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De manera casi unánime, los emprendedores piensan que el tener una idea verdaderamente buena es lo más importante para que un proyecto sea exitoso. Los que les asignan relevancia a factores como el contar con una buena red de contactos son algo menos, lo mismo que el hecho de poder realizar trámites con simpleza y agilidad para poner en marcha la empresa. Eso reveló una encuesta entre 50 emprendedores realizada en el marco de una investigación sobre esta temática, presentada en agosto por el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), un instituto independiente de análisis.
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La mitad de los encuestados opina que la falta de valoración y promoción al emprendedurismo que existe en la sociedad uruguaya es uno de los factores que desincentivan la aparición de nuevos proyectos empresariales. El resto cree que existe un moderado rechazo cultural a la figura del emprendedor o empresario.
Cuando se les consultó sobre el contexto más general del país y su influencia en la actividad emprendedora, la carga fiscal y el costo de las tarifas públicas fueron señalados como aspectos “nada satisfactorios”. Algo menos unánime, pero también con amplio consenso, surgió la insatisfacción con los niveles de criminalidad y la regulación del mercado laboral. También mostró una clara predisposición de los emprendedores a favor de una apertura comercial internacional.
La mitad de los encuestados opina que la falta de valoración y promoción al emprendedurismo que existe en la sociedad uruguaya es uno de los factores que desincentivan la aparición de nuevos proyectos empresariales.
Por otro lado, la encuesta mostró opiniones neutras e incluso positivas en temas como los niveles de corrupción, la ética laboral o la estabilidad política en el país.
Respecto a su relación con el Estado, la visión de los emprendedores consultados se dividió en dos grupos: el 60% lo percibe decididamente como un obstáculo, mientras que el 40% tiene una opinión más matizada ya que parece valorar algunos aspectos del rol estatal aunque crítico con otros.
Según la investigación, la gran mayoría de los emprendedores considera que podría obtener un crédito si lo requiriera. De hecho, una mayoría absoluta de los encuestados obtuvo un préstamo en algún momento durante su proceso empresarial. En ese plano, los autores afirman que el mercado financiero uruguayo es “bastante estable pero con una oferta de productos (…) poco variada y con especiales restricciones para las microempresas”.
Barreras y costos.
Los investigadores del CED evalúan que el ecosistema emprendedor desarrollado en Uruguay “ha sido un logro muy importante y muchos emprendedores así lo valoran. Sin embargo, es momento de introducir una nueva visión a las políticas públicas al respecto. Las políticas de emprendedurismo parecen estar enfocadas casi exclusivamente en jóvenes globalizados con un nivel educativo medio o alto. Emprender no es una cualidad exclusiva de millennials que recién están ingresando en el mercado laboral”, plantean.
Según la investigación, la gran mayoría de los emprendedores considera que podría obtener un crédito si lo requiriera.
En ese sentido, señalan que además de focalizar la promoción del emprendedurismo en otros grupos —como adultos y sectores populares—, las acciones deberían enfocarse en reducir las “barreras y costos de emprender”. Agregan que la creación de algunos tipos de empresa resultan especialmente engorrosos y costosos para emprendedores que recién comienzan y cuentan con acotados recursos humanos y económicos. Ponen como ejemplo que crear una sociedad anónima cuesta varios miles dólares y toma un tiempo significativo, por lo que trabajar en alternativas que simplifiquen y abaraten sería una “gran política de promoción del emprendedurismo”.