron del todo) cuál es el “foco más estratégico” del ente y ahora van a “tratar” de focalizarse. Pero ni siquiera se compromete a lograr metas específicas, sino que apenas van a “tratar” de hacerlo. Así, cualquiera.

    Otra “engañifa” a las pobres, infértiles y conformistas mentes uruguayas, es sostener que Alur haya logrado reducir en quince millones de dólares sus deudas financieras fruto de la “mejora del costo de venta” y de una “optimización”.

    La “mejora del costo de venta” no se produce porque Alur fabricó un producto de más calidad o por la habilidad negociadora de sus gerentes, sino porque “papá Ancap” le compra más caro el etanol a su “hijo bobo” y este cree que es un genio. ¿A quién quieren engañar?

    La ministra Cosse se sumó al sainete (DRAE: situación o acontecimiento grotesco o ridículo y a veces tragicómico) al afirmar que los resultados “no fueron otra cosa que una consecuencia natural del esfuerzo conjunto (…)que, a nuestro modo de ver, quiebra la dicotomía entre eficiencia y desarrollo”.

    Traducción: los populistas (como buenos keynesianos), creen que el derroche de dineros públicos genera trabajo y crecimiento. Así despilfarraron fortunas en la propia Ancap, lo hacen a diario en el Mides, en el Fondes, en la regasificadora y en decenas de proyectos estrafalarios, donde las palabras “eficiencia”, “rentabilidad” o “productividad” son ignoradas, incomprendidas o prohibidas.

    Por lo tanto, Ancap, como el 99% de los monopolios, no gana dinero, lo roba.

    Esta “robancia” (no ganancia), no fue fruto de un “trabajo conjunto”, sino más bien de una “asociación para delinquir”. Asociación integrada por representantes de la corporación política (de prácticamente todas las tiendas), los sindicatos de empleados públicos y un grumete de empresarios prebendarios.

    Como decía el contador Damiani: “Los números no mienten, los que mienten son los que hacen los números”. Y en esto sí —hay que reconocerlo— nuestros gobernantes se han convertido en especialistas.

    ?? Frigorífico Las Moras: asado con flan

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