N° 2003 - 10 al 16 de Enero de 2019
N° 2003 - 10 al 16 de Enero de 2019
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl viernes 4, los mercados financieros recibieron anticipadamente su “regalo de Reyes”, por dos razones. Primero, porque ese día se supo que la economía de Estados Unidos —EE.UU.— creó en diciembre muchos más empleos de lo que se esperaba (312.000 frente a los 185.000 proyectados). Segundo, y más importante, porque el presidente de su Reserva Federal (Fed, por su sigla en inglés), Jerome Powell, declaró que el organismo será “flexible” en el manejo de todos los instrumentos de política monetaria (tanto tasas de interés como el ritmo al que se está reduciendo su balance), y que tanto él como sus colegas en la Fed están “escuchando” a los mercados financieros.
Sin lugar a dudas se trató de un cambio radical de postura por parte de Powell, quien tan solo algunas semanas atrás había señalado —en ocasión de la última suba de tasas— que esencialmente el programa de reducción de activos a razón de US$ 50.000 millones por mes estaba en “piloto automático”. Tal giro en tan poco tiempo estuvo precedido de un fuerte derrumbe de los mercados de riesgo, que marcaron sus mínimos el 26 de diciembre, con renovadas críticas e incluso amenazas de la posible destitución de Powell lanzadas por el presidente Donald Trump, y con la divulgación de algunos datos preocupantes sobre la economía de EE.UU. (a excepción de la creación de empleos de diciembre) y mundial al cierre de 2018. A vía de ejemplo, el indicador global de actividad compilado por el banco J.P. Morgan mostró en diciembre el menor registro desde setiembre de 2016, al tiempo que la confianza en los negocios alcanzó el nivel más bajo de toda la historia de la serie. En China, el sector manufacturero mostró una contracción en su actividad tanto según el indicador oficial como el Caixin, ubicándose en ambos casos a los niveles más bajos desde comienzos de 2016.
La posibilidad de que la Fed haga una pausa en su política de suba de la tasa de interés o que incluso pueda comenzar a reducir la tasa de fondos federales de ser necesario, así como una eventual reducción o reversión en el ritmo al cual actualmente está reduciendo su balance, fue un “bálsamo” para los mercados financieros, generando subas significativas en los precios de las acciones y en los mercados de crédito, especialmente en los de mayor riesgo (bonos high yield y bonos soberanos de mercados emergentes).
En la región, la euforia ha sido muy clara en los mercados brasileños (con una apreciación del real, y alzas generalizadas en la Bolsa de San Pablo y en los bonos soberanos), ayudados además por las expectativas favorables generadas por el comienzo de la administración de Jair Bolsonaro. Algo similar se vio en los mercados argentinos, con fuertes subas del índice bursátil Merval y la baja del “riesgo país” —desde más de 800 puntos básicos al entorno de los 700 puntos—, al tiempo que el dólar amagó con ubicarse en el piso de la banda de intervención fijada por las autoridades.
Parecería ser que el “susto” en la Fed y de su presidente fue lo suficientemente grande como para cambiar radicalmente su punto de vista. De hecho, las actas de la última reunión de su Comité de Política Monetaria del 19 de diciembre que se conocieron ayer miércoles 9, mostraron que ya en ese momento varios miembros del organismo creían que “el Comité podía ser paciente en aplicar nuevas restricciones a la política monetaria”. Además, si bien la decisión de subir la tasa de fondos federales en 25 puntos básicos al rango de entre 2,25% y 2,50% fue unánime, hubo varios participantes en la reunión que alentaban la postura de no realizar ningún cambio.
Habrá que ver qué efectividad tendrá de ahora en adelante el Powell put, en un contexto donde los “fundamentos” económicos parecen estarse deteriorando a un ritmo bastante acelerado, y donde durante varios meses más habrá “ruido” por el lado de la “guerra comercial” y también en lo político en EE.UU. en los dos años finales de la administración Trump, especialmente ahora con los demócratas controlando la Cámara de Representantes. Claramente, Powell aparece con mucho menos margen que sus dos predecesores como para volver a estimular a los mercados financieros de manera duradera, en función del extraordinario nivel de deuda que se ha acumulado en todo el sistema financiero mundial.