En la carta publicada recientemente por el Sr. Ministro Eleuterio Fernández Huidobro para justificar lo injustificable, nos quiere dar una lección de lunfardo. ¡Como si los uruguayos no supiéramos lo que significa la palabra “gil”!
En la carta publicada recientemente por el Sr. Ministro Eleuterio Fernández Huidobro para justificar lo injustificable, nos quiere dar una lección de lunfardo. ¡Como si los uruguayos no supiéramos lo que significa la palabra “gil”!
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáPero para no andar con apreciaciones subjetivas, reproduzco lo que dice el diccionario del lunfardo. GIL: (lunf.) Imbécil (VB), tonto (BBL.), otario (JAS.), infeliz, estúpido (LCV.), individuo fácil de embaucar (AD); víctima de un cuento del tío; persona tonta que se deja embaucar fácilmente y que no tiene iniciativas propias (LCV.), falta de espíritu, torpe, sin viveza (LCV.), cándida (LCV.).
No aparece la acepción suya, señor ministro, que suena más a una excusa para salir del paso. Pero luego nos aclara “en la jerga de los delincuentes, ‘gil’ es el vecino honesto y trabajador”. Como dice el viejo dicho, “no aclare que oscurece”.
Pero el motivo de esta carta es referente a la frase “Viva Cristo Rey” que a los católicos nos retrotrae a miles de mártires que por el solo hecho de ser católicos, fueron fusilados y masacrados luego de ese grito, tanto en el México de los años 20, como en la España gobernada por marxistas y anarquistas de los años 30 o en la Cuba revolucionaria de Fidel y del Che de fines del 50 en adelante, y tantos otros anónimos de diversas regiones del mundo.
Hay mucha sangre derramada tras ese grito. Son santos que desde el cielo nos reclaman. Mal que le pese a Ud., no vamos a renunciar a él.
Me despido deseándole lo mismo que pido diariamente para mí, para mi familia y toda la humanidad: que el Señor por medio de su Espíritu Santo ilumine su mente y guíe sus pasos.
¡Viva Cristo Rey!
Luis E. Marziotte
CI 3.293.519-4