Los resultados de las elecciones nacionales mantenían en vilo no solo a los partidos políticos y sus militantes. La posibilidad de que la oposición obtuviera mayoría parlamentaria preocupaba a quienes, dentro y fuera del Poder Ejecutivo, impulsaron y hoy defienden la ley que regula el comercio de marihuana. Y por eso el domingo de noche más de uno respiró aliviado. Si había alguna chance de que la oposición derogara la ley, o al menos la parte más polémica que habilita la venta de cannabis en farmacias, había quedado enterrada cuando se supo que el Frente Amplio tendría 50 votos en Diputados durante la próxima legislatura.
Ahora el objetivo en el Poder Ejecutivo es que la compra en las farmacias comience con José Mujica aún presidente. Los tiempos son cortos, pero en la Junta Nacional de Drogas (JND) y el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca) creen que la meta de febrero o marzo es asequible, dijeron a Búsqueda fuentes del gobierno. Algunos consideran hasta “simbólico” que la venta de marihuana se inicie antes del traspaso de mando.
Para acercarse a esa meta, el Ircca avanza en la redacción del pliego de licitación que entregará a las 18 empresas preseleccionadas, uruguayas y extranjeras, interesadas en la producción de la marihuana que abastecerán a quienes quieran comprarla en la farmacia. Los responsables del instituto de control están “afinando el lápiz”, pero hoy creen que el precio de venta de un dólar por gramo de cannabis —que permita competir con el mercado— da margen suficiente para que todos los eslabones de la cadena tengan ganancias, explicaron los informantes del Poder Ejecutivo que están en conocimiento de las negociaciones.
El trabajo con las empresas se desarrolla en paralelo con la implementación de las otras vías de acceso al cannabis: el autocultivo y los clubes de consumidores. Cuatro días después de las elecciones, el Ircca lanzó el registro de los clubes, acompañado de reglas detalladas de funcionamiento y de una guía de cultivo.
Simbólico.
Si bien la ley que aprobó el Parlamento en diciembre con votos del oficialismo preveía tres vías para el acceso a la marihuana, la que genera más rechazo en la opinión pública es la venta en farmacias. En el marco de la campaña electoral, los tres principales partidos de oposición expresaron su posición contraria (o su negativa a implementarlo), por lo que la derogación parcial de la norma en la próxima legislatura era una posibilidad real si se cumplían los pronósticos de las encuestadoras y el Frente Amplio no mantenía la mayoría parlamentaria.
Ni siquiera el candidato por el oficialismo, Tabaré Vázquez, daba señales de apoyo firme a la comercialización en farmacias, evaluaron las organizaciones sociales que respaldan la ley. “Es increíble, pero si la ley lo autoriza, así será”, dijo Vázquez a Búsqueda al respecto de la venta al público en una entrevista publicada dos semanas antes de las elecciones. “Vamos a ver muy atentamente qué resultados da eso. Va a haber una evaluación estricta y muy de cerca sobre el impacto que tenga en la sociedad esta ley. Lo vamos a analizar con mucho cuidado. Y si en algún momento vemos que no funciona, no dudaremos un instante en hacer las correcciones que sean necesarias”. Las declaraciones habían despertado críticas entre los activistas que apoyaban la ley (ver Nº 1.783).
Con los resultados electorales a la vista, y pese a esas señales, en el Ircca pretenden acelerar el paso para llegar a que se venda cannabis en febrero. Incluso, algunos responsables del trabajo sostienen que si Vázquez cree en una “evaluación estricta” del sistema, primero debe estar funcionando.
“Sería un cuestión simbólica que se venda en farmacias con Pepe de presidente”, opinó un jerarca consultado.
El siguiente mojón en el camino es la selección de los productores de marihuana. El proceso se inició con un llamado a “expresiones de interés” al que concurrieron más de 20 empresas locales e internacionales que presentaron planes y proyecciones de costos. De esas, 18 siguen en carrera. Por estos días el Ircca prepara el pliego de licitación en el que se fija, entre otras cosas, el precio de venta. La idea de las autoridades es que sea de un dólar por gramo. “Según los cálculos, ese precio da margen de ganancia a todos”, explicó una de las fuentes. “Las empresas que puedan disminuir sus costos de producción podrán tener márgenes superiores”.
Como el pliego no da mucho espacio a innovaciones en la producción ni en la venta, la “idoneidad y capacidad” de las empresas postulantes será “clave” para quedar entre las seleccionadas para producir (no más de cinco ni menos de tres). Empresas canadienses, estadounidenses e israelíes están entre las interesadas. “Tener en su currículum el haber sido el proveedor del primer Estado que vende marihuana es muy seductor”, opinó una de las personas que trabajan en el tema.
Fuentes de las empresas preseleccionadas coincidieron en que ese precio daría un negocio “interesante”. “Si se baja de 0,5 centavos de dólar por gramo ya es una inversión de riesgo”, comentaron en diálogo con Búsqueda. Estiman que sus ganancias rondarán entre U$S 300.000 y U$S 350.000 al año. Aunque algunas no sostuvieron aún una reunión con representantes del Ircca, las fuentes señalaron que solo tres empresas quedaron descalificadas del proceso por sus “cálculos económicos” y algunos “costos que reflejaban el no conocimiento de la técnica de producción”.
Los cálculos de las autoridades les indican que el objetivo de febrero es posible, aunque complicado. Es clave la selección de los productores en los próximos 30 días para que el cultivo empiece cuanto antes. A partir de lo que conversaron con las empresas, la primera producción puede llegar a los puntos de venta 90 días después de la puesta en marcha de las plantaciones.
Clubes.
Los integrantes del Ircca y los funcionarios de la JND que colaboran en la implementación de la ley trabajan discretamente, intentando permanecer fuera del radar de la prensa, en una oficina en la Torre Ejecutiva. El organismo no tiene presupuesto propio a la espera de que en la Ley de Presupuesto del próximo gobierno incluya partidas para su funcionamiento.
Por eso la ley avanza en algunos casos más lento de lo que desearían sus defensores. En particular, para las organizaciones sociales que reivindican la legalización de la marihuana era importante que se habilitaran los clubes de consumidores. El Ircca dio ese paso el jueves 27, según lo anunció en un escueto comunicado de prensa. De acuerdo con los informantes, esa medida demoró un poco más de lo previsto porque tuvieron “dificultades con el software” del registro.
El software de los clubes es más complejo que el de autocultivadores, cuyo registro comenzó a fines de agosto. En el caso de los clubes de cannabis, explicaron las fuentes, el software incluye el registro de miembros del club, mantiene una comunicación directa entre la organización y el Ircca, que puede hacer un seguimiento de las altas y bajas de socios, cantidad de producción, cantidad de marihuana entregada a cada miembro y excedentes.
Aunque las organizaciones sociales ya están integrando sus clubes y varias de ellas están ya plantando, el proceso de registro en el Ircca podría demorarse aún más. Previo a ese paso, deben constituirse como una asociación civil ante la Dirección General de Registros (dependiente del Ministerio de Educación y Cultura) donde hubo repetidos paros de actividad en las últimas semanas. Hay al menos seis clubes que aún están en ese proceso previo, que les supone declarar sus integrantes y elaborar estatutos, entre otros puntos.
“Hace dos semanas fui a retirar las observaciones que teníamos (para constituir la asociación) y estaban en paro sin aviso. Terminé con los registrales cortando 18 de Julio”, dijo a Búsqueda Julio Rey, de la Federación Nacional de Cannabicultores. También la organización ProDerechos espera una respuesta de esa institución para constituir su club, que tendrá 45 miembros, tiene lista de espera, y ya está trabajando en sus primeras cosechas de marihuana.
La Asociación de Estudios Cannábicos del Uruguay tiene otros cinco clubes en formación; uno de ellos, el más antiguo, lleva ya cuatro repartos de droga y ya estaría en condiciones de registrarse ante el Ircca. Algunos de los clubes tienen base en el interior, y su composición varía entre el mínimo de 15 socios y el máximo de 45 que establece la ley.
La Guía de Recomendación de Buenas Prácticas para el Cultivo del Cannabis difundida por el Ircca aconseja a los clubes disponer de planes de prevención de plagas y enfermedades, llevar registros para el uso de agroquímicos, contar con la orientación y el aporte de expertos fitosanitarios, planes de emergencia sanitaria y certificaciones de salud para aquellas personas que manipulen las plantas. Para habilitar su funcionamiento, los clubes deberán declarar días y horarios de actividad, presentar un plan de cultivo y entregas así como cumplir con ciertas condiciones de infraestructura y seguridad.
Algunos de estos puntos fueron previamente discutidos con los representantes de las organizaciones sociales, habilitándose la posibilidad de que existan clubes cuya sede sea la residencia de alguno de sus miembros. En todos los casos, el club tiene que estar a más de 150 metros de distancia de los centros educativos y de tratamiento de adicciones.
El Ircca exige también que el cultivo se haga en un predio que tenga ese fin exclusivo, prohíbe la realización de actividades fuera del horario de funcionamiento del club y solicita que las plantas (hasta 99 produciendo no más de 480 gramos anuales por socio) no sobrepasen muros o linderos. Siguiendo la ley, se prohíbe el ingreso de menores de 18 años así como cualquier actividad de promoción.