• Cotizaciones
    domingo 26 de julio de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Educación

    Sr. Director:

    Quiero compartir algo que estoy viendo o conociendo en estos tiempos y que me llega cada día con más y más fuerza, como un grito de alerta, como algo que cada vez cuesta más ocultar y que ya no resiste, según estoy viendo, los tratamientos que hemos manejado, como sociedad, a lo largo de mi vida (que arrancó en la década de los 50) y que es de lo que puedo opinar.

    Voy a intentar simplemente comentar un par de anécdotas y matizarlas con la información que me llega a través de la prensa y de las redes sociales. Digo esto para dejar claro que no soy un especialista en el tema; simplemente soy un ciudadano que vive en Uruguay y de allí que puedo incurrir en errores y/o manejar datos que no se ajusten a la estricta realidad. Si así lo hago, no es por mala intención sino por ignorancia.

    También quiero manifestar en estos párrafos que lo que me gustaría sería que, también, esta carta sirva, como otros tantos elementos, para disparar intercambio de opiniones que nos ayuden como sociedad.

    Finalmente: no es una carta que intente atacar a determinado partido político porque creo que lo que vivimos es parte de un proceso de años y por lo tanto la responsabilidad, posiblemente, es compartida por todos los partidos políticos, sindicatos y nosotros, los ciudadanos.

    Cuento la anécdota que disparó estas líneas:

    Tengo un pequeño hotel en el este del país y hace unos días tuvimos alojados unos huéspedes que vinieron de Brasil. Un matrimonio, profesores universitarios ambos, con una larguísima trayectoria nacional e internacional en el área de la educación (me reservo sus nombres por discreción).

    En las largas y preciosas charlas que mantuvimos, llenas de anécdotas y datos de nuestra América del Sur, la que hemos recorrido participando en congresos y también haciendo turismo, llegamos casi inevitablemente al tema educación en Brasil y he aquí la “sorpresa”: me cuentan que en ese país hermano, si bien en los últimos años se ha incrementado en forma notoria el porcentaje del PBI destinado a la educación y eso supuso, también, una fuerte mejoría en el nivel salarial de los profesores, que como ellos tienen alto grado, les da “vergüenza” cobrar su salario porque los alumnos “no saben nada”, ya que vienen arrastrando desde la primaria y secundaria un déficit cultural y de método de aprendizaje terrible, que no solo los hace ignorantes sino que les impide entender lo que se les intenta enseñar.

    A tal grado llega el problema que para el segundo semestre de este año comenzaron (lo verifiqué por mail con estos nuevos amigos) ¡con cuentos infantiles! Estamos hablando de alumnos de facultad, entiéndase bien, para intentar ayudar a los alumnos a entender cosas muy simples y que paulatinamente vayan mejorando su capacidad lectora y de comprensión.

    Lo que cuento en los párrafos anteriores es grave pero lo que motiva mi alarma es que ante esta situación, las autoridades de la enseñanza de ese país no solo no toman medidas para corregir esto sino que, por un lado, no fiscalizan ni inspeccionan rutinariamente el desarrollo de los cursos, con lo cual queda librado a la conducta del profesor si este da clases y exige resultados o se va a tomar café a la cantina. ¡Eso sí! Si un profesor comienza a poner calificaciones bajas a sus alumnos, rápidamente tiene un llamado de alerta, primero de sus “compañeros” que le indican “cómo calificar bien” y no ocasionar problemas y en forma inmediata tendrá una inspección” que le recordará que el Estado está haciendo un esfuerzo grande en la asignación de recursos y en pagarle buenos salarios y que eso debe ser “compensado” por los profesores promoviendo el mayor porcentaje de alumnos (8 de cada 10 es la meta).

    Aquí me gustaría terminar esta carta, agregando que estos profesores me comentan, ante mi pregunta, que Uruguay y Argentina están ”un poco mejor” pero que en general Sudamérica recorre el mismo camino perverso de generar profesionales no capacitados.

    Leo hoy, 2 de setiembre de 2014 en “El Observador”: “Paro y 5 liceos ocupados, docentes denuncian presiones para mejorar notas”.

    Ojalá podamos discutir sin politizar y buscar soluciones sin dogmas ni intereses sectoriales en este tema.

    Ruben González Roverano

    CI 1.292.911-3