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    La baja de la edad de imputabilidad penal (II)

    Sr. Director:

    Se han dicho muchas cosas y se han tejido varias teorías a favor y en contra respecto de la reforma de la baja de imputabliidad, pero lo cierto es que muy pocos saben a qué refiere dicha reforma y qué cosas cambiaría de ser aprobada. La gran mayoría piensa que se trata simplemente de equiparar la imputabilidad plena de una persona de 18 años a una persona de 16. Pero esto claramente no es así. Veamos por qué: 

    La reforma plantea lisa y llanamente los siguientes puntos.

    1) Los mayores de 16 y menores de 18 años serán penalmente responsables y castigados de conformidad al Código Penal, por la comisión intencional de los delitos de homicidio, homicidio especialmente agravado, homicidio muy especialmente agravado, lesiones graves, lesiones gravísimas, rapiña, copamiento, extorsión, secuestro y violación. 

    2) Se crea un servicio descentralizado para la internación y rehabilitación de los delincuentes menores de 18 años. 

    3) Los antecedentes no se destruirán y serán considerados en los procesos a los que puedan ser sometidos después de cumplir los 18 años. 

    Haciendo un rápido análisis concluimos que una persona de 16 años pasa a ser imputable solo para ciertos delitos; se crea un instituto especial para recluirlos y reformarlos, lo que quiere decir que no serán enviados a cárceles comunes, dicho instituto será descentralizado del gobierno, por lo tanto tendrá un carácter autónomo diferente al que rige hoy con el INAU, garantizando así un debido proceso, sin influencias de fondo por parte del gobierno u otro organismo del Estado; y finalmente, los antecedentes de estos menores no se borrarán al cumplirse los 18 años, circunstancia que hoy acontece, ya que al cumplir la mayoría de edad quedan a fojas cero. 

    Pero en el análisis profundo es donde obviamente surgen las dudas y las diferencias; así los más detractores fundan la inconveniencia desde un punto de vista macro, diciendo que no funcionó en otros países, que no es la solución a la violencia, que viola tratados internacionales, que ya existen reformatorios (INAU), que es culpa de los medios de comunicación que sobreexponen la violencia, o que se estigmatiza a los jóvenes menores de 18 años. Pero nada dicen de la reforma en sí y cómo esta podría perjudicar en vez de solucionar. 

    Entonces, ¿cuál debería ser el enfoque de esta reforma? Primero empezar por decir que no se estigmatiza a los jóvenes menores de 18 años por ser imputables, ya que en ese sentido todos deberíamos sentirnos estigmatizados desde que cumplimos 18 años; segundo, bajar la edad de imputabilidad no es dar los mismos derechos y obligaciones que a un mayor de edad, por ejemplo la ley permite el matrimonio a los 12 años (la mujer) y 14 (el varón) con consentimiento de los padres, tutor o curador, pero sin embargo no pueden manejar ni votar con el permiso de estos, o sea no es un todo absoluto, los derechos y obligaciones no funcionan como un todo para todos o para ninguno, el ejemplo que puse es muestra de que se discrimina según la necesidad que plantee la sociedad. Otro ejemplo perfectamente podría ser el de imputar a personas menores de edad que saben lo que hacen y se escudan en los beneficios de una ley de otros tiempos para hacerlo; Nuestro Código Penal tiene 80 años, defender hoy que la madurez y la inserción en la sociedad de un joven de 16/17 años es igual que en 1934 es un poco descabellado; la formación e información que recibe una persona a esa edad es totalmente diferente hoy que en 1934, lo mismo su capacidad de discernir. 

    La reforma debería ser encarada desde un punto de vista más textual y no tan contextual, con los contralores pertinentes para cada punto específico que establece la reforma, y no exagerar con consecuencias rebuscadas. Hoy se debe atacar el tema de alguna forma, y solo con educación no alcanza, van a pasar 50 años para notar un cambio cultural al respecto, y en el ínterin vamos a tener a jóvenes de 16 y 17 años, que ya tienen el tamaño de un adulto haciendo lo que quieren porque saben que no los pueden tocar. En este sentido, un 6 % de los delitos son cometidos por menores de 18 años ¿Es poco? No, es muchísimo!! solamente por el hecho de que se borran sus antecedentes a la mayoría de edad.

    No quiero dejar de decir que los menores hoy ya son imputables, pero con otros mecanismos de juzgamiento, que dependientes de los gobiernos de turno han demostrado ser ineficaces y poco confiables, dando lugar a un extenso prontuario de abusos y desmanes.

    ¿Hay otra solución a corto plazo? ¿Reprimir? ¿Razzias? Sacar los militares a la calle? No creo, entonces a esperar sentados a que el régimen aleatorio de impunidad toque a la puerta de uno.

    La verdad personalmente prefiero que se instauren estos cambios a que no se haga nada, la educación no soluciona el tema a corto y mediano plazo, y menos a sabiendas de que en el rubro educación se ha involucionado a pesar de tener todos los recursos y las mayorías para mejorarla. Eso sí, se puede experimentar con la legalización de la marihuana, pero no con este asunto que ya nos desbordó.

    En definitiva, a pesar de que se apruebe o no esta reforma, no se debe dejar de lado por parte del próximo gobierno la instauración de una verdadera reforma educativa que al menos en el mediano plazo ponga las cosas en su lugar. 

    Dr. Juan Diego Cadenas