• Cotizaciones
    jueves 09 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El exterior puede estar en el interior

    N° 1776 - 07 al 13 de Agosto de 2014

    Todas, absolutamente todas las personas que visitan Zonamerica, salen diciendo: “Esto no parece Uruguay”. Y tienen razón. No parece Uruguay porque allí piensan en grande, apuestan a la calidad, a la innovación y a brindar servicios de primera. Todo está limpio y ordenado. La gente que allí trabaja respeta esas reglas y también se respetan entre sí. En este parque de negocios se contratan más neuronas que músculos. Se percibe una actitud diferente en todos, desde el más encumbrado empresario hasta el joven que recién ingresa al mundo laboral. Para ellos el trabajo eleva y dignifica.

    En realidad los visitantes de Zonamerica se confunden cuando dicen que no parece Uruguay. Deberían decir: “Esto no parece Montevideo”. Es que a la ciudad capital hay que separarla tajantemente del resto del país, porque es una ciudad sucia, desorganizada y cada vez más violenta, que ha llevado a su gente a ser cada vez más sucia, desorganizada y violenta.

    Pero “el interior” (otrora sinónimo de aislamiento, parsimonia o atraso) es el lugar donde hay más deseos de superación, disposición a asumir riesgos y genuino interés en ganar dinero a través del esfuerzo individual. A la “gente de campo” poco le importa el Mides, el Fondes o la vivienda de “interés social”. Sí le importa conocer el precio de la soja en la bolsa de Chicago; qué están haciendo los vecinos para obtener más kilos por hectárea o qué maquinaria hay disponible para ganar en productividad. Temas muy diferentes a los que ocupan la agenda citadina.

    Cada vez que visito el interior, me siento como en el exterior. Veo empresas e inversores trayendo buenas prácticas y tecnología; veo jóvenes con deseos de aprender y hacer negocios; veo individuos que quieren ser parte de esta bonanza “metiendo brazos” (no “extendiendo la mano”), y veo también cómo se conservan algunas de las mejores tradiciones de nuestros ancestros, pero con un smartphone en la mano.

    Me encanta ver a un ex encargado de estancia montando su propia empresa de transporte; a un peón rural dedicando su tiempo libre para hacer crecer su propio cultivo, o al camionero de la empresa fabricante de maquinaria rural invitando “al patrón” a participar en un evento para mejorar la gestión de la compañía. Ninguno de ellos se siente “dependiente”, sino patron de sí mismo. Piensan en grande y actúan en consecuencia.

    En el interior todavía pasan esas cosas que vemos suceden en el exterior. Aún se puede cerrar un negocio con un apretón de manos; la familia bien integrada sigue siendo el centro de la sociedad, y los hijos se crían rodeados de afectos. Se respeta a los mayores, se vive con más seguridad y siempre hay tiempo para disfrutar con los amigos.

    Para que el interior siga creciendo material y mentalmente hay que evitar que el Estado o las costumbres capitalinas lo arruinen. Las Intendencias deberían reducirse a no más de cuatro, los impuestos al mínimo y terminar con el asistencialismo del gobierno central. Los depredadores no deben fagocitarse a los emprendedores.

    Montevideo ya lo ha hecho. Por eso hay tantos montevideanos con las miras puestas en el exterior; aunque —paradójicamente— ese exterior está latente en nuestro interior.

    // Leer el objeto desde localStorage