Sr. Director:
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLos vecinos de Obligado y Simón Bolívar venimos soportando desde hace ya demasiado tiempo los intentos, vanos ellos, de un grupo de gente por tocar el tamboril. Digamos que conforman una comparsa, aunque no logran la armonía para conformarla. En el barrio se comentan muchas cosas de ellos, como que además de recorrer las calles, se reúnen en una casa desocupada y propiedad de un político, presuntamente a ensayar; si lo hacen, atestigua el barrio, es sin éxito. Pues no es el ruido en el que incurren pasadas las diez de la noche lo que molesta, sino lo mal que tocan. Si fuera el batir de lonjas bien hecho, las irrupciones sonoras en las vidas privadas de los vecinos serían tolerables. Pero lo peor es que lo hacen mal, muy mal, irremediablemente mal. Son cacofónicos propiamente dichos aquellos decibeles, y para peor crecidos en volumen, los que agreden al final de la jornada. Por eso, señor director, por su intermedio los vecinos imploramos a los enérgicos disonantes que vayan a estudiar lo que dicen que hacen; que se tomen —ojalá— un Carnaval sabático esta temporada y la que viene salgan en armonía a la calle. Le aseguro, señor director, que los vecinos lo sabremos reconocer.
Andrés Alsina
CI 1.084.802-0