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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSoy cliente del Banco de la República Oriental del Uruguay desde hace más de 30 años porque el “Banco País” es el que me brindaba la sensación de seguridad para mis ahorros y para el cobro de mi sueldo. El Banco, en consonancia con las tendencias actuales, desde hace unos años, incentivó a sus clientes a realizar operaciones a través de Internet, para lo cual creó a cada cliente un usuario y una clave. Tiempo después notificó a los clientes que para poder operar en cuentas de terceros, o sea transferir fondos a cuentas de terceros y/o pagar servicios (por ejemplo UTE, Antel, etc.), era necesario además contar con una “llave digital” a efectos de obtener mayor seguridad, por lo que se entregó a aquellos clientes que así lo quisieran el mencionado dispositivo sin costo alguno. Se notificó a los clientes que ese dispositivo se entregaba sin costo y solo en caso de extravío se cobraría el mismo. Así que personalmente fui a retirar al Banco dicha llave digital. Lo que no nos dijo el Banco, es que ese dispositivo tenía una vida útil y, acabada la misma, hay que solicitar la reposición del dispositivo con un costo de 200 Unidades Indexadas; o sea, aproximadamente $ 600. Realmente sorprendente.
El Banco no nos hace un favor a los clientes. Sin embargo, así pretenden hacernos sentir: la funcionaria del call center nos dice: “Si usted quiere operar con Internet debe pagar el dispositivo, porque este tiene una vida útil”. Los clientes, al operar a través de Internet, descongestionan otros canales de atención, como por ejemplo el presencial, que por otra parte es bastante deficitario. He notado con gran pesar que nuestro querido BROU ha ido paulatinamente decayendo en la atención a sus clientes: se redujeron la cantidad de cajeros automáticos que permiten realizar todas las operaciones (por ejemplo depósitos y transferencias); solo se puede retirar dinero a través de la ventanilla si la suma es superior a $ 30.000 (o sea, los delincuentes pueden inferir fácilmente que la persona que hace una fila en una agencia es porque va a retirar una suma importante); no existen espacios reservados en las sucursales que garanticen la privacidad necesaria para retirar sumas de dinero en efectivo considerables y, por supuesto, lo dicho anteriormente: un país que pretende informatizar la gestión pública no se condice con el cobro de 200 unidades indexadas por un dispositivo que se impone a sus clientes. ¿O es que los demás bancos de plaza operan en forma insegura?
No es creíble pensar que el “único” banco “seguro” en las transacciones a través de Internet es el BROU gracias al bendito dispositivo. El único banco de plaza que exige y cobra por un dispositivo para poder operar a través de Internet es el Banco República. Si el banco lo quiere imponer, pues entonces debe entregarlo en forma gratuita bajo determinadas circunstancias como por ejemplo el término de su vida útil. Además la exigencia incomprensible de que los trámites los debe realizar en la sucursal que se abrió la cuenta, parece que en lugar de sucursales fueran bancos diferentes: para retirar sumas importantes de dinero o solicitar una letra de cambio hay que dirigirse a la sucursal en la que se abrió la cuenta.
Señores gerentes: ¡el banco es uno solo!
Lo dicho: realmente sorprendente para el “Banco País”, perteneciente a un Estado que quiere involucrar a todos en la gestión a través de los medios informáticos pero que paradójicamente impone gravámenes a quienes eligen ese medio.
Esc. Danila Pereira Calcagno
CI 1.532.994-8