Hace algunas semanas el precio del dólar en Uruguay estaba en una fase de relativa estabilidad, pero en los últimos días bajó levemente. En la operativa mayorista —el mercado “interbancario”— se operó ayer miércoles a $ 43,964, en promedio.
Hace algunas semanas el precio del dólar en Uruguay estaba en una fase de relativa estabilidad, pero en los últimos días bajó levemente. En la operativa mayorista —el mercado “interbancario”— se operó ayer miércoles a $ 43,964, en promedio.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLo usual es que el tipo de cambio tenga oscilaciones algo mayores, en función de las fuerzas de oferta y demanda. El martes 27, en una charla virtual organizada por la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica, el presidente del Banco Central (BCU), Diego Labat, reafirmó que ese organismo no tiene un “objetivo” para el valor del dólar. “Creemos en la flotación del tipo de cambio, y ese es el régimen que Uruguay tiene. Es la mejor herramienta para enfrentar cualquier shock”, alegó. De todas formas, aclaró que la autoridad monetaria intervendrá “cada vez” que se entienda que “hay una excesiva volatilidad o alguna razón que haga que el tipo de cambio se aleje de sus fundamentos”.
Para algunos analistas, lo que hay es una flotación pero muy “sucia” y con más intervención del BCU de la que justifica Labat ( Búsqueda N° 2.119).
Labat sostuvo que una de las razones que hace un tiempo alejó al precio del dólar de sus fundamentos fue el cambio de portafolios realizado por bancos, AFAP y otros agentes. Con ello “ejercían una presión adicional” y por eso el BCU autorizó a pagar con dólares a quienes participaran en las licitaciones de Letras de Regulación Monetaria. Aunque esa opción se discontinuó, el jerarca aclaró: “No la entiendo como una señal contradictoria”, sino como un ajuste a la normativa para suavizar ese cambio de portafolio.
Ante una pregunta realizada desde el público que siguió por la plataforma Zoom la charla —referida al plan de desdolarización impulsado por el BCU (ver página 26)—, Labat señaló que se proponen “trabajar para que haya mucho más desarrollo de estos mercados” de coberturas cambiarias, porque “al final es lo que evitará estas medidas normativas. Esto sin duda es un debe”.
Por su parte, el gerente de Asesoría Económica del BCU, Gerardo Licandro, acotó también en la charla que ningún banco central deja flotar la moneda de forma “completamente limpia”.
La evolución de la cotización del dólar es un factor relevante en la actividad empresarial, en particular la relacionada con el comercio exterior.
La competitividad de los productos uruguayos mejoró 1,3% en marzo, de acuerdo al Índice de Tipo de Cambio Real de Búsqueda (ITCR). La variación en lo que va del año, en tanto, es de 0,4%.
El ITCR es calculado con idéntica metodología a la utilizada por el BCU: se toman en cuenta las variaciones relativas de los precios medidos en dólares para Uruguay y varios de sus principales socios comerciales; se utiliza para estimar los encarecimientos y abaratamientos con cada una de estas economías.
El aumento de marzo se dio tanto por un dólar más fortalecido en la plaza local como por una inflación promedio más alta en las demás economías (0,6% y 0,9%, respectivamente), aunque la inclusión de Argentina genera distorsiones en el segundo análisis.
El aumento de la competitividad frente a las economías de la extrarregión fue un poco mayor que el promedio, pero por razones diferentes. Si bien el tipo de cambio siguió jugando a favor de Uruguay, el efecto de la inflación se invirtió.
Con los vecinos, en tanto, el aumento del ITCR fue más modesto (0,4%) y respondió a efectos opuestos: en Argentina el efecto de la inflación en ese país (5%) jugó a favor de Uruguay, mientras que la fuerte depreciación del real deterioró la relación de precios en dólares con Brasil (–0,2%).