Sr. Director:
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáHoy veo y sigo de cerca los acontecimientos del Cantegril Country Club y me acuerdo más que nunca de mi padre, Elbio Barabino.
Tanta vehemencia me recuerda a él. Él empujaba y empujaba, defendía sus causas con honesto entusiasmo, siempre en función de conseguir lo mejor y lo más beneficioso para el club.
Y eso no lo digo yo como hija; es algo sabido y nadie lo puede negar: mi padre fue directivo por muchos años y la Copa Elbio Barabino fue una institución por décadas y en épocas en que no proliferaban sponsors. Fue uno de los torneos clásicos, cualquiera lo puede confirmar y pienso que debería seguir siéndolo. También es conocido que mi padre ocupó gran parte de su vida a mejorar la cancha de golf del club y el resultado de su trabajo de muchísimos años ha sido reconocido ampliamente por haber logrado convertirla, desde hace varias décadas, en una de las mejores canchas de Sudamérica.
Hoy veo con dolor que la vehemencia es de otro tipo y está dirigida en función de otros propósitos, que desconozco, pero están dividiendo al club, con una especie de fobia, clasista o no sé de qué tipo, contra el golf y los golfistas.
Me resulta hasta irracional esa conducta y esos ataques sin motivo y justificación contra una de las partes, que es fundamental en la financiación del club, y más aún esos ataques injustos y arbitrarios contra instituciones del club, como lo es el Dr. Fernando Scelza. Y esto no lo digo porque haya sido un gran amigo y estrecho colaborador de mi padre en la tarea de engrandecimiento del club, sino porque me consta, como le ha de constar a la inmensa mayoría de la masa social, que Scelza ha sido de los más valiosos dirigentes y de los que más ha aportado al Cantegril, y al golf a nivel nacional e internacional.
Nunca antes se cerró el club en plena temporada, únicamente por duelo. Hablo de la entrega de premios del torneo Barabino y no se puede hacer en el club porque el concesionario no lo permite. Nunca antes se vivió una situación así.
Para dejar constancia de todo esto y de mi pena, es que me dirijo a Ud., Sr. Director, y pido un espacio en su medio que se ha ocupado de informar, con la seriedad que lo caracteriza y le prestigia, sobre lo que está ocurriendo en nuestro club.
Silvia Barabino
CI 1.214.432-3