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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáYo no conocía Santiago de Chile. Finalmente, hace un mes y medio viajé a dicha ciudad y a sus alrededores.
Naturalmente sabía y sé que Chile está gobernado por una coalición socialista (latu sensu) , y por tanto tenía y tiene un punto en común con nuestro país.
¿Punto en común? Grave error de mi parte.
Una de las primeras cosas que me sorprendió gratamente fue la pulcritud y limpieza de Santiago. Pero cuando digo limpieza lo hago con absoluta seriedad. Yo iba caminando por la calle y delante de mí, en la pulcra vereda, había un papel tirado. Pasó por mi costado un joven común y corriente, se agachó, lo levantó y lo arrojó a un cesto de papeles. Más o menos como en Montevideo...
En Santiago no hay contenedores de basura (sí en Viña del Mar) . Por ende no existe el especimen uruguayo dotado de un palito que revuelve todos los contenedores y deja toda la porquería afuera. Como es natural además, en esa bella ciudad no existen los esperpentos de los carros con caballos, que nos retrotraen a décadas pasadas, por no decir siglos pasados. ¿Qué hacen pues, con la basura? Me lo explicaba un empleado del hotel. Debe ser sacada en bolsas a la vereda a determinada hora, generalmente de nochecita, y al poco rato, todas las noches, pasa el camión recolector. Yo lo oía, claramente, desde mi habitación. Pero claro, durante dos o tres horas esas bolsas de basura quedaban en la calle. Sin embargo, en los días que estuve no vi ninguna despanzurrada. Y quien saque esas bolsas fuera del horario establecido es pasible de fortísimas multas.
En otro orden, durante mi estadía en el país trasandino hubo una minicrisis ministerial, renunciando dos secretarios de Estado. La televisión mostró el momento en que los nuevos ministros tomaban posesión de sus cargos. Era un día de cierto calor, pero... todos estaban rigurosamente trajeados, con corbata, y, para mi sorpresa, la Sra. Bachellet no estaba ni de sandalias ni de pantalón corto , sino bien vestida como corresponde a su alto cargo.
Por eso lo del título: ¿socialismo o socialismos? Mientras uno se quedó en la década de los 60 del siglo pasado, el otro hace rato que ingresó en el siglo XXI. Y aun así, no la tiene fácil ante la candidatura del señor Piñera.
Debo ser sincero: sentí envidia.
Mientras tanto, por estos lares se piensa en un plan verdaderamente kafkiano para suprimir de una buena vez por todas (?) los carritos de caballos y por otro lado convertir nuestra principal avenida céntrica en una pista para ciclistas. Preguntita: ¿pondrán también una senda especial para carros?
Lo del título: ¿socialismo o socialismos?
Dr. Esc. César Eduardo Fontana
CI 1.060.462-0