Se sabe que la repartición de talento no suele ser equitativa. A algunos les toca un talento, a otros ninguno. Y a unos pocos afortunados pueden tocarles varios. Un actor podría, por ejemplo, incursionar en la pintura; un cantante, en la escultura. Podrán ser buenos o podrán no serlo, claro. Podrán seguir teniendo un solo talento. De cualquier manera, ver cómo se expresan sobre el lienzo o qué forma le dan a un metal habla también de ellos.
Bob Dylan
Con Bob Dylan, en cuestión de dones, la vida fue muy generosa. Además de ser uno de los músicos contemporáneos más respetados, es pintor, escultor, cineasta y autor best seller. Ha sido reconocido con distinciones tan prestigiosas como la Medalla Presidencial de la Libertad de Estados Unidos, la Medalla Nacional de las Artes, el Premio Pulitzer, el Premio de Música Polar de Suecia y el nombramiento de oficial de la Legión de Honor de Francia. Todo esto además de recibir un Oscar y 11 premios Grammy. Y el Premio Nobel de Literatura (sin ser estrictamente escritor, por la poesía de sus letras).
“Mi destino estaba más adelante en el camino, con lo que fuera que la vida me deparara, y no tenía nada que ver con representar a ningún tipo de civilización. Ser fiel a uno mismo, esa era la clave”, dijo alguna vez, como anticipando esto de expandirse, de expresarse, de no limitarse.
OLD GUYS AT THE BEACH 2020 Acrilico en lienzo
Old Guys at the Beach, 2020. Acrílico sobre lienzo.
UNTITLED VIII (DOG GATE) (BSP 8721) 2013 UNTITLED VIII (DOG GATE) (BSP 8721) 2013
Untitled VIII (2013). Hierro y materiales reciclados.
En algunos retratos de su página web, bobdylanart.com, se lo puede ver con lentes de soldador, asomando entre partes de una estructura en hierro que compondrán una futura obra. Sus disciplinas son la pintura en acuarela y acrílico, y la escultura en hierro.
Su muestra más actual, Point Blank, exhibió su serie más reciente en la Halcyon Gallery de Londres entre mayo y julio de 2025. Fue una muestra más de lo ecléctico de su arte y de lo amplio de sus intereses.
Lucy Liu
Lucy Liu nació en Estados Unidos pero, por ser hija de inmigrantes, vivió, como muchos, una infancia dividida culturalmente y sin raíces definidas. Sus padres, una bioquímica de Pekín y un ingeniero civil de Shanghái, la obligaban a ir a clases de chino los fines de semana, pero fuera de eso no se abrazaba demasiado a la cultura de sus orígenes. De alguna manera había que insertarse en el presente y no hacerse demasiadas preguntas sobre el pasado: un modo de supervivencia que la llevó a adoptar una identidad completamente estadounidense.
Pero algo seguía latiendo en algún sitio, porque cuando eligió un camino propio optó por estudiar lenguas y culturas asiáticas en la Universidad de Michigan. Allí logró ver su infancia con otra perspectiva.
Su faceta actoral es de sobra conocida (actuó en Los ángeles de Charlie y en Kill Bill: vol. 1, entre otras tantas películas), pero su lado artístico no lo es tanto. Sin embargo, exhibe sus obras desde 1993. Aquella primera exposición fue en la Cast Iron Gallery de Nueva York, y su trabajo lo firmó bajo su nombre chino, Yu Ling.
Después de consolidar una carrera como actriz en Los Ángeles, volvió a Nueva York en 2004 decidida a inscribirse en la New York Studio School. Su búsqueda artística la ha llevado a probar distintas temáticas y disciplinas.
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Lucy Liu Hide Self View 2026. Image courtesy of Alisan Fine Arts and the artist.
Ha hurgado en los álbumes familiares, tratando de recordar o simplemente sentir lo que evocaran, y ha pintado sobre eso. Pero lo que más ha llamado la atención de su obra son sus pinturas eróticas. Su inspiración fue el shunga, el arte erótico japonés popular en los siglos XVII a XIX. Tradujo esos pequeños grabados en madera a lienzos de grandes dimensiones en los que terminó de liberarse de su propia crianza, del secretismo en torno a la sexualidad, del tabú. “Creo que el arte ayuda a evaluar parte de tu psicología como niño y a iluminar algunas cosas que quizás nunca habías entendido”, dijo.
Adrien Brody
Artist Adrien Brody displays his work during the the kick off of Art New York and CONTEXT for 2016 New York Art Week at Pier 94 on May 3 2016 in New York City
El actor ganador del Oscar por El pianista y El brutalista venía del ramo de las artes plásticas. Hijo de la fotógrafa húngaraestadounidense Sylvia Plachy y el profesor de Historia y pintor Elliot Brody, nació y creció en un hogar de Queens donde el arte era lo que se respiraba.
Orientado hacia el arte pop, su primera colección fue Hot Dogs, Hamburgers and Handguns (Panchos, hamburguesas y pistolas) y se exhibió en la Art Basel de Miami en 2015. La siguiente fue Hooked (Enganchado), presentada al año siguiente en Art New York. En ambas se hizo patente una temática común: la crítica al consumismo, representada en la sirena de Starbucks apuntándose con dos pistolas a la cabeza.
Come and Take It Adrien Brody
Su serie más reciente, Made in America (Hecho en Estados Unidos), exhibida en 2025 en Eden House of Art, sigue esta línea. Se trata de la exhibición más grande del actor devenido artista con más de 30 collages, que se inspira en su crianza en Queens en la década de los 90 para explorar los claroscuros de la cultura estadounidense.
Sylvester Stallone
sylvester-stallone-miami-house-architectural digest
Instagram @officialslystallone
Dicen que antes de ser Rambo, Sylvester Stallone era artista plástico. Su interés empezó a manifestarse de niño y se mantuvo como una forma de expresión a lo largo de toda su vida. Según Provident Fine Art, la galería de arte en Palm Beach, Florida, que lo representa en exclusiva, Stallone se inspira en el expresionismo, el surrealismo y la abstracción. Sus obras “están cargadas de figuras heroicas, simbolismo poético y motivos recurrentes que reflejan su creencia en el poder del tiempo y la transformación”, explican.
El arte de Stallone ha sido exhibido también fuera de las fronteras de su país, Estados Unidos, en el Museo de San Petersburgo, en Rusia, y el Museo de Arte Contemporáneo de Niza, Francia.
“Rambo siempre fue más que acción para mí… Se trataba del dolor, la resiliencia y la humanidad debajo de la armadura”, dijo sobre este personaje que lo llevó a la fama y que también está integrado a algunas de sus obras.
An Art Concept by Sly 2010
“He puesto mucho de mí en este trabajo. Pintar siempre ha sido una vía de escape personal para mí, y compartir estas piezas aquí en Los Ángeles significa muchísimo. Sigan luchando (manténganse dando puñetazos)”, escribió en sus redes sociales en referencia a su exhibición más reciente, en el LA Art Show, en Los Angeles Convention Center, a principios de este año.
Robbie Williams
Famoso primero por integrar la boy band británica Take That en los años 90, después por sus escándalos y adicciones, y más tarde por su carrera solista, Robbie Williams nunca intentó esconder sus conflictos ni negar su lado más sombrío.
El arte apareció en algún momento de su vida como una forma de terapia, una manera de canalizar sus emociones. El primer resultado de ese trabajo fue la exposición de arte individual titulada Pride and Self-Prejudice (Orgullo y autoprejuicio), que llegó al Moco Museum de Ámsterdam.
“Me encanta expresarme a través de mi arte y, a lo largo de muchos años, me ha ayudado con algunos de los desafíos a los que me he enfrentado. Está bien documentado que a veces he experimentado problemas de salud mental, y durante esos momentos el arte y el humor han sido herramientas realmente útiles para mí. Estoy encantado de trabajar con el Moco Museum y espero que esta exposición ayude a demostrar el poder curativo del arte, y tal vez inspire, conecte e intrigue a quienes vengan a vivir la experiencia”, expresó Williams.
Después de esa primera muestra fue el turno de Confessions of a Crowded Mind (Confesiones de una mente abarrotada), en el Moco Museum de Barcelona. La tercera, Radical Honesty (Honestidad radical), tuvo lugar en el Moco Museum de Londres, con un despliegue de lienzos y piezas tridimensionales. A través de ellas, Williams aborda asuntos como la salud mental, la adicción, la autoestima y el caos de la vida actual. Exhibía, por ejemplo, un buzo gigante titulado Prescribed Identity Hoodie (Canguro de identidad prescrita), cubierto de pequeños bolsillos con nombres de psicofármacos, además de una sección titulada Morning Affirmations (Afirmaciones matutinas), con algunos mantras que hablan de la relación de Williams con la fama, las drogas y la vida en general.