• Cotizaciones
    martes 09 de junio de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    La realidad y la esperanza

    N° 2067 - 16 al 22 de Abril de 2020

    El estar navegando sin una hoja de ruta conocida y en muchos casos sin los instrumentos necesarios, cuando se enfrenta una tormenta perfecta cuyo antecedente más cercano tiene un siglo, lleva a un sinfín de especulaciones respecto a cómo y cuándo tendremos eventualmente un retorno a algo parecido a la “normalidad” anterior a la irrupción de la pandemia de Covid-19.

    Por más optimista que se quiera ser, las actuales posibilidades de la ciencia indican que habrá un largo camino por delante hasta tanto se consiga una vacuna efectiva contra el nuevo virus, que es la única solución de fondo para neutralizar al Covid-19 y sus devastadoras consecuencias sanitarias, económicas y psicológicas para buena parte de la población mundial. Algunos entendidos hablan de 18 meses como el plazo mínimo para poder tener una vacuna, lo que sería un logro trascendente (en condiciones normales, la demora es de entre cinco y 10 años). Esa es la conclusión a la que llegó el doctor Anthony Fauci, quien desde 1984 dirige el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos. También es la conclusión de Bill Gates, fundador de Microsoft y quien está financiando la investigación de siete de las aproximadamente 70 potenciales vacunas que se están investigando en todo el mundo. En una entrevista con la BBC, Gates señaló que si sale todo “perfecto” y se tiene suerte, quizás el plazo pueda ser algo menor, pero sin pruebas suficientes los gobiernos deberían asegurarles a los laboratorios que produzcan las eventuales vacunas inmunidad contra potenciales juicios por daños y perjuicios del uso de medicamentos que no estarían testeados suficientemente.

    Un enfoque en la misma línea pareció dar el presidente del banco de la Reserva Federal de Mineapolis, Neel Kashkari. A su entender, sería muy difícil que hubiera una recuperación económica rápida (en forma de V) y más bien apuesta a que en los próximos 18 meses se vivirá una situación de “cierres escalonados” de la economía y sus diferentes sectores. Sería un ciclo en el cual el deseo de volver a la actividad llevaría a salir del “distanciamiento social” y con ello a un nuevo incremento en la propagación del virus que fuerza a nuevos cierres más o menos extendidos y así sucesivamente, hasta que se encuentre una vacuna o terapias efectivas.

    La dificultad de predecir de forma más o menos clara cuándo terminará la pandemia del Covid-19 llevó a que esta semana el Fondo Monetario Internacional (FMI) no tuviera más remedio que analizar varios escenarios al presentar sus proyecciones para la economía mundial hacia 2020 y 2021. Así, en el escenario “base” (donde la pandemia tiene su “pico” en el segundo trimestre de 2020, y retrocede en la segunda parte del año), habría una caída de 3% en el Producto Bruto Interno-PBI mundial (un cambio dramático respecto al 3,3% de crecimiento que se esperaba en enero y la mayor contracción desde la Gran Depresión de los años 30); para 2021 habría un rebote de 5,8%, el mayor desde por lo menos 1980. Aun si se cumplieran estas estimaciones, el PBI mundial en 2021 estaría por debajo de lo que eran las proyecciones que tenía el FMI antes de la irrupción del Covid-19, implicando una pérdida de producción de unos US$ 9 billones, mayor al PBI combinado de Japón y Alemania.

    Los dos escenarios alternativos que analizó el FMI son uno en el que la pandemia no retrocede en el segundo semestre de 2020 y por tanto implica más extensos períodos de “distanciamiento social”, en cuyo caso la caída del PBI en 2020 sería de 6% en lugar de 3%; y otro más adverso en que la pandemia continúa también en el 2021, y en esa situación el Producto sería ocho puntos porcentuales inferior al del escenario base el año próximo.

    En todo caso, si en los últimos dos años prácticamente siempre que el FMI presentaba las actualizaciones de las proyecciones de crecimiento señalaba que estaban “sesgadas a la baja”, eso es mucho más cierto en las actuales circunstancias, dada la amplitud y naturaleza del shock negativo que representa el Covid-19.

    A todo nivel, la cautela se impone y es la única actitud razonable. Como también señaló Gates en una de sus recientes apariciones públicas, “no hay forma de que el gobierno agite una varita mágica y todo vuelva a ser como antes”. Ello no va a ocurrir.

    En circunstancias como las actuales, tiene mucho sentido aplicar aquello de “tener esperanza de que va a ocurrir lo mejor pero prepararse para lo peor”. Con mucha suerte, haciendo todo bien, los próximos 18 meses serán harto complicados. Habrá luz al final del túnel, pero difícilmente la veremos hasta bien entrada la segunda mitad del año que viene. Es una realidad que deberán asumir los gobernantes, los empresarios, los trabajadores y la sociedad toda en sus actos y demandas. Así, habrá que lograr un difícil equilibrio entre gestionar las expectativas sin doblegar esa necesaria esperanza de llegar al día después del coronavirus.