N° 1963 - 05 al 11 de Abril de 2018
N° 1963 - 05 al 11 de Abril de 2018
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEsta semana Tabaré Vázquez tomó una decisión inédita desde el 2005, ya que, según informó El País, será el propio presidente quien encabezará la negociación de la próxima Rendición de Cuentas, la última que podrá aprobar incrementos presupuestales en el actual período de gobierno.
A diferencia de lo que sucede normalmente, donde las negociaciones presupuestales y de las rendiciones de cuentas eran asumidas por el ministro de Economía y su equipo de asesores, ahora sería el mandatario quien se reuniría con cada ministro para definir las modificaciones presupuestarias de cada una de las respectivas carteras. La idea que se estaría manejando es que en la próxima Rendición de Cuentas no haya aumento del déficit fiscal, lo que, sumado a la definición política de que no habrá aumentos de impuestos, implica que si hay un incremento de alguna partida de gastos, habría que bajar otras para conseguir el financiamiento.
La decisión del presidente de involucrarse directamente en este asunto es un claro signo de la preocupación que el tema fiscal ha adquirido para el Poder Ejecutivo, con un déficit que ha sido imposible de bajar a pesar de la seguidilla de ajustes de impuestos y de tarifas públicas aplicadas desde el comienzo de 2015 hasta ahora. En los 12 meses cerrados en este febrero el déficit en las finanzas pública se ubicó en el equivalente a 3,5% del Producto Bruto Interno (PBI), el mismo nivel que al cierre de 2014; el objetivo de las autoridades es reducirlo a 2,9% a fin de 2018 y a 2,5% al término de 2019.
Cuando consideramos, además, que el crecimiento económico desde mediados de 2016 hasta ahora ha sido superior al que se había proyectado —lo que implica que la recaudación también aumentó más de lo previsto de manera “endógena”—, es claro que la situación fiscal actual es de mucha fragilidad. Dados los problemas de competitividad y rentabilidad que tienen la mayoría de los sectores productivos, y el nivel récord de presión tributaria explícita e implícita que se está aplicando, también es claro que no hay margen para volver a aumentar impuestos y/o tarifas con fines recaudatorios, por lo que la única variable que puede utilizar el Poder Ejecutivo para impedir nuevos aumentos del déficit es un estricto control de los gastos discrecionales, así como evitar comprometer nuevos aumentos, como ha sido la historia hasta ahora.
Es por ello que resultará fundamental que el presidente Vázquez tenga éxito en su gestión de cara a la negociación de la Rendición de Cuentas. Si el gobierno lograra aplicar el aumento endógeno de los ingresos que genera el crecimiento del PBI no a una nueva expansión del gasto sino a bajar tarifas públicas y/o impuestos que afectan directamente los costos de producción (caso de los aportes a la seguridad social), se podría comenzar a revertir la dinámica perversa en la que hemos estado funcionando desde 2005 hasta ahora, y comenzar a recorrer un “círculo virtuoso” en el que el sector privado, de la mano de una incipiente mejora de la rentabilidad y la perspectiva de que la presión tributaria siga bajando a futuro, recupere los incentivos para invertir y expandirse.
Dada la realidad política que plantea la correlación de fuerzas a la interna del partido de gobierno, es difícil anticipar cuán exitosas serán las gestiones que realizará el mandatario en las próximas semanas. El país todo necesita que tenga el mayor de los éxitos posibles, especialmente teniendo en cuenta los primeros nubarrones que comienzan a aparecer a escala internacional, tanto en términos de una mucho mayor volatilidad financiera, como por las crecientes tensiones comerciales que se están acumulando.