• Cotizaciones
    domingo 22 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    No hizo justicia

    Nº 2097 - 11 al 17 de Noviembre de 2020

    Uno siente que la admiración por Gardel crece día a día.

    Nacida en su vida joven, empujada por la trágica muerte en pleno éxito, sigue vigente, al paso de las generaciones, y ha alcanzado la estatura de mito popular intocable.

    A los ídolos que ascienden a esa suerte de montaña superior no se les discute. Desde mi subjetividad, es comprensible.

    Sin embargo, también suelen colgársele algunas peripecias de las que jamás el ídolo supo y que, a veces, rozan circunstancias cuasi novelescas.

    Es el caso de la grabación del tango Justicia criolla, de mediados de 1926, con música de Rafael Iriarte, seudónimo de Rafael Yorio, y letra de Francisco Brancatti.

    En ocasiones, conviene repasar antecedentes por intrascendentes que parezcan.

    Ezequiel Soria, dramaturgo, director y crítico vinculado al anarquismo, fue autor de una obra llamada precisamente Justicia criolla, que estrenó Enrique Gil en el teatro Olimpo en 1897 y regresó a escena en 1902, en el Comedia, ocasión que la llevó a alcanzar una enorme popularidad. Por cierto, no hay ningún elemento objetivo que permita pensar que el tango homónimo fue inspirado por esta obra, aunque ciertos investigadores insisten en ello. En realidad, si bien puede encontrarse una por lo menos difusa relación, lo que buscó Soria fue una pieza de transmisión entre el teatro argentino y el anarquismo español de aquel tiempo.

    Pero vamos al meollo de la cuestión.

    No pocos historiadores continúan aferrados a la hipótesis de que el tango Justicia criolla, insistiendo en que no hubo interpretación igual, fue parte de la segunda placa en la entreverada discografía gardeliana: la número 18.202 del sello Odeón, completada por el tango Ladrillo, de temática similar.

    Recordemos, lector, parte de Justicia criolla:

    —¿Han venido a prenderme? ¡Ya estoy listo! / La cárcel a los hombres no hace mal. / ¡Acá me tienen! Yo no me resisto. / Estoy vengao, ¡soy el criminal! (…) Antes, permitan que estampe / un beso a mi pobre hijita, / que ha quedado huerfanita / en el seno del hogar

    Lacrimógeno por donde se lo mire, confieso que gozo la certeza de que Gardel jamás lo grabó.

    El historiador Héctor Ángel Benedetti, a quien le llevó años de trabajo, probó que nunca nadie escuchó ese tango en la voz del Mago. ¿Cómo es posible? Tras una empeñosa y compleja búsqueda, Benedetti descubrió que esa serie de Odeón con Gardel comienza con la placa 18.201, donde figuran Fea y Perdón viejita. En la placa siguiente, que debió ser la tan mencionada 18.202, el cantor grabó Beso ingrato y Oh, París.

    ¿Entonces?

    Por error de Odeón, ese disco fue numerado, otra vez, con el 18.201. Luego pasó directamente al 18.203, con Gardel cantando Barrio reo y Abuelito.

    ¡El 18.202 jamás existió! Gardel nunca cantó Justicia criolla, que sí fue grabado por Ignacio Corsini con guitarras en 1926, por Ítalo Goyeche el mismo año y por Oscar Serpa en 1938, también acompañados por cuartetos de guitarras. Mucho después, logrando uno de sus más grandes éxitos, lo grabó la orquesta de Alfredo de Ángelis con la voz de Carlos Dante, en una placa que no corrigió un error del cantor, quien, donde debía decir: “venga un abrazo, mi nena”, dijo: “mi nema”. Y así quedó.

    Debo añadir, en honor a hechos objetivos de la historia, que el primer intento por ordenar la discografía de Gardel fue hecho por la prestigiosa revista Tanguera, a comienzos de la década de 1940, y allí aparecieron los primeros indicios que luego certificó Benedetti.

    Esta peripecia, que se puede considerar no relevante, explica la significación de Carlos Gardel.

    Y me sedujo, para cerrar la narración, el recuerdo de una anécdota contada por Francisco García Jiménez en su libro Vida de Carlos Gardel:

    —Estábamos en el sótano donde se escondía la confusa peña del café Tortoni. Había un homenaje a Luigi Pirandello, a quien llamábamos “el viejito moderno”, de paso por Argentina. Lo rodeamos en una mesa amplia y comenzó el espectáculo con actores, poetas y cantantes folclóricos. De pronto sentí a mi lado un ronquido y veo que una niebla iba cerrando los ojos azules de Pirandello, que se durmió. Enseguida apareció Gardel, que solo iba a cantar dos temas. Apenas hizo la primera estrofa, Pirandello despertó y dijo: ‘¿Quién es ese?’. Le explicamos y quedó absorto, sonriendo, hasta que, al final, aplaudió de pie gritando: ‘¡Bravo, bravo!’. Enseguida, posó su barbilla en el pecho y volvió a dormirse.

    // Leer el objeto desde localStorage