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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDr. Ehrlich: he leído en Búsqueda (7-V-20) extractos de un documento de la Comisión de Programa del Frente Amplio que Ud. preside y no salgo de mi asombro. Leo allí cosas como: “El contenido y la forma (de la LUC) expresan con claridad los intereses e intenciones de la alianza de derecha: económicos globales ligados al capital financiero internacional y al imperialismo de los sectores del agronegocio vinculados a la exportación, de las cámaras empresariales y de componentes de la ultraderecha que expresan el pensamiento cívico-militar de la doctrina de la seguridad nacional”. Esta retahíla esputada casi sin respirar es verdaderamente impresionante, sobre todo porque no se la oía más desde los años sesenta. Ud., Dr. Ehrlich, dirá que no hay que equivocarse, que el mundo y sus acechanzas siguen siendo siempre las mismas.
Yo diría que el mundo ha cambiado bastante y que si esa es la visión que se tiene del actual gobierno, cualquier intento de aproximación o de diálogo con él queda prohibido a todos los frentistas. Con los poderes del mal en estado puro, cuanto más lejos mejor.
Más adelante dice el documento de la Comisión de Programa del Frente “que el gobierno tiene una forma de hacer política que amenaza el sistema democrático”. ¡Tomá! Y otro poco más adelante dice que la alianza gobernante (es decir, la mayoría electoral del país) actúa como un ejército de ocupación en territorio enemigo”.
Volver al discurso sesentista, que nació de una percepción derogatoria de la política y de los procesos electorales, confiando a las armas empuñadas por iluminados la tarea de encarrilar lo que las elecciones descarrilaban, es un lamentable retroceso ¿no le parece? Ud., Dr. Ehrlich, fue tupa (o lo es); comulgó en sus años mozos con esa postura, estuvo preso, por un tiempo breve pero supongo que no menos duro, ¿no cambió nada su modo de pensar? ¿Hoy le propone al Frente Amplio lo mismo que en aquel entonces?
En los breves encuentros mantenidos durante su gestión como intendente de Montevideo yo me había formado una opinión de Ud. como de un sabio un poco ausente, más a gusto en el silencio del laboratorio que en el bochinche de la política, que un día había aceptado la propuesta de su partido para ser candidato a la intendencia y después intendente, del mismo modo que habría aceptado ser encargado de los talleres municipales si eso le hubiese pedido su partido: y lo habría hecho, en ambos casos, con el mismo acatamiento (y la misma falta de preparación específica).
Volver a encontrar hoy documentos que hablan de la política en términos bélicos, de ejércitos y de ocupación militar es un remanente descompuesto de un pasado luctuoso para el Uruguay, donde se infligió y se padeció mucho dolor y que, luego de transcurrido, no le dejó nada al país: solo cicatrices.
El Uruguay salió de aquel pasado enfermo gracias a la intervención y dedicación de blancos, colorados y frenteamplistas. Pero frenteamplistas con otra cabeza.
Las barbaridades que contiene el documento emitido por la comisión que Ud. preside no constituyen un programa para el Frente Amplio por más que los haya producido la Comisión de Programa. ¿Ud. cree, Erlich, que el senador Astori suscribe eso? ¿O el senador Bergara? ¿O Tabaré Vázquez? En realidad lo que uno se pregunta es ¿qué cree Ud., Dr. Ehrlich, que es el Frente Amplio? O más bien ¿qué cree Ud. que es el Uruguay? Conteste.
Juan Martín Posadas