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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa selección juvenil sub-20, dirigida por Fabián Coito, nos dio una gran alegría en febrero pasado, cuando después de más de treinta años consiguió el campeonato sudamericano de la categoría. Lo cual, obviamente, también nos permitió clasificarnos al Mundial de Corea del Sur que acaba de terminar.
Y con el cuarto puesto obtenido, pasamos de la gloria del triunfo, al fracaso de una nueva decepción mundialista. Comenzamos ganándole a Italia, con el recordado golazo de tiro libre de Amaral. Un resultado justo. Después derrotamos a Japón 2 a 0, superando la velocidad del rival, y logrando la clasificación a la siguiente fase. Posteriormente vino el empate a 0 con la selección de Sudáfrica, lo que permitió la clasificación como primeros en el grupo. También significó el peor partido de Uruguay, ante el peor rival que tuvimos.
Después vino el turno de Arabia Saudita, a quien se la pudo derrotar 1 a 0, no sin pasar varios momentos de sufrimiento. Posteriormente nos tocó enfrentar a Portugal, con quien empatamos 2 a 2. Después vino el alargue y la posterior definición por penales, en donde ganamos gracias a las tres atajadas de Mele. En este partido podíamos haber quedado eliminados, y a nadie hubiera sorprendido. De hecho, tal vez hubiera sido lo más justo y lógico. Superado este partido, nos tocó en suerte Venezuela. Un rival con el cual nos conocemos mucho, y con quien habíamos empatado y perdido en el Sudamericano. Estuvimos a punto de ganar, hasta que al final del partido cometimos una falta innecesaria al borde del área. Y de tiro libre vino el empate de los venezolanos. Después otro alargue y más penales, donde se terminó de concretar el fracaso celeste, quedando fuera de la final. Igualmente, no hay que quitarle méritos a la selección venezolana, que finalmente logró el segundo puesto tras perder con Inglaterra.
En nuestro partido de despedida merecimos ganarles a los italianos, pero tras el empate 0 a 0, perdimos 4 a 1 por penales. Con lo cual, no pudimos ni siquiera traernos la medalla de bronce.
Resumiendo: jugamos siete partidos, no habiendo perdido ninguno de ellos en el tiempo reglamentario. Pero habiendo ganado solamente tres dentro de los 90 minutos. De los tres partidos empatados en zonas definitorias, ganamos uno y perdimos dos en la definición por penales. Como ya es tradicional, nos fue mayoritariamente mal en las definiciones desde el punto penal. Algo que habrá que trabajar mucho para futuras definiciones. Parece ser que no somos muy buenos ejecutando penales. Otra cosa que también parece ser tradicional es que cada vez que jugamos por el tercer puesto, en cualquier categoría, nos toca perder.
Muchos periodistas deportivos han dicho que de esta selección vamos a poder contar con varios jugadores para futuras selecciones mayores, cosa que probablemente ocurra. Pero de ahí a que alguno de ellos haga la diferencia y logre triunfar con la mayor, hay una gran distancia. Con un poco de suerte, un par de estos jugadores harán algún tipo de aporte importante a la selección mayor. Ojalá que me equivoque en este punto, ya que sería muy bueno para el fútbol uruguayo que estos jugadores logren algo importante con la selección mayor.
Las selecciones juveniles tendrán que mejorar mucho su forma de jugar al fútbol, y deberán presentarse en cada campeonato que les toque participar, con la convicción de que deben ganarlo. Cosa que ocurrirá o no, pero difícilmente se pueda ganar un campeonato, si no se tiene la mentalización necesaria para lograrlo.
Juan Carlos Amaral
CI 1.857.486-5