N° 1747 - 09 al 15 de Enero de 2014
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLas cámaras empresariales van a mirar el partido de la TV digital desde la tribuna, porque quedaron afuera del llamado que hizo el Estado para adjudicar un canal digital a organizaciones sociales. El “partido” lo ganó su “archi-rival” del PIT-CNT.
Uno está tentado a pensar que esta adjudicación ya estaba digitada de antemano, dado el notorio contubernio que existe entre el gobierno del Frente Amplio y la central sindical. Otros argumentan que se trata de una nueva desprolijidad de un gobierno y un presidente que se han caracterizado por el nefasto “como te digo una cosa, te digo la otra”.
Pero cabe preguntarse si no hay una tercera alternativa: ¿acaso los empresarios presentaron una propuesta justa y perfecta? ¿Se organizaron y planificaron este proyecto con la debida antelación? ¿Le dieron la prioridad que se merece? La respuesta que yo doy es: no.
Me tomé el trabajo de entrevistar a todos los líderes empresariales involucrados en este proyecto y me encontré con estos hechos. Primero: recibí cuatro versiones diferentes sobre el principal motivo por el cual tener un canal de TV. Uno me dijo que era para “dar capacitación” a los empresarios Pyme. Otro no me supo responder. El tercero dijo que no participaron del proyecto porque su gremial “no tenía dinero” (a pesar de estar en uno de los rubros con más crecimiento y rentabilidad de los últimos años).
Segundo. El vicepresidente de la Cámara de Industrias declaró a radio El Espectador el día 09/08/2013 que “nosotros ahora nos presentamos, como bien dijeron ustedes, a último momento. Prácticamente nadie sabía y capaz que ni nosotros, si 15 días antes teníamos tan claro que nos presentábamos”. Sin embargo, otro entrevistado nos dijo que ésta era “una vieja iniciativa de la época en que Washington Burghi asumió por primera vez la Presidencia de la Cámara de Industrias en 2004”.
Tercero. La imagen de los empresarios entre la población es pésima. Ser empresario es sinónimo de “explotador”, cuando no de “avivado”, “acomodado” o directamente “corrupto”. Las comilonas en el actual “quincho de Varela” como las de otrora en el Club Armonía, no ayudan a mejorar esta imagen.
Si la imagen del empresario es mala, jamás podrán asumir un rol de actores propositivos en la sociedad, líderes en innovación, en asumir riesgos, en transmitir los valores de la calidad, la búsqueda de oportunidades o la excelencia. Se los verá como unos lobbistas, rascándose en el palenque que les pongan al paso, en vez de liderar el cambio hacia una sociedad libre en materia económica, donde la ley del mercado sea el rey y donde los más talentosos y los más virtuosos sean los ganadores.
Hayek explicaba que “los políticos son como corchos en el agua y el agua es la opinión pública. Ningún político va a tener éxito en cambiar las políticas estatistas, hasta que el público esté convencido de que hay una mejor alternativa”. Siguiendo el mismo razonamiento, los empresarios jamás serán escuchados en sus planteos por parte de los políticos, si la sociedad no entiende su fundamental rol.
El último entrevistado (ex presidente de una importante gremial) dijo: “Queremos un canal de TV para comunicarnos con Doña María y Don José, para que entiendan el rol de la empresa y del empresario en la sociedad, creadores de oportunidades, de riqueza y de empleos”.
Para recorrer este camino no necesitan de un canal digital; sí necesitan tener contenidos y un mensaje claro y contundente. ¿Lo tienen?