Hasta ese día, posiblemente nadie esperaba ver a Kate Middleton descalza y bailando al estilo Bollywood. Pero la princesa de Gales se atrevió a eso y a mucho más.
La princesa rompió los protocolos y participó en las más diversas actividades junto con los locales
Hasta ese día, posiblemente nadie esperaba ver a Kate Middleton descalza y bailando al estilo Bollywood. Pero la princesa de Gales se atrevió a eso y a mucho más.
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El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn el marco de una visita sorpresa a la comunidad india de la ciudad de Leicester, Middleton rompió los protocolos y participó en las más diversas actividades junto con los locales, quienes la recibieron entre aplausos, selfies y saludos.
A modo de agradecimiento y honrada por su inesperada llegada, la comunidad le obsequió a la princesa un collar de rosas rojas y perlas, un accesorio que se convirtió en el protagonista absoluto de su outfit color crema, que estaba compuesto por una falda plisada de Ralph Lauren y un abrigo de Chris Kerr.
Se trata de un típico gesto de bienvenida de la cultura india, al que además le añadieron elementos que simbolizan la unión de la historia asiática con la elegancia y la realeza británica.
En primer lugar, Kate pasó por la compañía de danza Aakash Odedra Company, donde presenció el ensayo de una de sus obras y conoció uno de sus proyectos que utiliza la danza Bollywood para promover el bienestar físico y emocional. Para completar esta actividad, Middleton se descalzó para improvisar algunos pasos de esta danza en una ronda realizada junto con las bailarinas.
Luego recorrió la Golden Mile, zona reconocida por tener la mayor concentración de joyerías indias fuera de ese país. Allí visitó un negocio familiar de saris, donde se interiorizó acerca de diferentes técnicas y bordados, además de la sabiduría transmitida entre generaciones.
Al terminar la jornada, Kate tomó té chai, probó dulces de un restaurante familiar y eligió una caja para llevar.