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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáComo todos sabemos, la UTE es un ente autónomo del Estado, dirigida por un Directorio integrado, mayoritariamente, por representantes del partido político que, por suerte o para desgracia de muchos, haya vencido en las elecciones nacionales oportunamente, y con algún representante de los partidos opositores, siempre y cuando se les hayan ofrecido cargos por el partido gobernante.
La UTE no solo es un ente del Estado, sino que además es un ente de carácter monopólico, esto es, que es el único y exclusivo prestador de los servicios que brinda, sin competencia alguna en el ejercicio de su actividad comercial.
No obstante ello, este ente autónomo del Estado y además monopólico, invierte sumas millonarias en propaganda, con el objetivo de convencer a los usuarios, que somos todos los habitantes de este país, porque no tenemos otra alternativa, para que utilicemos la energía que proporciona porque es la mejor, la más limpia, la más rentable, y muchos otros más.
Claro está que ese costo millonario en propaganda inútil la pagan todos los usuarios, por supuesto, ya que el mismo está calculado dentro del costo de la tarifa.
Lo anteriormente expuesto es algo sabido por muchos, pero lamentablemente no por todos. Con alegría vemos que el actual gobierno se ha dado cuenta de ello, a tal punto que se les ha sugerido a los entes monopólicos del Estado reducir los gastos en propaganda, pero no sabemos si esa decisión será acatada porque seguimos observando cómo persisten los avisos en los medios.
Lo que no logramos entender es cómo la UTE, que como dijimos es un ente del Estado, monopólico y eminentemente comercial, factura sus servicios.
Recuerdo cuando estaba por entrar al país el famoso gas natural, que según se nos decía iba a ser la energía del futuro y que por ella íbamos a pagar un precio muy conveniente, la UTE salió a hacer una propaganda enorme, que pagamos todos por supuesto, para convencernos de que la energía eléctrica era mucho mejor, con todos los más que uno se pueda imaginar. Hasta planes para adquisición de electrodomésticos se nos ofrecían, a pagar en cuotas con la factura de UTE, con tal de que los uruguayos consumiéramos más energía eléctrica. Y claro está, muchos nos creímos el cuento.
Ahora bien, como dije anteriormente, las reglas del mercado en el ámbito comercial indican que a quien más consume, esto es el mejor cliente, se le hace un precio especial. O sea, a más consumo del artículo que vendo le hago un precio especial, más bajo que al que me compra menos cantidad.
Eso no sucede con la UTE, sino todo lo contrario. El ente UTE del Estado, monopólico y comercial, aplica el criterio inverso. O sea, a quien más le compra lo castiga con un precio mayor. Si leemos la factura de UTE, vemos que cuanto más potencia contratamos, el KW cuesta más caro y el mismo KW tiene un precio hasta determinada franja, y cuanto mayor es el consumo, el precio del KW va siendo cada vez mayor.
Claro está que esto sucede porque la UTE tiene el monopolio de la prestación de energía eléctrica y no tiene competencia de nadie. Si así fuera debería ajustarse a las reglas del mercado y contemplar mejor a sus mejores clientes.
Y esto porque la más elemental regla del mercado comercial indica que al mejor consumidor se le debe tener una consideración especial. Esto es que a quien más me compra, le hago un mejor precio para incentivarlo a que me siga comprando y más cantidad aún. Pero la UTE hace todo lo contrario, con el agravante que maneja el costo de su tarifa en forma totalmente arbitraria.
Ahora bien, sin perjuicio de lo anteriormente expuesto, vemos con asombro que el mismo ente UTE también hace una contrapropaganda, porque por un lado nos incitan a consumir más y por otro lado nos obsequian lamparillas de bajo consumo para ahorrar energía y nos castigan cuanto más consumimos. ¿Cómo se entiende? ¿Pagamos propaganda a favor y en contra? ¿Qué pensaríamos si un comercio cualquiera tuviera esa política comercial?
Ante tan injusta situación, que padecemos todos, es de esperar, por lo menos, que UTE deje de hacer tanta publicidad innecesaria para que no se nos incremente aún más el costo de nuestro consumo obligado.
Esc. Roberto Arnelli