Nº 2078 - 2 al 8 de Julio de 2020
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá“La escuela primaria constituye el primer escalón de captación y adoctrinamiento de la futura ciudadanía al movimiento justicialista. Esta exigencia impone a preceptores, maestros y profesores una profunda identificación con los postulados de la doctrina, a fin de lograr que la juventud se encuentre identificada con la doctrina nacional” (Juan Domingo Perón).
Esto es lo que sucede cuando el gigantesco y cuasimonopólico aparato estatal de formación cae en manos de un Perón, un Chávez, un Stalin, un Hitler o cualquier otro personaje con ínfulas de poder. Por eso es bueno tener una alternativa al sistema estatal de educación centralizada y el homeschooling (educación en el hogar) es una opción cada día más válida.
Con la pandemia y las clases vía Zoom, nunca antes los padres estuvieron tan directamente involucrados en la educación académica de sus hijos. Y esto les permitió ver y vivenciar los pros y contras del sistema educativo y así entender mejor por qué la mayoría de los alumnos se aburren en clase, aprenden poco y abandonan los estudios.
Desde hace años existen movimientos a favor de esta modalidad educativa, donde los padres se encargan de formar a sus hijos sin que estos tengan que ir a un colegio “oficial”. Los chicos dirigen el aprendizaje basados en sus propios intereses y, desde allí, dan pie al tratamiento de todas las asignaturas tradicionales. Lo pueden hacer solo con sus padres, aunque muchos recurren al apoyo de un docente profesional.
De hecho, hoy en día los mejores sistemas educativos que operan en Finlandia o Nueva Zelanda se basan en esta idea: nada de memorizar, nada de materias estancas, nada de deberes. El foco se pone en proyectos personales, donde se forman grupos por afinidad (no por edades) y la experimentación práctica pasa a ser tan o más importante que la teórica.
Existen varias asociaciones, plataformas, colegios, docentes y recursos para formar a los hijos sin ir al colegio y promover los ámbitos de socialización a través de clubes deportivos, grupos de teatro, campamentos y muchas otras alternativas.
Una de las organizaciones que más me llamó la atención es www.uncollege.org, cuyo slogan dice: “Take your education into your own hands” (toma la educación en tus propias manos), cuando lo que hacemos (tal vez sin darnos cuenta) es dejarla en manos de otros y sin tener los elementos adecuados como para evaluar tal gestión, como ser encuestas, rankings o estadísticas.
En Uruguay el homeschooling está prohibido, al igual que en Cuba, El Salvador, Guatemala, Corea del Norte, España o Venezuela. Pero sí es legal en Estados Unidos, Canadá, Chile, Israel, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Eslovenia, Australia o Inglaterra. Esta sola lista ya nos da un indicio de cuál opción sería la más correcta.
Hago mío este post en Facebook de una persona que defiende “el derecho de los padres a educar en casa, en el currículo que consideren mejor para sus hijos; con la pedagogía que consideren adecuada y no necesariamente siguiendo la estructura jerárquica de asignaturas aisladas y separadas (…) que impone un pensamiento hegemónico único, una misma forma de resolver los problemas (…), en lo que estamos hace décadas (…) desde la época de José Pedro Varela”.
La educación en Uruguay tiene que dar un giro drástico, tanto en el plano público como en el privado, y el homeschooling debería estar en la agenda. Pero aún no está.