N° 2006 - 31 de Enero al 06 de Febrero de 2019
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEstamos por entrar en febrero. Es el mes donde se juega una buena parte de la capacidad de producción de una soja que en el Uruguay no las tuvo todas consigo en el comienzo del verano. Cuando promedie el mes vamos a tener una idea más clara de lo que pueden rendir los cultivos y la conservación de ese potencial depende básicamente del clima. El otro hito importante es que se pueda cosechar en tiempo y forma. No hay que olvidarse que en un año Niño, donde llueve más que en el promedio (vaya si lo sabremos), el aumento de precipitaciones en otoño no ayuda a levantar la cosecha de una planta que se lleva mal con el barro.
Arrancamos pues con un potencial de soja que dista de ser descollante. Pero seamos optimistas, que el buen Dios permita llevar a buen puerto los cultivos. Ya sabemos que, a menos que las condiciones del clima sean excepcionales, el rinde que nos salve la cosecha no será fácil de obtener. Si el rinde no nos salva, entonces nos tienen que salvar los precios.
La cosecha de soja en Brasil tampoco será récord ni mucho menos. Se estiman pérdidas por clima seco de entre 10 y 15 millones de toneladas, de un total antes estimado de 120 millones. En Argentina las primeras estimaciones hablaban de 56 millones de toneladas y por exceso de lluvias estamos más cerca de 52 millones. Digamos que esos millones de toneladas de menos en el mundo deberían haber movido el precio en forma más agresiva pero no lo hicieron. Los precios de la soja apenas si se movieron en estas últimas semanas. Hay dos razones que explican esto: la primera es la falta de información sobre compras y balance de oferta y demanda global que hace el USDA (Departamento de Agricultura de los EE.UU.), que se viera afectado por el cierre parcial del gobierno federal. La otra causa es que la demanda de soja es floja y hay un stock almacenado récord. Es bueno que haya menos soja en el Mercosur, pero el mercado no se ha dado por aludido de las mermas.
Uruguay va transitando por un camino peligroso. La lógica es que el agricultor tiene que plantar para poder pagar sus deudas. Y viene de varias campañas complicado, solo tuvo un alivio en la pasada cosecha de invierno que le permite mitigar su precaria situación financiera. Ahora bien, mirando para la soja del 2019: si el rinde no es descollante y los precios no cambian de forma significativa, ¿cómo vamos a hacer para obtener los recursos necesarios para seguir manteniendo la máquina productiva de la agricultura? Si el grueso de los agricultores no alcanzan a cubrir los costos, mucho menos a pagar lo que deben, ¿seguiremos con la misma lógica de que tiene que plantar para poder pagar?
Una de las cosas que puede ayudarnos es analizar las causas de cómo llegamos hasta aquí y empezar a pensar en un plan de mediano plazo para estabilizar la situación productiva y revertir sus efectos negativos. Es ilógico pensar que en una campaña vamos a sacar tan buen resultado que vamos a pagar lo que debemos y quedar con caja para la campaña que sigue. Hay que repensar el sistema de financiamiento agropecuario y mirar más lejos, empezando por un completo rediseño de las herramientas para el manejo de los riesgos asociados a una producción a cielo abierto y que depende de flujos comerciales, de los cuales somos apenas una modesta vertiente. Hay que ensayar otras soluciones. Lamentablemente, no tenemos la agilidad de reflejos necesarios para captar las oportunidades al vuelo y venimos de una inercia peligrosa: en cosecha los precios suben y ahí hago la diferencia.
Sigo con la esperanza de que los problemas comerciales que ha heredado la soja, sobre todo la guerra comercial entre EE.UU. y China, amainen pronto y eso saque un factor que afecta al mercado. Sin embargo, hay que pensar en un plan B, para aplicar si eso no se arregla y se mantiene cuando nosotros tenemos que cosechar y los precios no son los mejores.
(*) El autor es ingeniero agrónomo (Dr.), asesor privado y profesor de Agronegocios en la Universidad ORT.