• Cotizaciones
    miércoles 18 de marzo de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Doce años sin Escanlar

    Sr. Director:

    Doce años sin Escanlar. Doce años de mis 18. Bob Dylan ganó el Premio Nobel, los videoclubes no existen más, No Te Va Gustar sigue apestando, Fasano sigue vivo, una pandemia casi nos mata a todos. ¡Y vos sin Twitter, hermano!

    A veces, escuchando de rebote aquella canción que Manu Chao le dedicó al Diego, pienso: “Si yo fuera Escanlar…, ¿viviría como él?”. Probablemente no. Probablemente, si Escanlar viviera, yo sería uno más de los biempensantes que te preguntaban: “Bo, gordo, ¿en serio te tomaste el meo?”. O sería un cirujano aburrido a la madrugada que te ve dormido “y ta, como sos el gordito de la tele que hace chistes te saco un par de fotos, total sos famoso, total, si salís en la tele, te puedo sacar fotos y hacer lo que quiera, porque ta, sos de la tele, ¿viste?”. Pareciera que el tiempo es superior al espacio. Puedo plantearme esos escenarios y más, pero no puedo ir para atrás en los años. De nada vale hacerme esas preguntas. Sí vale y sí puedo pensar y afirmar qué soy y qué somos hoy contigo muerto. Somos varios. Somos los que cada dos por tres publicamos: “¡¡¡Cómo se extraña a Escanlar, che!!! ¡¡¡Qué falta hace el gordo!!!”. Pero, eso sí, hace 15 años y más te vilipendiamos, te escupimos, te hicimos el apartheid mediático, eras el facho de Zona Urbana y el gordo boludo de Bendita. Somos los lineales, los adolescentes de 40 que creemos hacerte tributo por escribir insultando, por menospreciar todo lo “popular”, porque tomamos cocaína y somos cool, y yo sería amigo de Escanlar y fuck you y mírenme. Somos también los que decimos: “En el fondo era un buen tipo”. Dejando a entender implícitamente que pensábamos que eras un hijo de puta, que muy bueno no eras, pero como te moriste nos lo callamos. También somos los que no terminamos de entenderte, y lejos de angustiarnos o generarnos contradicciones infértiles, te recordamos así: molesto, irritado y confuso. Humano. Con pies de barro. Y nos alegramos.

    Voy a ahorrarme el pseudonálisis psicosociológico de la muerte, la ausencia, el olvido y cómo pasa el tiempo. Ya de eso estamos podridos. Sí, el tiempo pasa. Vos te moriste, te lloramos unos días y después nos olvidamos, Montevideo sigue siendo una mugre, la corrección política del 2010 es irrisoria e infantil comprada a la de hoy día, Atenas no salió campeón —Central Español, menos—, el mundo parece seguir girando y Uruguay con su bastón y mate bajo el brazo intenta seguirle el ritmo de forma ridícula. En fin… La cuestión es que te extrañamos. Y mucho. Así, de una, al hueso. ¿Para qué seguir vomitando palabras si con eso alcanza? Te extrañamos y te extraño. Yo que con tres años de vida, mientras cenaba, me descostillaba de risa viéndote correr desquiciado por el estudio con tu corbata roja y agitando los brazos. Yo que cuando te leí por primera vez a los 15 años supe que había encontrado un prójimo. Yo. El mismo estúpido que haciéndote un homenaje recurre a los lugares comunes. Yo seguiré recordándote, leyéndote, rezándole odas al niño prostituto, sonriéndome y acordándome de vos cuando diga “acomodaticio” sin darme cuenta, seguiré eufórico y apático; seguiré molesto, irritado y confuso. Seguiré queriéndote sin haberte conocido. ¡Salud! Brindo por vos. Y brindo por la vida (sin ofender).

    A Gustavo, con cariño.

    Alfonso de Armas

    // Leer el objeto desde localStorage