N° 2030 - 25 al 31 de Julio de 2019
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl reciclaje de plásticos está evolucionando porque también ha evolucionado la conciencia ciudadana sobre el problema que causan los desechos plásticos al planeta.
Los movimientos verdeecologistas que comenzaron con sus alertas por los años 70, no fueron tomados muy en cuenta hasta hace relativamente pocos años atrás. Los consideraban algo así como una mezcla entre líricos, hippies, fanáticos o exagerados; pero el tiempo parece que les viene dando la razón.
Según informa Bloomberg, al menos 60 compañías químicas están compitiendo para desarrollar una tecnología que pueda devolver la basura a sus ingredientes originales de hidrocarburos. El proceso, que se llama desarmado de plástico, crea una resina limpia y virgen que se puede usar para nuevos productos, evitando la necesidad de utilizar nuevos derivados del petróleo.
Como los clientes están más sensibles con la conservación del medioambiente, van optando por aquellos productos que sean más saludables, no solo por sus contenidos nutricionales, sino también por la forma de producirlos, envasarlos y desecharlos.
“Si no desempeñan un papel activo en esto, verán que las marcas y los clientes eliminan la selección de plásticos”, dijo Ellen Martin, vicepresidenta de Closed Loop Partners, una firma de inversión centrada en la creación de una economía circular. “Los plásticos se están transformando en una amenaza para su negocio en general”.
Hoy en día menos de 10% del plástico en América del Norte se recicla, pero la tendencia es creciente. Empresas como Coca Cola se comprometen a usar más plástico reciclado.
Eastman Chemical Co. se está uniendo a compañías grandes y pequeñas con el objetivo de desarrollar formas de tomar plástico viejo, descomponerlo en sus componentes químicos y luego usarlo para regenerar materias primas.
También los gobiernos de todo el mundo van estableciendo regulaciones cada vez más estrictas para el manejo de desechos industriales y hogareños. Uruguay tiene normas para el reciclaje de neumáticos, plásticos provenientes de envases de agroquímicos (programa Campo Limpio), así como toda la reglamentación y logística creada para el manejo de residuos sólidos.
Según un informe de diciembre de la consultora McKinsey & Co., el reciclaje de productos químicos podría cuadruplicar las tasas globales de reciclaje de plásticos a 50% para 2030, en comparación con el 12% actual.
Esto demandará inversiones para el desarrollo de nuevos productos biodegradables, logística de reciclaje, capacitación y campañas públicas. También crecerá el reciclaje domiciliario y los vertederos públicos dejarán de ser a cielo abierto, para poder hacer un uso más productivo de todos los residuos, tanto orgánicos como plásticos.
Una tecnología que se viene utilizando cada vez más en el mundo es la pirólisis, que consiste en convertir plástico en un combustible similar al diesel y al fueloil, al calentar el poliestireno y el polipropileno a temperaturas que rondan los 400 grados, derretirlo, evaporarlo y enfriarlo, se vuelve un combustible utilizable en calderas industriales, motores, generadores o vehículos.
Esto permitiría transformar las bolsas de plástico, de leche, envases de todo tipo, bidones, silo bolsa, invernáculos, big bags, tapas de refrescos y hasta neumáticos o envases que utilicen poliestireno expandido (conocido por sus nombres comerciales de espuma plast, telgopor o isopor, dependiendo el país).
Lo interesante de esta tecnología es que tiene varias aristas que vinculan a diferentes actores, como ser: la academia, fomentando el uso de la tecnología y la innovación para soluciones prácticas; los municipios, empresas privadas de reciclaje, inversores, ambientalistas y hasta los propios hurgadores que pueden integrarse a una cadena de mayor valor agregado.
El desafío es contar con las fuentes de suministro de esos plásticos en forma eficiente (para evitar altos costos logísticos de captura) y consumidores del combustible generado (sea en estado puro o mezclado con diesel), ya que las tecnologías disponibles existen. Solo resta coordinar los esfuerzos para tener un Uruguay verdaderamente más “natural”.