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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáVerdades a medias y mentiras a full. Cuanto menos sube el Frente en las encuestas, más baja el nivel de sus ataques:
“Si perdemos, volverán las crisis producidas por los gobiernos blanqui-colorados”.
“Si ganan, van a ajustar”. “Terminarán con las políticas sociales”.
“Seguirán la misma política económica que Macri”.
Para empezar: todo a la vez es imposible. Si siguen las políticas de Macri, será porque no ajustan y si ajustan, no hay crisis financiera posible.
Pero, además:
1. Las crisis, fue solo una, la del 2002. Que no la causó el gobierno de la época (presidencia de Jorge Batlle), ni tuvo su origen en el Uruguay, sino en la Argentina y fue una crisis impredecible, distinta a todas las anteriores (siempre provocaban entrada de capitales, esa vez, el “corralito” provocó lo contrario: retiros).
El FA atribuye la crisis financiera a la desregulación existente en el sistema financiero uruguayo, pero los dos detonantes, Banco de Galicia primero, y BGN después, reventaron en la Argentina, arrastrando a Banco Galicia Uruguay y al Banco Comercial, respectivamente. Por más y mejor regulado que estuviera el sistema financiero uruguayo, jamás podría atajar un descalabro en otro país.
2. El gobierno de la época era del Partido Colorado: a él pertenecía el presidente de la República, el ministro de Economía y Finanzas y el presidente del Banco Central.
Dicho lo cual y reiterando que no fue el culpable de la crisis, la administración Batlle defendió los intereses del país en un tsunami terrible, evitando que el país cayera en default (a pesar de los deseos, públicamente expresados desde la oposición) y fortaleció el prestigio del país como buen cumplidor de sus obligaciones.
No solo eso, terminó su período, entregando la economía, al Frente Amplio, saneada fiscalmente y retomada la senda del crecimiento. Ya quisiera el Partido Nacional poder tener esa experiencia el próximo mes de marzo. Isaac Alfie y Julio de Brun hicieron una de las mejores gestiones económico-financieras que el Uruguay haya experimentado en tiempos de crisis.
3. Acerca de la amenaza de futuros ajustes. Primero, no se hablaría del tema si no existiera un desbarajuste. ¿O acaso creen que alguien ajustaría de puro aburrido? Pero, aparte del hecho, objetivo, de que cualquier ajuste que se llegue a producir, va a la cuenta de quienes detentaron el poder hasta ahora, hay ajustes, ajustes y ajustes. Por un lado, los hay adecuados e inadecuados (como los practicados por el Frente aumentando tarifas, toqueteando impuestos y concediendo excepciones) y nada indica que se vayan a cercenar políticas sociales (que no son la misma cosa que el reparto de prebendas).
4. A propósito, las tan mentadas “políticas sociales” no nacieron con el Frente, que llegó al gobierno recién en el 2005. La seguridad social, la ley de ocho horas, la regulación del trabajo infantil, los derechos de la mujer, el seguro de desempleo y por enfermedad, la educación gratuita, los hospitales, el Ministerio de Viviendas, los CAIF, las asignaciones familiares, Mevir… y todo lo demás (menos la marihuana y el matrimonio gay) existe desde mucho antes que el Frente. En algunos casos más de cien años. Vamos.
Por último, si algo no hizo Macri, fue tomar a tiempo las medidas necesarias. Al igual que el ministro Astori y, más recientemente, el candidato Martínez, Macri se la jugó a los Reyes Magos.
¡Qué lástima! No existen.
Ignacio De Posadas