Si usted no es de circular mucho por la capital, puede consultar Google Maps y verá que esa esquina realmente existe.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAllá por donde la zona de Cordón Norte se diluye en Villa Muñoz, Nicaragua arranca de bulevar Artigas de este a oeste, flechada hacia la izquierda. Cuando se cruza con Democracia, usted verá que esta está flechada de sur a norte.
Premonitorio, pues, el nomenclátor de la capital. Como decía aquella canción de Jaime Roos, Adiós juventud, “parece mentira las cosas que veo, por las calles de Montevideo…”.
Sin duda al inefable ciudadano ilustre de Montevideo, comandante Daniel Ortega, cuando vino de visita a recibir la condecoración urbana, lo llevaron de paseo por esa zona y sufrió una inspiración divina de cuáles deberían ser las direcciones que inspiraran su futuro político. Su brújula orientadora, digamos.
Tras haber sido un destacado integrante del Frente Sandinista, que logró el derrocamiento de la dictadura de la familia Somoza en 1978, Ortega ganó por aplastante mayoría las elecciones presidenciales en 1984. Tras su derrota ante Violeta Chamorro en 1996, volvió a presentarse (y a perder) en las elecciones del año 2006.
De ahí en adelante, ya ha ganado tres elecciones seguidas, en medio de un zafarrancho que comprende la prohibición de observadores extranjeros en los actos electorales, la adopción de toda clase de medidas arbitrarias que lo han llevado a controlar la Policía, las Fuerzas Armadas, la Justicia, la Fiscalía, el Parlamento, clausurando y confiscando canales de televisión y otros medios de comunicación y llenando las cárceles de presos políticos, que no son sino los que se oponen a su dictadura encubierta disfrazada de “triunfos electorales”.
Como siempre hay gente que, como él en otros tiempos, pretende luchar por volver a la libertad, ahora se le vienen unas elecciones en las que le resultaría difícil ganar, pero no tiene la menor gana de bajarse del carro.
En los últimos 15 días, para ir haciendo boca, además de meter para adentro a cuanto contestatario ose discutirle su mando, ya ha encarcelado a cinco candidatos a disputarle las elecciones, que deberían ser en noviembre de este año. Y digo cinco, porque hoy es martes 22, y capaz que cuando ustedes lean esta columna el jueves, ya van siete, ocho o 10.
Gracias a unos contactos que tenemos con los servicios de inteligencia sandinistas en la Dark Internet, podemos informarles a ustedes acerca de algunos casos que tienen a estudio para sacar de circulación a varios incómodos personajes que conspiran en las sombras contra la omnímoda figura del líder máximo.
Uno de ellos es Braulio Tepín Cholglobo, oscuro sujeto que encubre su odio antiorteguista actuando como payaso animador de fiestas infantiles. En varias de sus últimas actuaciones, el payaso ha organizado entre los niños un jueguito que consiste en poner un póster con la imagen de Daniel Ortega pegado en una pared, repartiendo luego dardos entre los pequeños que ellos deben lanzar contra la imagen. El juego se llama a ver quién le pega a Ortega, y el niño que le acierta y pincha su dardo en la nariz del líder gana 10 caramelos, la frente y el mentón valen cinco y el que le erra no gana nada. Nos han dicho que este peligroso sujeto será detenido en estos días, sometido a un juicio sumarísimo y probablemente condenado a muerte de inmediato, por fusilamiento en el paredón.
Hay otros casos un poco menos graves que este, pero que igualmente merecerán la represión gubernamental porque no se puede dejar suelto a cualquier animal subversivo que atente contra la imagen del régimen.
Tal es el caso de la bailarina del cabaret El Morbo Revolucionario Isidora T.K. Liento, quien practica el strip-tease y el baile del caño en el show central del local nocturno, al que asisten numerosos adeptos al sandinismo puro y duro. La muy transgresora Isadora, al comenzar su espectáculo, se quitó el sostén, exhibiendo primero su (voluminoso) seno derecho, y recién luego el (también voluminoso) izquierdo. El inspector principal de la Ortodoxia Sandinista del Siglo XXI, mayor Ermelindo Elchú Pamedias (que estaba presente esa noche), basado en lo dispuesto por el artículo 25 del Reglamento para la Represión de la Menor Sospecha de Actitudes Debilitantes de los Valores Revolucionarios, mandó instruir un sumario contra esta despechada artista opositora por “exhibición irregular de la teta derecha antes que la izquierda, demostrando así una clara inclinación a mostrar los valores de la derecha, ocultando mientras tanto los de la izquierda”. La infractora será detenida en los próximos días y se espera que sea condenada al menos a 20 años de trabajos sexuales forzados en las mazmorras del régimen.
Por último, en las novedades de este boletín informativo proveniente de los servicios secretos del gobierno de Daniel el Muy Travieso, nos comunican que será llevado ante las autoridades en fecha próxima el filatelista Huberto Delse Yito tras haberse recibido una información confiable (proveniente de un colega junta sellos que fue a visitarlo para cambiar sellos repetidos), la cual señala que el denunciado posee en su colección dos estampillas (de la década del 70 del siglo pasado) con la imagen del dictador derrocado Anastasio Somoza, vistiendo uniforme de gala. Ello ha sido analizado por el Grupo de Represión de los Recuerdos Inaceptables y Pervertidos del Pasado Ominoso, el cual ha emitido una resolución en la que se expresa que “tal violación de lo establecido por nuestro Estatuto Represor merece el mayor de los repudios y el más severo de los castigos, recomendándose que el vil sujeto sea objeto de una dura penalidad, confiscándose su putrefacta colección contaminada con la imagen del dictador, la que será incinerada en la plaza pública, sometiéndose al infractor al castigo de 200 azotes simultáneamente con el incendio de sus estampillas”.
Seguramente estas duras y arbitrarias medidas serán repudiadas por la mayoría de los países de la OEA, con las abstenciones de Argentina y México, cuyos presidentes le han pedido a Ortega que reflexione bien si debe seguir por este camino o adoptar medidas más duras para preservar la saludable vida de la revolución y asegurar la continuidad de su mandato.