N° 1902 - 19 al 25 de Enero de 2017
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn cualquier curso de periodismo se aconseja que en un espacio reducido no se deben plantear demasiados números (edades, fechas o porcentajes) porque puede complicar la comprensión al lector. Es así, pero en algunos casos resulta necesario e inevitable.
En Montevideo, 63% de los cargos en la magistratura son desempeñados por mujeres. Alguien puede pensar que con ese porcentaje debería haber más mujeres ocupando sillones de la Suprema Corte de Justicia: solo hay una en la Corte y una en el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA). No es producto de discriminación, sino del efecto “arrastre”. Durante varias décadas la magistratura fue abrumadoramente desempeñada por hombres, lo que se tradujo en los ascensos de las escalas previos a la cúpula.
Se avecinan cambios por razones diversas: desapareció el antiguo concepto de que el salario de una jueza era solo un complemento para mantener el hogar, aumentó el número de sedes judiciales, hay más mujeres estudiando Derecho (casi 65%), y en los cursos para acceder a la magistratura las mujeres duplican a los hombres.
Antes, la mujer enfrentaba mayores dudas de seguir la carrera judicial porque hacerlo implica traslados durante años por ciudades del interior con la responsabilidad de la educación de los hijos. En lo afectivo la distancia rompe noviazgos, frustra nuevas relaciones y deteriora la relación conyugal: muchas juezas son divorciadas o solteras.
Los Tribunales de Apelaciones, de cuyos integrantes surgen los cinco ministros para la Corte y para el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA), están ahora integrados por 51 hombres y 28 mujeres. Si consideramos que el porcentaje de juezas en el interior es de 88%, a medida que se produzcan nuevos ascensos —cada vez más rápidos y acelerados por el nuevo Código del Proceso Penal—, aumentará el número de juezas en Montevideo y, consecuentemente, serán más las postulantes a los cargos superiores.
Entre este año y 2019 habrá más mujeres en la Corte: una revolución histórica luego de 110 años de vigencia del máximo tribunal de Justicia. De mantenerse esta tendencia es muy probable que dentro de dos décadas la mayoría de los sillones de la Corte y del TCA estén ocupados por mujeres. Se hará carne la imagen de la estatua de la Dama de la Justicia.
Vamos a lo actual. El artículo 236 de la Constitución establece que los miembros de la Corte y del TCA deben ser designados por dos tercios de votos del total de los integrantes de la Asamblea General; es el primer paso de la Carta Magna. Si no hay acuerdo político dentro de los 90 días siguientes, asume el más antiguo de los tribunales.
La designación del sustituto de Jorge Larrieux es inminente. El plazo de 90 días vence el 26 de febrero. Luego llegará el turno de un sustituto para Ricardo Pérez Manrique, que cesa el 17 de mayo. Algunos legisladores pretenden definir todas las vacantes que se producirán durante la actual administración de gobierno. Se suman Felipe Hounie, que cesa el 21 de agosto de 2018, Jorge Chediak, el 9 de setiembre de 2019, y Alicia Castro en el TCA el 31 de enero de 2018. Vale decir que las plazas a cubrir son cinco, número que aumenta el margen para negociar.
Los partidos deben elegir de una lista establecida por antigüedades, aunque no necesariamente respetar su orden. Veamos a los principales candidatos y sus fechas de nacimiento: 1) Eduardo Turell (12/10/50); 2) Beatriz Fiorentino cesa el 25 de marzo al cumplir 70 años y no será tenida en cuenta; 3) Selva Klett (1/4/56); 4) Bernadette Minvielle (19/02/58); 5) Luis Tosi (27/10/51); 6) Tabaré Sosa (10/03/56); 7) Eduardo Borges (25/10/50); 8) William Corujo (21/12/60); 9) Nilza Salvo (30/01/53); 10) John Pérez (4/3/57); 11) Luis Simón (10/3/59); 12) Ana Maggi (9/1/52); 13) Doris Morales (25/01/59); 14) Rosina Rossi (26/09/58); 15) José Balcaldi (17/4/55); 16) Ángel Cal (25/7/56); 17) Mary Alonso (14/12/49); 18) Alberto Reyes (7/10/58); 19) Lilián Bendahan (24/12/54); 20) Julio Posada (13/7/60); 21) Nanci Corrales (5/4/59) y 22) Juan Carlos Contarín (18/5/55).
Varios pueden desempeñar casi todo el mandato constitucional de diez años antes de llegar al tope de 70 años. En la Corte las mujeres se sumarán a Elena Martínez, la cuarta mujer en la historia en integrarla. La precedieron Jacinta Balbela (1985-1998) y Sara Bosio (2006-2008) durante la democracia, y Sara Fons de Genta (1981-1985) en la dictadura: cuatro mujeres en 110 años.
No puede descartarse la pretensión de un “dedazo” como el que en 2015 quiso meterle en el ojo a los legisladores (incluidos los de su partido) el presidente Tabaré Vázquez. Pese a que ya existía un acuerdo pretendió evitar que Martínez fuera a la Corte y le encomendó las gestiones al secretario de la Presidencia, Miguel Toma y al vicepresidente (todavía licenciado) Raúl Sendic.
El presidente reclamaba ese lugar para Eduardo Vázquez Cruz y que Martínez fuera al TCA. Los legisladores se sintieron agredidos y desacataron el pedido: Vázquez Cruz terminó en el TCA y Martínez en la Corte. Ambos tribunales tienen igual jerarquía pero la Corte trata asuntos de mayor relevancia. La mayoría de los jueces hacen fuerza por ir a la Corte pero ante la otra opción, que también equivale a la culminación de una carrera e igual salario, aceptan el TCA.