Sr. Director:
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAún conservo dos publicaciones que me envió la Caja de Profesionales Universitarios exponiendo la composición de las inversiones al 31/12/2014 y al 31/12/2015 y la rentabilidad generada en los años 2014 y 2015; en las que en la contratapa ambas expresaban: somos tu caja, estamos contigo.
Supuse que el fin de dicha publicación, que informa sobre resultados muy positivos en ambos aspectos, era dar tranquilidad a activos y pasivos de que la Caja disponía de un patrimonio y rentabilidad que les garantizaba a los activos que llegarían a la instancia de la pasividad con respaldo y que los pasivos no debían temer por el pago de las prestaciones que esta Caja les brinda.
Esta Caja tiene casi cuatro activos por cada pasivo (Fuente: Cjppu 1er semestre 2016): 56.533 activos que aportan (de los 116.829 profesionales Registrados ) y 14.710 pasivos ( 9.928 jubilados y 4.782 pensionistas ).
Pero ya “mala tos le sentí al gato” cuando leí el informe del Directorio que se incluyó en la publicación del 2015, donde se expresaba: “…la situación económica del Instituto en el año 2015 registró nuevamente un resultado neto superavitario, pero mostrando también un déficit operativo, que se prevé que aumentará a futuro. Esto quiere decir que los ingresos provenientes de los aportes, no están siendo suficientes para cubrir los egresos de fondos vinculados a las prestaciones que sirve la Caja …” . Y no se demoró mucho tiempo en saberse que basado en esa premisa el Directorio resolvió, según consta en Acta de Directorio Nº 145 de 22 de junio de 2016 (publicada en la web de la Caja), dejar sin efecto una cantidad de derechos adquiridos
Soy uno de los tantos que conforman ese colectivo de profesionales que resolvieron dar por culminado el ejercicio de su actividad profesional liberal. He comprobado que algunos llegan a esa instancia en buena situación económica, otros no; algunos sanos, otros enfermos; algunos son sexagenarios y otros superan largamente esa edad. Pero hay algo que les es común a todos ellos, el aislamiento que esta nueva situación socio-económica les provoca. Son múltiples los esfuerzos que se hacen para que ello no ocurra pero no todo lo redituables que debieran ser. Estamos muy atomizados y por ende somos un colectivo vulnerable.
Por ello, cuando se intentan vulnerar sus derechos, como en esta oportunidad, se aprovechan de esa falta de corporativismo que existe en otros Colectivos. No hay aún, reconociendo el valor de la actual Asociación de Afiliados a la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Profesionales Universitarios (Aacjpu), un espacio de dimensión y reconocimiento que logre aglutinarlos para que realmente se constituyan en un colectivo que sea respetado y consultado de cuanto asunto tenga que ver con los pasivos profesionales.
Hasta ahora, si bien era consciente de esta realidad, no había pensado en referirme a esta situación, pero varios hechos recientes (que están analíticamente detallados en la carta del Sr. Javier Barrios Anza publicada en Búsqueda en la sección Cartas al Director, edición Nº 1.874 de 7 de julio pasado ) me motivaron a hacerlo.
La expropiación que se está haciendo a los haberes jubilatorios con un impuesto, el IASS, ya ha producido daños a la economía de los jubilados ya que como se ha reiterado tantas veces lo que recibe el jubilado es el resultado de lo que aportó muchos años para poder llegar dignamente a su retiro. Se logró vencer el intento de que esos ingresos fueran gravados por el IRPF pero el ex ministro de Economía y Finanzas, y actual, Cr. Danilo Astori, no se dio por vencido e inventó, no cabe otro calificativo, un nuevo impuesto, el IASS, para producir lo mismo que pretendía con el IRPF, es decir, arrimar más fondos a las arcas del Estado sin observarse que ello, en mi opinión, fuera devuelto a los contribuyentes con mejores servicios públicos.
Pero, se dio lo que tantas veces escuché, una vez que se legisla un impuesto difícilmente desaparezca y lo más probable es que se haga más gravoso. Y ello se logró, o está a punto de lograrse, con el Proyecto de Rendición de Cuentas que el Poder Ejecutivo elevó a consideración del Poder Legislativo en el cual se modifican las tasas de aportes del IASS.
La verdad es que también se proyectó introducir modificaciones muy sustanciales al IRPF pero el corporativismo de los activos lo impidió, aunque sea parcialmente. Lamentablemente, como ya expresé, esa oposición no se logra con los pasivos y por ende, todo lo referido al IASS quedó como fue proyectado y por ello una vez más se verán disminuidas gran parte de las pasividades en general y las de los profesionales en particular.
Siento que el Cr. Danilo Astori tuvo la oportunidad de aplicar el dicho de “si no quieres sopa toma dos platos”, obviamente que sustentado en explicaciones técnicas que me hizo recordar el “como te digo una cosa te digo otra”, ya que parte de su plataforma electoral para llegar donde está era totalmente opuesta a esta propuesta.
Pero ahí no termina la historia. Quienes administran los fondos del sistema previsional de los profesionales nos habían prometido somos tu caja, estamos contigo, pero en sentido contrario, en una actitud que merecería muy duros adjetivos, también se sumó a quienes creen que el colectivo de los pasivos profesionales somos un “barril sin fondo”, y resolvió la quita a jubilados y pensionistas profesionales, de legítimos haberes. Dicha resolución fue acompañada por todos los directivos con excepción del delegado de los pasivos Dr. Hugo de los Campos, a quien hay que reconocer su permanente defensa de nuestros derechos.
Me hubiera gustado que quienes nos representan en la Caja y votaron esta resolución (están identificados en el Acta Nº 145 ya referida ) hubieran estado en la asamblea que se realizó el jueves 7 de julio en la Aacjpu o en la reunión que ese mismo día organizó la Asociación de Veterinarios. Ambas contaron con asistencia de muchísimos profesionales, tal fue la situación que la primera debió cambiar sobre la marcha la sede de la asamblea ya que la prevista no lograba albergar a la totalidad de interesados en asistir. Percibí el mismo clima que existía en España cuando comenzó el “movimiento de los indignados”. La indignación que existía era generalizada y se resumía en el que se vayan todos, lo cual sé que es improbable pero que refleja el retiro de la confianza hacia quienes deberían velar por nuestros intereses. Es incomprensible que delegados de los activos no apreciaran que sus decisiones de hoy van a recaer en ellos mañana cuando les llegue el momento de la pasividad. No hay duda, indignante creo que es la menor de las calificaciones que se debe dar a la resolución adoptada.
Realmente es incomprensible la resolución adoptada. Por un lado la Caja se jacta de lo exitoso de su inversión financiera, que se hizo con base en los aportes que hicimos durante nuestra vida activa, pero los resultados de esta no son tenidos en cuenta para atender los circunstanciales déficits operativos. Ya lo habían, anticipado “los ingresos provenientes de los aportes, no están siendo suficientes para cubrir los egresos de fondos vinculados a las prestaciones que sirve la Caja”, y resolvieron ir por el camino más corto que es reducir las prestaciones sin tener en cuenta que el déficit operativo no debe de ser imputable a los pasivos sino al directorio que es el responsable de la gestión. Yo me pregunto si se tuvo en cuenta esa preocupación cuando se fijaron las remuneraciones gerenciales que se han dado a conocer, o con la gestión de los aportes y gastos administrativos excesivos que no condicen con los resultados operativos. No debemos permitir que ellos crean que “estamos en el horno”, como dice un aviso comercial. Debemos como nunca demostrar nuestra indignación a quienes fueron responsables de resolver este despojo. Entiendo que llegó el momento de agruparnos para hacer valer nuestros derechos. Sugiero que ello se materialice apoyando a la institución que hasta el momento mejor representa nuestros derechos que es el Aacjpu, pero también, no nos dejemos estar y accionemos judicialmente contra las normas que se han dictado. Dudo que quienes tomaron esta decisión tengan la más mínima sensibilidad de dar un paso atrás. Defendamos nuestra caja, no nos están cuidando y sepan los activos de hoy que serán pasivos mañana.
Cr. Fernando Mier
CI 1.141.4404