• Cotizaciones
    sábado 21 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Los títeres, el regreso

    Nº 2124 - 27 de Mayo al 2 de Junio de 2021

    Los muñecos más asquerosos de la Tierra han vuelto. Con el paulatino reinicio de las actividades, algunas ciudades europeas contrataron los servicios de estos títeres subidos de tono. La enorme curiosidad provocada por los agresivos monigotes y cuán lejos llegan en sus insultos (uno con cabeza de Hitler, otro de Jack Nicholson con sonrisa exagerada, otro de Lenin y, lo que causó alto impacto, un cuarto con el rostro de Gandhi lleno de granos de pus), disparó el precio de las entradas por las nubes. Nunca se sabe dónde estarán: aparecen de golpe en una ciudad, al toque montan su teatrito de horrores y lo desmontan en menos de lo que canta un gallo. Se desconoce qué compañía hay detrás, si es un emprendimiento millonario y sensacionalista o puramente artesanal y diabólico. Lo que sí estamos en condiciones de afirmar es que dieron tres funciones privadas. Benjamín Netanyahu pidió verlos para comprobar cuál era su postura sobre los recientes conflictos con los palestinos. No hubo ninguna referencia al respecto y el primer ministro se desinteresó y emprendió la retirada. Cuando ya se alejaba a paso decidido del escenario, uno de los títeres, que las fuentes aseguran que no era Hitler, le gritó: “¡Volvé, judío!”. Netanyahu enfureció y sus asesores trataron de calmarlo, explicándole que al fin y al cabo había ido a ver a los títeres sabiendo que eran unos insultadores seriales y que de última tampoco lo habían insultado técnicamente. La función se suspendió. También picado por la curiosidad pidió que le montaran una privada en un edificio sirio en ruinas el califa Abu Bakr al-Baghdadi, que con su presencia desmentía haber sido ejecutado por los rusos. Entre los restos de vigas y escombros, el capo de Isis se sentó a presenciar el espectáculo. Apenas transcurridos los 10 minutos, el jerarca yihadista se puso de pie abruptamente, se quitó el turbante de la cabeza, lo desenrolló, hizo un nudo corredizo con tremenda velocidad, se lo puso al cuello e intentó colgarse de una viga, pero los guardaespaldas lo tomaron por las piernas y lo bajaron. Aparentemente, uno de los muñecos le dijo que le había copiado todo al personaje de Laurence Olivier en Khartoum. Semejante proeza (al-Baghdadi no es fácil de impresionar) encendió la curiosidad de Putin, que hizo sus contactos. En un caserón de San Petersburgo le montaron la función. Hubo risas y aplausos del mandatario ruso, demostrando su sentido del humor, y todo fue a pedir de boca hasta el final. Para sorpresa de Putin apareció un títere nuevo con la cabeza de Cristina K. (los títeres siempre despistan con sus disfraces) y ese fue el detonante de su desagrado. No se sabe a ciencia cierta qué le dijo, pero una importante fuente de la KGB precisó que se había tratado de “algo sexual”.

    // Leer el objeto desde localStorage