“Vamos compañeros/ hay que poner un poco más de huevo/ estamos en la calle nuevamente/ el hospital del pueblo no se vende/ se defiende”.
“Vamos compañeros/ hay que poner un poco más de huevo/ estamos en la calle nuevamente/ el hospital del pueblo no se vende/ se defiende”.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEsto coreaban en la noche del martes 11 decenas de manifestantes en la explanada de la Universidad de la República (Udelar).
Puertas adentro, en la sala Maggiolo, el Consejo Directivo Central (CDC) acababa de dar carpetazo (16 votos en 20) a la opción de financiar la reforma del Hospital de Clínicas a través de un proyecto de participación público-privada (PPP), tras un año y medio de “análisis y estudio”.
La resolución universitaria se procesó en algo más de una hora y en otra sesión caldeada por un público nutrido de pancartas, banderas y consignas “contra la privatización del Clínicas” y “las PPP”. El rector de la Udelar, Roberto Markarian, machacó sobre el murmullo general que la discusión no iba de eso y ahuyentó motivos de festejo, porque la remodelación del hospital “no se resuelve diciendo ‘no a las PPP’ y todos contentos”.
“Sobre las PPP hay diversidad de posiciones en la Universidad y en todo el arco político. Por un lado, hay una barra, digamos, que lo ve desde lo ideológico y lo rechaza por prejuicio. Y hay otro sector que duda, por temor e inseguridad, porque además hubo experiencias internacionales que no ayudaron, y eso entreveró el asunto”, explicó a Búsqueda una fuente vinculada al informe de prefactibilidad de la PPP elaborado por un equipo coordinado por la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración.
El costo puro de la obra ronda los US$ 120 millones, y a eso hay que sumarle el costo financiero.
Una ventaja de la modalidad PPP es fiscal, porque el gobierno “difiere el pago”, y porque “en vez de pagar sobre una obra, se paga sobre un servicio que estará asegurado hasta que venza el contrato”, en 20 o 30 años. “Es un mecanismo totalmente distinto a pedir un crédito. Financieramente es más barato. Implica un aumento presupuestal de la Udelar del orden del 5% y 7%, permanente”, explicó el informante.
Con su resolución, la Universidad se apartó de la propuesta de financiación planteada por el Ministerio de Economía, aunque continuará “la búsqueda de alternativas” para concretar “en su totalidad el proyecto de refuncionalización” del Hospital de Clínicas.
El texto aprobado expresa que “a fin de avanzar coherente y consensuadamente en la institución, el camino más adecuado en este momento parece ser el de la suspensión de los trámites de aplicación de la modalidad de participación público-privada” por la Ley 18.786.
También reafirma “la solicitud presupuestal” de la Udelar para “iniciar las obras”, y delega al Comité por el Clínicas, integrado por representantes de todos los órdenes, la elaboración de una propuesta de resolución a consideración del CDC el 8 de agosto que fundamentará el rechazo de la Udelar a las PPP.
Dos protagonistas de esta discusión ya se habían pronunciado en contra, aparte de los órdenes de estudiantes y egresados: la directora del hospital, Graciela Ubach, y el decano de la Facultad de Medicina, Fernando Tomasina, quien se reafirmó: “No es un ‘no’ por capricho, es un ‘no’ sostenido en el análisis y en el estudio”.
El decano de la Facultad de Humanidades, Álvaro Rico, sintetizó varios puntos planteados sobre la “inconveniencia” de la PPP. Entre otros, el “alto costo final” del repago de la obra, el “plazo extendido” del contrato, el “alto endeudamiento” para la Udelar, y los “márgenes de autonomía” ante una “mayor dependencia financiera” de los gobiernos de turno.
Del informe de prefactibilidad de la PPP se infiere que la modalidad ofrece “un margen muy pequeño” de valor por dinero, apuntó la decana de la Facultad de Ingeniería, María Simon.
El delegado del orden de egresados, Federico Kreimerman, afirmó que “la PPP es un cadáver político, y lo único que se propone es que el 8 de agosto firmemos su certificado de defunción”.
“¡La historia tendrá presente la honorabilidad de este cuerpo universitario! ¡Viva la unidad del pueblo uruguayo!”, gritó un asistente, entre aplausos.