• Cotizaciones
    sábado 21 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Cosas de la vida

    Nº 2182 - 14 al 20 de Julio de 2022

    Hay viejos tangos que quizás tuvieron éxito durante años, aun no siendo memorables, alrededor de los cuales, y al paso del tiempo, se encadenaron hechos de la vida cotidiana —a veces dulces o alegres, a veces dramáticos o tristes— que, vistos desde una perspectiva abarcadora, sacuden la emoción de cualquiera.

    Uno de ellos es Chirusa, creado en 1928, cuya música compuso Juan D’Arienzo y su letra es del poeta y actor, poco prolífico y menos recordado, Manuel Nolo López.

    Dicho por muchos estudiosos con más conocimientos que los míos, es un tango salvado por la melodía creada por D’Arienzo, ya que los versos quedan al borde de lo insufrible:

    Chirusa, la más linda de las pebetas, / tejía sus amores con un Don Juan; / él, con palabras buenas y cariñosas, / le prometió quererla con loco afán (…). “¡No dejes a tus viejos! / Cuidado, che, Chirusa, / el lujo es un demonio/ que causa perdición, / y cuando estés muy sola / sin una mano amiga / has de llorar la pena / tirada en un rincón…”.

    Nadie puede negar, no obstante, que fue un gran suceso para D’Arienzo, quien lo grabó varias veces. La primera, el año de su composición, para Discos Electra, con Carlos Dante como estribillista; a inicios de 1929 hizo otra, esta vez, con Dante cantando la letra entera; en 1940 lo llevó a placa con Alberto Reynal y en 1958, alcanzando el pico de repercusión popular, con Jorge Valdez, cantor que lo convirtió en su “caballito de batalla” subido a la fervorosa adhesión de sus admiradores.

    Mientras la popularidad de D’Arienzo crecía con el tiempo, y Chirusa a la cabeza de su repertorio, sobre todo a partir de la versión de Valdez, Manuel López se hundía en la indiferencia de los demás: Horacio Ferrer recordó en su Libro del tango que la letra de ese tema es la primera que escribió; más tarde fue El huracán, considerada la mejor de su escasa y poco destacable producción, unos versos que añadió a la música de los hermanos Donato, compuesta años antes y con los que corrió la misma suerte: la obra se mantuvo en el interés público únicamente por su música. También pertenecen a López Adiós para siempre, Gardel en París, Salvame Legui y el vals Cabeza de novia. Sumido en la tristeza, murió en 1955, con apenas 56 años recién cumplidos. No llegó a escuchar a Valdez.

    Curiosamente, este intérprete, apodado de forma cariñosa Cuore por su bonhomía, que según el historiador Héctor Benedetti fue dueño de un fraseo inconfundible, de voz atenorada, cálida y melodiosa, que parecía una alondra haciendo fiattos falseados y calderones de ricos matices, no solo contribuyó a que Chirusa alcanzara una consideración inesperada en una época poco favorable al tango, sino que este tema tuvo mucho que ver con el final de su carrera.

    Jorge Valdez —seudónimo de Leo Mario Vitale— tuvo dos etapas de gran lucimiento. Primero, obviamente, con D’Arienzo, desde 1957 a 1964, y luego como solista. Son recordadas por muchos sus versiones de Adiós corazón, Ave de paso, Clavel del aire, Tu noche es mi noche, La calesita, Gricel, Fuimos, Por una cabeza, Eras como la flor, Remembranzas, Marinera, Mimí Pinsón y el bolero El reloj en tiempo de tango. Viajó por América, aún es admirado en Colombia, y fue figura principal durante años del programa Grandes valores del tango. Y también, lo que pocos recuerdan, compuso dos temas grabados por su amigo D’Arienzo: Por favor, no vuelvas y Olvidemos todo.

    Pero en abril de 1990 tuvo un accidente mientras iba en automóvil por la autopista Buenos Aires-La Plata: entre las heridas sufrió un profundo corte en la lengua que afectó su habla. Luego de pensar en abandonar el canto, lo convencieron de intentar una larga rehabilitación, con dolorosos ejercicios y foniatría que, gracias además a su voluntad, permitió su retorno en 2001, actuando en Colombia y en Australia. Pero le costaba mucho y, día a día, sentía que el esfuerzo era demasiado y creía ver en el público una suerte de compasión —a lo que se sumó la muerte de su esposa Laura— que lo hundió en la depresión.

    Dos semanas antes de su fallecimiento, el 21 de febrero de 2002, dio en Tucumán el último recital. Cuando se retiraba del escenario, tal vez recordando a su madre, que a los 10 años lo instó a estudiar canto y piano, musitó entre los músicos:

    —No puedo más. No soy el mismo, no soy yo… ¡Jamás podré cantar Chirusa, mi tango preferido, como lo hacía antes…!

    // Leer el objeto desde localStorage