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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa agrupación Fosalba del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) ha ejercido ininterrumpidamente el gobierno del gremio médico durante casi un siglo. Hace poco aprovechó su circunstancial mayoría en el Comité Ejecutivo para responder institucionalmente y con agravios a las exigencias de información, formalidad administrativa y transparencia de nuestra candidata opositora, la Dra. Verónica Pérez Papadópulos, de la agrupación Juntos.
La gestión de Fosalba está impregnada de un sesgo político-partidario evidente; paradójicamente, a pesar de años de bonanza económica y de sus coincidencias con 15 años de gobiernos de turno, se mostró incapaz de superar problemas crónicos relativos a las condiciones del trabajo médico. Por su inacción y desidia, el estado administrativo-financiero del SMU es alarmante. El deterioro mobiliario y edilicio de diversos inmuebles de su propiedad, llega en el caso de su Sede Central de Bvar. Artigas al extremo de hacer casi imposible su utilización para un simple encuentro social entre colegas.
Volviendo al ataque descalificador hacia la candidata de Juntos, fue la respuesta con la que reaccionaron ante nuestro reclamo por la situación ruinosa de la Colonia de Vacaciones del SMU en el balneario Solís. Ella fue cerrada temporalmente en 2014, reabierta y cerrada definitivamente en 2016. Durante siete años, la directiva del gremio peregrinó erráticamente entre una inicial negación de la problemática que arrojaban los informes técnicos sobre el estado de la Colonia y un sinfín de propuestas claramente improvisadas o financieramente desacertadas.
Desde el anuncio en 2014 del entonces presidente del SMU de una inminente solución gracias a “avanzadas conversaciones” con el entonces intendente de Maldonado Óscar de los Santos, hasta la reciente reunión del actual presidente del SMU con el ministro de Turismo, pasando por varias propuestas de acuerdo con entidades financieras, grupos hoteleros y de asesoramiento estratégico, los socios del SMU hemos asistido a una desprolija sucesión de rimbombantes soluciones que nunca llegaron. Algunas de ellas, arriesgaban la propia viabilidad del SMU, como fue admitido por las propias autoridades.
El tiempo sigue pasando y no podemos dejar de señalar, además de la responsabilidad política del presidente, Dr. Gustavo Grecco, en los últimos cuatro años, la responsabilidad del Dr. Federico Martiarena, miembro político notorio de la agrupación Fosalba, fue desprolijamente designado “gerente-administrador” de la Colonia, siendo claramente inconveniente que a un miembro político se le designe con estas atribuciones.
Por desgracia, el resultado fue previsible: nada se avanzó en soluciones de fondo. Se gestionó una Colonia cerrada —situación francamente paradojal— que arroja pérdidas económicas al patrimonio social en su conjunto, por pagos obligatorios relativos a impuestos, contribución y mantenimiento. Reclamamos dilucidar cómo se llegó a la contratación de una “empresa de seguridad” para la vigilancia; nuestros representantes electos en la Comisión Administradora de la Colonia fueron impedidos de ingresar en las instalaciones, por guardias que expresaron que “solo tienen orden de dejar pasar al Dr. Martiarena”.
Hemos reclamado a Fosalba, tanto en el Comité Ejecutivo como en la Comisión, guardar formalidades e institucionalidad. No existen, al día de hoy, actas aprobadas de las escasas sesiones de dicha Comisión durante el último periodo. Las respuestas recibidas oscilaron entre que las actas “no serían necesarias”, ya que el equipo “juega de memoria” (sic), hasta que los mensajes de un grupo de WhatsApp podrían tener un valor análogo a las sesiones formales. Estas respuestas de por sí expresan la liviandad en el manejo de estos asuntos y explican con lógica los resultados obtenidos. Se llegó a insinuar que —por arte de magia— las actas de estos dos años ahora aparecerían para su consideración; una burla que no resiste el menor análisis.
Nos preguntamos: ¿cuándo la agrupación Fosalba reconocerá que no supo o no pudo sacar adelante a la Colonia?, ¿cuándo convocará a los socios para explicar formalmente los números de la misma, el estado de los valores en su interior y el planteo de soluciones realistas?, ¿no le alcanzaron siete años para encaminar al menos una línea coherente de acción?
El presidente, Dr. Gustavo Grecco, y el exadministrador Dr. Federico Martiarena deben responder.
Por Agrupación Juntos
Dr. Rodrigo Perna Torres Dr. Álvaro Dendi
CI 1.869.630-0 CI 4.243.920-1