Nº 2081 - 23 al 29 de Julio de 2020
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEstá muy bien que el gobierno recorte gastos estatales. Debería ir mucho más a fondo de lo que ya han hecho e insinuado. Hay que cortar con los despilfarros de gobiernos anteriores y simultáneamente dar una señal hacia dónde dirigirán los recursos públicos. Pero el recorte de presupuesto a la ANII (Agencia Nacional de Investigación e Innovación) es una muy mala señal.
Los gobiernos que quieren fomentar el emprendedurismo y la innovación tienen agencias similares a la ANII, donde apoyan desde la validación de una idea de negocios, aportan capital semilla para un start-up y financian investigación aplicada o incubadoras de empresas.
Así lo hacen en Silicon Valey (California, Estados Unidos), donde se concentran los grandes jugadores tecnológicos como Facebook, Apple, Google, IBM, Netflix, PayPal, CISCO, Webex, HP, Oracle, y algo muy similar sucede en Israel, “the start-up nation”.
Invertir en innovación, tecnología y emprendedurismo va mucho más allá de originar riqueza, crear empleos y recaudar impuestos. Es fomentar una “cultura emprendedora”, un deseo individual y colectivo de hacer las cosas mejor, más rápidas o más baratas, para así dar satisfacción a las necesidades actuales y futuras de los ciudadanos.
Con los apoyos de la ANII surgieron o escalaron empresas como PedidosYa (un potencial “unicornio” uruguayo), Paganza, Somos Acompañantes, Rural UY, GlamSt, Urucargo, MiCheque, Zafrales, Enteria y tantos otros.
La ANII, además de financiar proyectos empresariales, apoya la investigación científica básica y aplicada, desarrollo en biotecnología, becas de posgrado, implementación de procesos de innovación y muchas otras herramientas clave para que Uruguay pueda agregar valor a su producción primaria, base de nuestra economía.
Además, la ANII ha sido un poco el “pivot” del “ecosistema emprendedor”, articulando recursos y talentos entre universidades, empresas, agencias públicas, organismos internacionales, incubadoras de empresas e inversores “ángeles”.
Por eso llamó mucho la atención que un gobierno que apunta a la excelencia, la competencia internacional y el abrirnos al mundo, que recibe las felicitaciones de los CEO de Apple y Google por la excelente gestión en el control del coronavirus con el uso de tecnología de punta desarrollada por uruguayos, le quite combustible al que debería ser uno de sus buques insignia.
Mientras tanto, vemos como Ancap sigue dilapidando fortunas con su nefasta División Portland. El Inumet sigue gastándose el 99% de su abultado presupuesto en sueldos y gastos de funcionamiento, destinando solo 1% a inversiones, para darnos un pronóstico del tiempo que cualquier app gratuita brinda de igual o mejor manera. Tampoco veo que nadie proponga cerrar o reducir drásticamente los gastos en AFE, en TNU, el Fondes, las intendencias, las empresas paraestatales y otros cientos de recovecos estatales.
En la columna de Búsqueda del 5 de diciembre de 2019, escribíamos “la República se construye con grandes gestas y pequeños gestos”, donde elogiábamos al reciente presidente electo por comunicar grandes ideas con cada detalle.
Pero hoy este gesto de recortar los fondos a la ANII va en contra del modelo de país liberal que queremos recuperar: un país más innovador, más emprendedor y más integrado al mundo.