N° 1986 - 13 al 19 de Setiembre de 2018
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá“Que pague más el que tiene más”, es el grito de guerra de las tropas progresistas que apuntan contra el empresario, siempre rico y explotador, mientras el obrero es bueno y pobre. No es lo que dicen los datos: muchos empleados ganan más que sus patrones.
Un caso notorio es el de Conaprole. Este “monstruo”, surgido de las entrañas del Estado, ha vivido como una cuasi empresa pública: monopolio en la distribución de leche en Montevideo durante décadas, representantes del gobierno nacional y municipal en su directorio, más empleados de los que seguramente necesita, posición dominante con el 75% de la remisión y un sindicato poderoso. Bajo este contexto, los empleados administrativos ganan más que sus “patrones” tamberos.
En una reciente nota de Leonardo Haberkorn publicada en El Observador, titulada “La vaca atada”, se informa que los empleados de Conaprole “perciben (en promedio) un salario de $57.000 (sin incluir puestos gerenciales), mientras la mitad de los tamberos cobra menos de $31.000 y hay 350 que no cobran nada”.
En Ancap la cosa es peor. Esta empresa está fundida mientras sus gerentes y empleados cobran sueldos como si trabajaran en una Fortune 100.
Ancap no exporta nada, pero tiene un gerente de Comercio Exterior que percibe $197.520 por mes. La división Portland pierde más de 22 millones de dólares por año, pero ese “detalle menor” no impide que su gerente de Operaciones se lleve $219.353 mensuales (más sus respectivas licencias, aguinaldos, garrafas y otros beneficios).
Un abogado (profesional Servicios Jurídicos Senior) cobra $116.325; un jefe de Servicios Comedor: $101.251; un operario Taller A $51.901; un operario Mantenimiento Edilicio A $45.263; un chofer A $51.901 y un peón de Mantenimiento $29.670.
Mientras tanto, Búsqueda publica en su edición del 30 de agosto pasado algunos datos sobre los ingresos de los empresarios, tomados del Instituto Nacional de Estadística (INE), donde surge que “los patrones representaban el 5,2% de todos los ocupados (unas 85.000 personas) y percibían $60.736, en promedio, en tanto los cuentapropistas (24,1% de los ocupados) recibieron $21.794”.
En cuanto a ingresos, te conviene ser peón de Mantenimiento en Ancap, donde ganarás en forma segura $29.670 al mes, que poner tu propio taller mecánico para obtener nada más que $21.794 como cuentapropista.
Es mucho más conveniente conseguirte un laburito de jefe de Servicios Comedor, donde ganarás $101.251, en vez de complicarte la vida abriendo una pizzería en tu barrio para ganar en promedio $45.789, menos de la mitad.
Nada de esto parece justo, ni solidario, ni estratégico y menos aún que nos brinde soberanía nacional. Más bien parece un saqueo y una obscenidad.
Ahora, la próxima vez que cargues nafta y la pagues mucho más cara de lo que corresponde, recuerda que eres tú el que se sacrifica por ellos, para mantener un absurdo monopolio .
En ese momento, justo frente al surtidor, deberías preguntarte ¿no será hora de terminar con toda esta patraña?