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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn los últimos números del periódico que dirige, diversos lectores han dado su opinión acerca de los trabajos que realiza la Intendencia de Montevideo en los pavimentos de la Ciudad Vieja. En especial, dos extensas “cartas” hacen mención a la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación (CPCN). El señor Ángel Ayestarán la involucra directamente, llamándole la atención que “mire impávida esta acción sobre un ámbito patrimonial de gran valor”. Supone, además, que “la Comisión actual ha dejado continuar la tarea destructiva del pavimento histórico sin pronunciarse en nada” y se pregunta sobre las opiniones de sus miembros y, en especial, de “su presidente, el arquitecto Nelson Inda”. Por otra parte, al arquitecto William Rey le “preocupa la abstinencia en opinar —y sobre todo en actuar— de dos organismos (…) que deben de ser decisorios al respecto”. Uno de ellos es la Comisión del Patrimonio a la que a continuación le exige, en una comparación objetable, que “se expida”.
Nos place sobremanera el involucramiento en los temas patrimoniales de la ciudadanía en general y, sobre todo, de aquellos que de un modo o de otro han actuado o actúan en ámbitos referidos a las calidades legadas por nuestras pasadas generaciones. Las notas en general, y las del señor Ayestarán y el arquitecto Rey, en la medida que no pretendemos personalizar esta repuesta, nos dan la magnífica oportunidad de establecer un diálogo con los informados lectores de Búsqueda, tan enriquecedor para ellos como para quienes tenemos responsabilidades en organismos culturales.
En los primeros días de noviembre, la Comisión del Patrimonio envió una carta dirigida personalmente al intendente de Montevideo como consecuencia de una serie de inquietudes surgidas en el ámbito de la Comisión en relación al cambio de pavimento de aceras que se estaba realizando en la Ciudad Vieja. No tuvo el carácter de “carta abierta” pero sí es posible poner a consideración de los ciudadanos los conceptos manejados por la Comisión en esa oportunidad, en el documento nombrado y aprobado en la sesión del 28 de octubre de acuerdo al Acta Nº 33 de 2015.
Sintéticamente:
1.- La responsabilidad legal de la Comisión del Patrimonio como asesora del Poder Ejecutivo se refiere estrictamente a los bienes declarados o a declararse “Monumento Histórico Nacional”. En el caso específico de la Ciudad Vieja corresponde asesorar sobre la salvaguardia de la “traza urbana” colonial, las “plazas” y aquellos edificios designados específicamente como “Monumento Histórico”.
2.- Colonia del Sacramento es claramente diferente en relación con las competencias y responsabilidades de la Comisión. Las 17 hectáreas de Colonia inscriptas en la Lista de Patrimonio Mundial son Monumento Histórico en su totalidad y, por lo tanto, la Comisión “vela” por la salvaguardia de sus 275 padrones privados, el espacio público en general y aprueba o desaprueba todas las acciones o actividades que se desarrollan tanto en el ámbito privado como el público.
3.- En el caso que nos ocupa, la Comisión se considera a sí un órgano de opinión altamente calificada que no puede soslayarla por la relevancia del ámbito emblemático que es motivo de controversia pública. No obstante, se es consciente de que sus opiniones no ocasionan resultados vinculantes con las decisiones políticas y administrativas de la Intendencia de Montevideo, que es quien tiene las responsabilidades sobre las determinaciones de la clasificación funcional de los pavimentos y su realización.
4.- La Ciudad Vieja es una unidad urbana por historicidad, conformación espacial y formalizaciones arquitectónicas de evidente calidad, y es muestra, también, de decisiones tomadas a través del tiempo, no siempre acertadas y en muchos casos directamente desacertadas. En síntesis, un escenario tan calificado como diverso, desafiante y discutible.
5.- En referencia directa al equipamiento de las calles, desde siempre y por diversos medios ha sido equipada básicamente por calzadas vehiculares y aceras peatonales. En las últimas épocas, felices iniciativas de las autoridades municipales han provocado la realización de pavimentos predominantemente peatonales, subordinando al vehículo a una respuesta funcional secundaria.
6.- Los pavimentos, además de su funcionalidad para el mejor desplazamiento, han sido motivo en la historia de las ciudades de realizaciones y propuestas que los identifican con la propia ciudad que equipan. En el caso de la Ciudad Vieja, es notoria la singularidad visual y las localizaciones preponderantes del “losetón” de granito rojo.
7.- Como planteo básico, la CPCN cree conveniente que el plan de reacondicionamiento de las aceras debería dignificar en primer lugar por dimensiones, calidad visual y presencia significante las porciones de aceras ya pavimentadas con el losetón. Las nuevas realizaciones que pretenden unificar, con buen criterio, la totalidad de la pavimentación de las aceras, deberían subordinarse en textura, localización y color a las porciones ya pavimentadas por los “losetones”.
Por último, queremos informar a la ciudadanía que el día 16 de diciembre pasado se recibió en la sede de la Comisión a la arquitecta Patricia Roland, directora de Espacios Públicos de la Intendencia de Montevideo, y a su equipo de proyectos y ejecuciones, a los efectos de informar e intercambiar opiniones e ideas. Como complemento, en la sesión ordinaria del 27 de enero próximo, la Comisión del Patrimonio tratará el tema del tratamiento del espacio público de la Ciudad Vieja con toda la información disponible.
Arquitecto Nelson Inda
Presidente de la Comisión del
Patrimonio Cultural de la Nación
CI 1.262.693-3