N° 1943 - 09 al 15 de Noviembre de 2017
N° 1943 - 09 al 15 de Noviembre de 2017
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá“Hoy en día para ser portero en una multinacional, no es de extrañar que te exijan dos idiomas, saber computación y tener el liceo terminado. En cambio, para ser diputado, senador o intendente, basta con hablar lindo y saber juntar votos”.
Esta charla la escuché hace poco en un boliche montevideano y los parroquianos tienen razón. Es paradójico que para contratar a una empleada doméstica pedimos 10 referencias y para votar a un individuo que va a manejar millones de nuestro dinero y a tomar decisiones que afectan nuestras vidas, no le pedimos más referencias que sus promesas.
Y ya vemos lo que sucede cuando inútiles sin referencias llegan al poder: cometen errores burdos, despilfarran dineros de los contribuyentes o comprometen el crecimiento de empresas y personas. Sin embargo, demasiados incrédulos los siguen justificando. Y votando.
El Partido de la Gente que lidera el empresario Edgardo Novick, quiere hacer algo diferente. Está llamando a ciudadanos comunes y corrientes a que se postulen para candidatos a intendente en sus comarcas. Este cargo será seleccionado por empresas profesionales en gestión de recursos humanos y recruitment. Algo totalmente inédito para el monótono Uruguay.
Hemos escrito en esta misma sección, varias columnas sobre el sistema que utilizan en Nueva Zelanda para evaluar el desempeño de sus jerarcas públicos, mediante un sistema de evaluación por competencias y resultados tangibles. Está vigente desde 1988 (casi 30 años) y nosotros lo ignoramos olímpicamente.
Los políticos juntavotos tradicionales ya le salieron al cruce a esta propuesta. El argumento que luce en la punta del iceberg dice que no se puede “filtrar” a los candidatos con una empresa de selección de personal, ya que son las Convenciones de los partidos políticos y Juan Pueblo, los encargados de tal menester. Puede ser.
Pero el verdadero argumento que está debajo de la superficie (y que representa los 7/8 del iceberg) es que prefieren no tener que gestionar con indicadores visibles, con planes de ejecución monitoreables, con sistemas de evaluación del desempeño y con resultados que no se doblegan ante las excusas.
Novick no solo está poniendo en evidencia los desastres cometidos por dirigentes no preparados que puso el Frente Amplio en el manejo de organismos públicos (Ancap, Alur, Pluna, Alas-U, Fondes, Mides, etc.), sino que también está desafiando a los partidos tradicionales a demostrar que sus actuales administraciones municipales están gestionadas por personas preparadas.
Sería interesante que las intendencias blancas y colorada demuestren si gestionan con un plan estratégico, si tienen metas claras, si cuentan con indicadores de gestión, cuáles son sus ratios de eficiencia, cómo se posicionan si se comparan con las ciudades mejor gestionadas del mundo (o al menos de la región) y cómo fueron seleccionados y serán evaluados los directores de cada área.
La iniciativa de Novick llegó para quedarse. Ha puesto el gato arriba de la mesa. Los políticos de la vieja guardia seguramente quieran patear al gato bien lejos. La incógnita será ver si los votantes se lo permitirán, o no.
Y como dijo Julio César al cruzar el Rubicón: “Alea jacta est” (la suerte está echada). Veamos para quien.