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    viernes 14 de junio de 2024

    Bergara y las internas del Frente Amplio

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    Sr. Director:

    Al igual que todos los frenteamplistas, creo que la tarea más trascendente que tenemos para las próximas elecciones es sacarnos de arriba a este gobierno nefasto. No quiero extenderme demasiado en por qué considero “nefasto” a este gobierno. Pero a modo de resumen, pensemos: a) la crisis del Covid la pagamos los asalariados, no los empresarios ni los grandes rentistas, b) la inseguridad sigue igual, c) la corrupción en el círculo más cercano al gobierno (caso Astesiano), d) la rebaja del salario real, e) el “cobijar” bajo la manta del Partido Nacional al intendente de Colonia, Moreira, a pesar de los audios, f) la entrega del puerto, g) incapacidad total para solucionar los problemas de la enseñanza, h) ceder a los chantajes de Cabildo Abierto, i) la defensa que le hacen desde el presidente a otros importantes dirigentes a Penadés, presionando, en forma implícita, a la Justicia, j) la nefasta reforma jubilatoria que, entre otras cosas, sigue sin tocar a los militares... y podría seguir hasta que se me acaben las letras. Así que claro, la tarea es sacarse de arriba a este gobierno y lograr que vuelva el FA, de ser posible, con mayorías parlamentarias.

    Hasta ahí, estamos todos los frenteamplistas de acuerdo. El problema es cómo lo logramos. Una parte importante de esa tarea pasa por las internas de junio del año próximo. Y hasta ahora, hay dos posiciones. Una asume que con los dos candidatos que lideran las encuestas (en orden decreciente, Orsi y Cosse) es suficiente. La otra, en la que me encuentro, en que es necesario que Bergara sea parte de las opciones de las internas. Analicemos cada una.

    La primera, como dije más arriba, es que Orsi y Cosse lideran las encuestas. Eso es innegable. Ambos precandidatos son compañeros con experiencia, probada militancia frenteamplista, cuentan con años de gobierno a sus espaldas. Son conocidos y sin dudas, cualquiera de ellos llevaría adelante el programa que el FA resuelva para el próximo período. Pero ¿qué mostraría a la ciudadanía una elección interna limitada a esos dos candidatos? Dado que, en mi opinión, la candidatura de Carolina Cosse no tiene chances si no la apoya explícitamente el PCU, que la opción que le da el FA a todo el país (que es el que vota en octubre) se limita a la lucha por el gobierno entre el candidato del MPP y la del PCU. ¿Y eso es positivo? Creo que no. Es más, creo que lo que suceda en las internas influye, y mucho, en octubre. Si se vota bien en junio, mostrando amplitud, siendo “la interna más votada”, atrae más votos en octubre. Sobre todo, teniendo en cuenta que ni Orsi ni Cosse son Tabaré, que en el 2014 “compitió” con Constanza Moreira. Y se me podrá decir que Orsi tiene, de todos los precandidatos, la mayor fuerza en el interior. Eso, hasta donde entiendo, es cierto. Pero ¿en octubre del 2019, perdimos solamente votos en el interior? ¿Los que votaron a Talvi, votarían a una polarización entre cómo va a ser simplificado por los grandes medios (por más que no sea real), entre “tupas” y “bolches”? Los desencantados de la coalición multicolor, ¿van a votar en esa contradicción, que va a ser impuesta? Sobre ambas preguntas, creo que no. Hay, en mi opinión, todo un sector de capas medias y de sectores que fueron votantes de la coalición multicolor que no van a querer votar dentro de esa contradicción, que, reitero, va a ser impuesta.

    La segunda posición, en la que me cuento, es la que piensa que más allá del resultado final, es importante que haya otra opción. Que es histórica y decisiva. Que rescata al seregnismo como concepción y práctica política. La que luego del 2005 fue sintetizada en la figura de Astori, y que hoy encarna Mario Bergara. Se me podrá decir, y con razón, que Bergara tiene, de acuerdo a las encuestas, mucho menos intenciones de votos. Es cierto. Pero de no ser candidato, a) le quitaría votos al FA en junio, lo cual nos “prepara” peor para octubre, ya que bajaría los votos de las internas (el “votar a ganador” influye y mucho en el electorado, b) “disolvería” lo que fue el seregnismo-astorismo hasta el día de hoy, negando el papel decisivo que esa corriente frenteamplista tuvo no solamente para ganar en el 2004, sino para los triunfos del 2009 y el 2014, c) mostraría a la ciudadanía que el FA hoy tiene solamente dos patas, cosa absolutamente falsa. Y si hay algo que el FA no puede hacer, es mostrar una realidad interna que no es real. Por lo tanto, Bergara, le guste o no, tenga ganas o no, debe ser precandidato. Gane o pierda. Porque más allá de sus ganas, es el representante más visible de una corriente que existe y que es decisiva, como lo mostraron las tres elecciones que ganó el FA.

    Y Astori, en mi opinión, debe, honrando su trayectoria frenteamplista, apoyar públicamente la candidatura de Mario, como ya lo hizo el PDC. Es su heredero político. Y Mario debe honrar esa herencia saliendo a la cancha, con el apoyo explícito de Astori. Está en juego no solamente ser la primera fuerza en votos en la interna, sino octubre y quizás noviembre del año próximo. Nos jugamos todo. El futuro está en juego. Así que, Mario y Danilo, a ponerse las pilas y más allá de cualquier otra consideración, a salir a la cancha y a pelear por ser la primera fuerza en junio próximo, lo cual, en una medida importante, decidirá si somos triunfadores, ojalá en primera vuelta en octubre, y si no lo logramos, en noviembre. Todo otro cálculo, como sería apoyar a supuesto ganador, se haría dejando de lado la herencia de Seregni (y sobre todo, su concepción política), lo cual será objeto de otra nota.

    Héctor Musto

    CI 1.164.548-9

    Cartas al director
    2023-05-31T23:16:00