Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAgradezco la amabilidad de Búsqueda para expresar preocupación por dos temas que me parecen cruciales. Ambos refieren a la forma de pensar de los uruguayos y en particular de los gobernantes y más en el partido que gobierna. Y desde ya le pido autorización para un poco de sarcasmo que me pareció ilustrativo para mejor comprensión.
Desde mi punto de vista, si no nos cuestionamos nuestra forma de abordar los siguientes dos aspectos nada bueno podemos esperar en el largo plazo.
Dichos temas son:
— La agenda de derechos y cómo los entendemos los uruguayos.
— Cómo nos presentamos ante un problema los uruguayos.
Con respecto al primero, invito a razonar por el absurdo. Todos tenemos derecho a tener sexo. No es necesario que esté en la Constitución explícitamente.
Ahora bien, imaginemos una persona que por alguna razón no consiga con quién. Según piensan los uruguayos y así se lo reconocen buena parte de los políticos y sobre todo los del partido gobernante, ese derecho debería traducirse en algo así como en un plan “sexo juntos” o algo parecido. Y el contraprestador, esperando que alguien venga y lo “atienda”. Porque de eso se trata; reconocer y aggiornar nuestra agenda de derechos. Es insólito, burdo, pero ese es el criterio. Vale la pena reflexionar a qué se refiere nuestra Constitución con la palabra “derecho”. ¿No será que quiere decir algo así como “usted esfuércese, compre su casa (de repente lo ayuda el Estado) y nadie se la va a quitar? Y nadie se le va a poner en el camino para que usted logre el objetivo. Podrá estudiar, trabajar, no lo robarán y le ayudaremos a cuidar su vida”.
Fácil, escolar, entendible. Pero da trabajo. ¿Vio, Sr. Director? Y por eso el uruguayo en lugar de ejercer su derecho, espera que su derecho le sea dado.
Con respecto al punto de cómo abordamos los problemas. Inmodestamente, estamos antes del año 1950.
Hace mucho que la mejor forma de aproximarse a un problema es lo que se conoce con el nombre de la “mejora continua”. Una de sus principales patas es que un estándar mejor al actual vale la pena el cambio. Y luego se sigue subiendo de estándar. Otra mejora.
En Uruguay, aparece una idea de solución de algo y aparecen “los que saben” a decir que “eso no soluciona el problema”. Obvio. Es muy difícil tener la bala de plata para todo.
Mejora continua es mejora continua. Empieza por las “5 eses”. Limpiar.
Por ejemplo, Montevideo tiene unos cuantos problemas. Un japonés candidato tendría para el primer día eso: 5 eses; LIMPIAR. Y después seguimos.
Otro caso: imputabilidad a los 16 años no solucionaba el problema. ¿Pero no era un mejor estándar?
Otro caso opuesto: el corredor Garzón. Una prueba de U$S 80 millones para bajar unos minutos de transporte sin haber intentado un primer mejor estándar a un costo más barato. Me parece increíble. Se buscó la bala de plata y así nos fue.
Sin cabeza clara y método, nada bueno podemos esperar en el largo plazo.
EI
CI 1.764.862-5