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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSi uno llegara del espacio y no supiera nada en absoluto de Raúl Sendic, y la primera información fuera su entrevista en Búsqueda (9/9/2021), se compadecería de este “pobre ángel” castigado por fuerzas oscuras. El exvicepresidente declaró que “la Ley de Urgente Consideración (LUC), pilar fundamental del gobierno, debe ser derogada por el Frente Amplio... el país está hoy gobernado por una coalición de derecha con un objetivo bien definido, defender los intereses del sector más rancio de la oligarquía nacional...”.
Para Sendic, todos los males son consecuencia de la LUC, como “el ajuste de precio de los combustibles”, que demuestra “una voracidad recaudadora”, justo él que renunció a la vicepresidencia en mitad del período de Tabaré Vázquez debido a las múltiples denuncias sobre millonarias irregularidades al frente de Ancap. Sendic recordó una anécdota de cuando se reunió con el exdictador cubano Raúl Castro. En aquel encuentro Castro le transmitió una frase que, según él, lleva grabada. “Me dijo: ?Mirá que sé lo que estás pasando y te quiero decir una cosa importante que tengas presente: los buenos luchadores no son los que no reciben golpes, sino que son los que saben mantenerse en pie a pesar de los golpes’”.
Luego de su renuncia, sentencias judiciales lo condenaron por peculado, abuso de funciones y la prohibición de presentarse a cualquier cargo electivo. “Estas cosas —reflexiona Sendic— nos pasan a todos. Todos tenemos golpes en la vida, a mí me tocó esto en la política, pero de repente se tienen problemas en lo familiar, la pérdida de un ser querido, dificultades en el trabajo, o problemas serios desde el punto de vista económico y me parece válida esta forma de ver las cosas. Los golpes los tomo como pruebas que la vida nos pone para saber si somos lo suficientemente fuertes... pienso que hay que mantenerse en pie y seguir adelante”.
Su hipocresía asombra. No existe la menor autocrítica. El hecho de haber fundido Ancap, un monopolio estatal, y dejarlo endeudado por 800 millones de dólares, ni siquiera es mencionado. Sus derroches con la tarjeta de crédito institucional alrededor del mundo —que nunca reintegró— son fantasía, seguramente. La fiesta por casi 400.000 dólares que ofreció a Cristina Kirchner debe haber sido una inversión necesaria... Solamente son pruebas de la vida, cosas que le pasan, como al vecino que tiene problemas laborales, pierde un ser querido o precisa un préstamo. Todo casual, mala suerte, sin la más mínima responsabilidad de su parte. Sendic en realidad integra esa “rancia oligarquía” que menciona en su visión maniquea, anclada en un pasado superado. Y para colmo no se le ocurre mejor ejemplo que el consejo del hermano de Fidel Castro, protagonista desde hace décadas de una dictadura que se derrumba. Un hombre que carga con la represión y ejecuciones de un régimen basado en la fuerza bruta. Ese hombre es su referencia ética. Obviamente Raúl Sendic carece no solo de capacidad sino también de valores democráticos.
En el libro Sendic. La carrera del hijo pródigo, la periodista Patricia Madrid narra su historia política y personal. “Raúl tenía todo, pero en cuanto estuvo en lo más alto de su carrera al convertirse en el vicepresidente de la República, el pasado personal ostentando un título académico falso, y el profesional dirigiendo Ancap bajo las reglas de escasa transparencia, amiguismo y discrecionalidad lo llevaron a perder uno de los valores imprescindibles que todo político necesita tener: su credibilidad”. Y entre tantas afirmaciones comprobadas —por algo Sendic nunca respondió ni mucho menos le inició un juicio por difamación—, surgen del libro preguntas clave: “¿Por qué un empresario paraguayo, con una sociedad anónima a nombre de una testaferro, financió su campaña? ¿Por qué permitió que el mismo publicista de Ancap le creara sus mensajes electorales? ¿Por qué avaló que el avión de Alur aterrizara decenas de veces sin motivo aparente en el aeropuerto que fue epicentro de la ruta del dinero de los Kirchner?”. Sendic no tiene respuesta para estos y otros muchos hechos. En realidad la tiene, obviamente, pero antes que decir la verdad se disfraza de víctima. El que fue definido como “hijo pródigo de la izquierda” es en realidad un millonario sin principios que desprecia la democracia, cuya palabra vale tanto como su título académico inventado.
E. Z. M.