• Cotizaciones
    domingo 22 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Otra vez quieren reducir la jornada laboral

    N° 2056 - 23 al 29 de Enero de 2020

    Reducir la jornada laboral de ocho a seis horas por día es la nueva panacea. Se supone que los empleados rendirán más, estarán 100% comprometidos con sus tareas, disfrutarán de sus familias, bajará el ausentismo y dedicarán ese mayor tiempo libre a estudiar, cultivar el arte y el deporte. Suena lindo, pero no funciona así.

    El “experimento” (porque hasta ahora no ha sido más que eso) surgió en Suecia hace pocos años, en un residencial de ancianos gestionado por empleados públicos del municipio de la ciudad de Gotemburgo. Durante 18 meses el personal de enfermería realizó cuatro turnos de seis horas, en vez de tres de ocho. Eso implicó contratar 17 enfermeras más, con un costo adicional para los contribuyentes de más de US$ 1,3 millones. El proyecto lo cancelaron porque el exceso de costos no justificaba la mejora de algunos indicadores secundarios del negocio.

    Experimentos similares se realizaron en Dinamarca, Finlandia, Francia y Alemania y solo en unos pocos casos lograron funcionar, es decir, trabajar menos horas, cobrar el mismo salario pero manteniendo los niveles de productividad y calidad de servicio. O visto de otra manera: hacer en seis horas lo que se hacía en ocho. Menos café, menos charlas, menos salir a fumar y más y mejor administración del tiempo. ¿Está el uruguayo promedio preparado para esto?

    Para poder trabajar menos horas (sea en un trabajo remunerado o en tareas domésticas) las personas necesitamos: a) conocimientos y habilidades para realizar la tarea; b) la actitud o el deseo de hacerlo bien; y c) el equipamiento e infraestructura acorde. La buena combinación de estos factores lleva a que un salario promedio en Estados Unidos sea de US$ 4.730, en Luxemburgo US$ 4.420, en Irlanda US$ 4.400, en Suiza US$ 4.170, en Holanda US$ 4.010, en Canadá US$ 3.830, en Australia US$ 3.750, en Noruega US$ 3.666, en Corea del Sur US$ 2.950. En Uruguay son US$ 850, en Argentina US$ 592, en Cuba US$ 30 y en Venezuela US$ 25.

    Además de ganar más, en los países de primera el costo de vida es mucho más barato: la energía eléctrica, el transporte y la alimentación se cubren con pocas horas de trabajo. Por eso ellos pueden pensar en bajar su carga horaria sin perder calidad de vida, pero por nuestras latitudes, mientras no agreguemos valor en cada hora trabajada y mientras el Estado nos castigue con altos impuestos, burocracia y malos servicios, no tendremos más remedio que trabajar muchas horas para compensar tales faltantes.

    Por otro lado, nuestra “cultura del trabajo” se ha venido deteriorando enormemente durante los últimos 15 años, donde la legislación laboral, el sindicalismo y la bonanza que vino del exterior crearon en muchos la ilusión de que se puede vivir bien trabajando poco. Recordemos además que el expresidente José Mujica considera que los uruguayos somos “medio atorrantes” y que su ideal de vida social lo representa la tribu de los Kung-San, quienes apenas dedican dos horas por día a actividades productivas.

    A todo esto debemos sumarle la enorme amenaza que sobre los empleos actuales ejerce la incorporación de robótica, tecnología y software. La Universidad de Oxford en su estudio The future of employment (El futuro del empleo) prevé que el 47% de las actuales actividades laborales van a desparecer, empezando por las más rutinarias y de menor valor agregado. Además, visualizan que la velocidad de creación de empleos sustitutos será lenta y demandará nuevas habilidades técnicas y actitudinales para que esas personas puedan reinsertarse al mercado laboral.

    En Uruguay, gracias a la pésima educación pública (y privada), aproximadamente el 70% de los jóvenes no termina los seis años de formación secundaria. Entre los que lo hacen, la mayoría no comprende una simple instrucción y el 80% de los estudiantes de UTU, dos de cada tres de liceo público y uno de cada 3 de liceo privado no sabe calcular un simple promedio. ¿Quién los va a contratar? Nadie. Y con un costo de mano de obra 30% mayor, nadie menos uno.

    Los trabajadores independientes, los cuentapropistas, los profesionales independientes, los comerciantes pyme (que son quienes generan más del 50% de los puestos de trabajo), ninguno de ellos trabaja seis horas. No pueden hacerlo y tampoco quieren hacerlo. Nadie prospera en el ocio.

    Para terminar con esta columna y continuar el tema en la siguiente, deberíamos pensar más en promover la cultura emprendedora, la innovación y la flexibilidad laboral a seguir sumando derechos y beneficios a los empleados, lo cual, a la postre, termina perjudicando a los propios empleados dependientes. Los independientes, sabrán encontrar su lugar en el mundo.

    // Leer el objeto desde localStorage