N° 2000 - 20 al 26 de Diciembre de 2018
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáUna película maldita por todos lados, excesiva, caótica, tormentosa, fallida, genial, pretenciosa, incomprensible, delirante, necesaria. The Last Movie (1971), escrita y dirigida por Dennis Hopper, nunca llegó a circular porque nunca tuvo el visto bueno de Universal, que la financiaba. Se empantanó en dinero mal gastado, en plazos no cumplidos, en una historia que nadie entendía, en un montaje imposible que cada tanto avisaba, irónicamente, aquí falta una escena. Hopper gozaba del éxito mundial que le había dado Busco mi destino (Easy Rider) y tenía carta libre para hacer lo que le diera la gana. Y es lo que hizo. The Last Movie ganó el premio de la crítica en el Festival de Cine de Venecia, cuando todavía no era un certamen competitivo, y comercialmente se exhibió en muy pocas salas, provocando estupor en el contado público que fue a verla.
Cuenta la historia —o la leyenda— que Hopper y su equipo, con sus amigos Peter Fonda, Kris Kristofferson, Dean Stockwell y Michelle Phillips, viajaron a un pueblo llamado Chinchero, en Perú, para filmar una película que trata de una película de cowboys, cuyo director es Samuel Fuller, a quien la cosa se le complica cuando uno de los actores muere en el rodaje. También ocurre que los indígenas hacen su propia película, con cámaras de mimbre y criterios muy distintos para encarar una ficción. Y hay un chalado que te asegura una mina de oro por un puñado de dólares en la participación. Y otros chalados que solo quieren enfiestarse con mujeres y drogas. Y folclore indígena con procesiones y máscaras. Y un cura que está preocupado por la violencia desatada en el pueblo. Y un cineasta primitivo que también es un agitador social y un demagogo. Y un paisaje imponente que se va tragando a Kansas (Dennis Hopper), el coordinador de dobles de riesgo clavado en Perú porque le gusta, porque no sabe a dónde ir y porque está todo el día colocado.
El fotógrafo de semejante aquelarre con gringos es László Kovács. Y no son pocas las ideas de esta película oculta que luego se plasmaron en otras bien visibles, como Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola, donde Hopper hace un pequeño papel de fotógrafo, más loco que una cabra, por supuesto. Cerca de medio siglo ha pasado y The Last Movie vuelve a la carga: ha sido restaurada en 4K y Blu-Ray y se exhibe en funciones especiales en los festivales de cine. Tengo la esperanza y la intuición de que la veremos en alguna de las nuevas salas de Cinemateca.